Debraye #5 - La migración y el muro

Sin duda alguna el tema candente del momento de la política exterior mexicana es el asunto del famoso muro que nuestros vecinos del norte han pensado construir para frenar la migración ilegal que cada año llega a nuevos niveles, más de un millón de Mexicanos son aprendidos por intentar buscar una mejor vida en el gabacho y se estima que hasta 10 millones de ilegales podrían habitar en la unión americana. Más estratosféricas son esas cifras cuando se da uno cuenta que eso representa el 10% de la población nacional y el 20% de la fuerza laboral del país. Uno pensaría que en este mundo globalizado, si los mercados son abiertos, las fronteras también deberían de serlo. Al menos esa es la excusa que nuestro gobierno da. Sin embargo, con un poco más de análisis uno se da cuenta que la postura de México ante este dichoso muro es la cúspide de la hipocresía. Ya verán porqué.
Siempre que se toca el asunto de la migración a nivel político, el discurso oficial parece un disco rayado: los gringos tratan mal a nuestros migrantes, hay racismo, violaciones a los derechos humanos etc. etc. Pues sí, es cierto, hay una proporción significativa de la población estadounidense que no se puede calificar de otra manera que racistas de mierda. También es cierto que se esconden bajo argumentos económicos falsos para cubrir esa xenofobia diciendo que los migrantes incurren en mayores gastos para el gobierno federal que lo que proporcionan (cosa completamente ilógica con un simple análisis del consumo de 10 millones de personas contrastada con los gastos que incurren en servicios a los que muchos no tienen acceso precisamente debido a su estatus de ilegales). Otros pocos argumentan desde el punto cultural y social tal como Samuel P. Huntington que básicamente se oponen a que las hordas prietas se establezcan en un país basado en valores blancos protestantes “WASP” (white anglo-saxon protestant) donde no se asimilan como lo hicieron todos los demás inmigrantes que recibieron los EEUU a través de la historia.
Ciertamente el argumento cultural de Huntington tiene mayor validez. Es cierto que a estas alturas a veces ni es necesario saber hablar inglés para vivir y trabajar en los EEUU y hay pocas áreas metropolitanas sin alguna concentración significante de latinos. Más aún, las redes de contacto entre los inmigrantes y sus familias en México y otros países hacen que cada nuevo mojado esté prácticamente asegurado en llegar a algún lugar o con alguien conocido. Cuando se analiza la extensión de esta telaraña migratoria se da uno cuenta lo profúndamente arraigado que está en nuestra sociedad. Hay pueblos enteros donde es casi un hecho que a cierta edad los hombres llenarán una mochila y tomarán marcha hacia el norte donde les espera una de tres opciones: una mejor vida, deportación o muerte.
No obstante, la postura de nuestro ilustre gobierno es una ridiculez porque ignora una situación casi idéntica que se da, no en el norte, sino en el sur. Y es que en nuestra frontera sur ocurren tal cantidad de atrocidades que si fueran los gringos los culpables ya nos estaríamos quejando en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. Agentes y policías proporcionan golpizas, extorsión y demás abusos que incluyen matanzas en donde nadie vio nada, nadie supo nada porque al fin de cuentas son centroamericanos y nadie los va a extrañar (al menos en este país). Mientras nosotros nos quejamos de que “la migra” usa balas de goma, nuestros policías fronterizos usan las de verdad y nadie en Los Pinos o San Lázaro se inmuta. Pero eso no es política exterior, es una de las muchas incongruencias y dobles estándares que usa nuestro gobierno para esconder sus cochinas manos que están manchadas con más sangre que jamás ha sido derramada del otro lado de la frontera.
Pero todo esto ignora la raison d’être de las quejas contra el trato a nuestros migrantes. El verdadero interés que tiene el gobierno en que ese muro no se construya no tiene nada que ver con el bienestar de nuestros paisanos del otro lado. ¿Honestamente creen que a un gobierno que no le importa un carajo el bienestar de sus ciudadanos en su propio país le importa aquellos que están fuera de su jurisdicción? Cualquiera que se crea esta absurdidad está viviendo en un mundo de fantasía. Al gobierno no le importan los migrantes, punto. A Fox y a Derbez les da perfectamente lo mismo si Juanito Pérez encuentra el sueño americano o si encuentra el fondo del Río Bravo, lo importante para ellos es que no estarán buscando trabajo aquí, en México. Ese es el meollo del asunto: la migración es la perfecta válvula de escape para un nivel de desempleo insostenible y la excusa perfecta para mantener un sistema económico fracasado. En pocas palabras, es lo que permite que nuestro país siga regido año tras año por la mediocridad pero sin que llegue a cruzar el umbral de una catástrofe social.
Recordemos las cifras anteriores. Si 10 millones de mexicanos fueran deportados, la oferta laboral se desparramaría más rápido que una yarda de Dos Equis en spring break. No nos vayamos al extremo, si el millón de Mexicanos que tratan de cruzar la frontera cada año buscaran trabajo aquí aumentarían al doble la cifra necesaria de creación de empleo anual. Si de por si es difícil encontrar trabajo, imagínense si la competencia se duplicara. Si de por sí los sueldos son bajos, imagínense si hubiera miles más dispuestos a trabajar por miles menos. ¿Y que pasa cuando alguien de escasos recursos no encuentra trabajo en este país? Se dedica a vender discos piratas en los innumerables tianguis y fayucas si es que es una persona honrada. Si no, estará asaltando a transeúntes, vendiendo drogas y/o secuestrando los pasajeros de su taxi. ¿Ya les cayó el veinte sobre la magnitud del problema y de la manera en que la migración ilegal nos está salvando el pellejo de una realidad mucho, mucho peor de la que ya vivimos? ¿Ya captaron porqué no quiere ni Fox ni los demás presidentes centroamericanos que se construya ese muro?
En conclusión, yo digo que construyan ese muro, que lo fortifiquen más que la Línea Maginot de la segunda guerra mundial, que pongan puestos de ametralladora, sensores subterráneos, perros, cámaras infrarrojas y helicópteros cada cien metros, que hagan que el muro de Berlín parezca una pared de cartón. Que frenen la migración para que nuestro gobierno se enfrente a la cruel realidad de que no le quedará otra opción que crear políticas económicas enfocadas a la creación de empleos, reducción de la marginación rural y el establecimiento de redes de bienestar social para que en esos pueblos perdidos en la sierra haya opciones de vida y más que nada, haya esperanza. Claro, la otra opción es esperar a que el desorden social llegue a niveles caóticos lo cual no beneficia a nadie, ni siquiera a nuestra inepta y corrupta clase política.
Cierto presidente centroamericano dijo que la creación de este muro es un acto “bárbaro”. Eso no es bárbaro. Bárbaro es dejar a sus países en la mierda a la merced de las maras y los cárteles mientras la clase política de estas kleptocracias viven como reyes. Bárbaro es dejar que sus ciudadanos crezcan desnutridos e ignorantes para que tengan sus cerebros lavados con basura propagandística de que éste gobierno o el otro si los vaya a sacar de la pobreza. Eso es bárbaro, pero al fin de cuenta es el modus operandi de nuestros gobiernos que se dicen llamar “democráticos” solo porque metes un papelito en una urna cuando la esencia de la democracia es tener voz y voto en los asuntos que les compete al pueblo entero. ¿Ustedes esperan que nuestro gobierno haga lo correcto? Yo no. Así que cruzo los dedos para que los gringos sí lo hagan. Tal vez a la larga y sin querer queriendo sea lo mejor que hayan hecho para nosotros.
¿Están de acuerdo o están de acuerdo?









January 18th, 2006 at 4:34 pm
Eso es todo pinche Master Zen, como siempre ya nos tienes acostubrados a muy buenos debrayes
January 19th, 2006 at 10:33 am
Vaya, nunca lo había visto desde este punto de vista. Pero tienes mucha razón. Si tienes una oya express que por algún motivo no puedes abrir (y tienes que) entonces simplemente dejala que explote, por lo menos se abrirá y quedará mas vacía.
No es mala idea encerrarnos y dejarnos explotar por nuestros propios problemas, algo deberá pasar. El gran problema que le veo es que el periodo de ajuste será bastante traumático para todos. En principio todos los males que tratamos de erradicar crecerán hasta un punto máximo intolerable y entonces todo se derrumbará para dar paso a una solución mejor.
Ese periódo de transición es lo que me preocupa a mi. Nos pegaría en mayor o menor grado a todos.
January 20th, 2006 at 1:10 pm
Yo ya le perdí fe a que esta clase politica esté dispuesta a reformarse cuando hacer esto implicaría perder todos los beneficios y lujos que actualmente se pueden dar. Por eso no vería tan mal un “borrón y cuenta nueva” aunque esto tampoco es garantía de que las cosas mejoren significativamente.
Sin duda el periodo de transición sería feo pero tal vez a la larga convenga. No se, me parece que es la alternativa es pasar a la historia como un país mediocre que tristemente es lo que hemos sido políticamente y económicamente hasta hoy día.