Fun With Dick And Jane (2005)
La vida del crimen siempre es más divertida

La verdad es que quería ver King Kong pero me sonsacaron a ver esta película que aparentemente es un remake de un clásico 70ero. Dado que no he visto la original no me queda remedio mas que calificar esta película sin basarme en ella cosa que puede ser buena o mala dependiendo si ya vieron la original, cosa que dudo mucho. Hasta el momento no ha habido película de Jim Carrey que me haya disgustado (ok, Batman Forever no cuenta y en todo caso Carrey fue lo poco rescatable) y ¿adivinen qué? La racha continua.
La trama se resume así: Dick (Jim Carrey) es un típico oficinista en el mundo empresarial gringo que trabaja para la compañía Globodyne que está casado con una típica esposa Jane (Tea Leoni). Un día inesperadamente es llamado al piso 51 para hablar con el mismísimo jefe de la compañía (Alec Baldwin) donde recibe la noticia que lo van a promover como vicepresidente de comunicaciones. Ante la euforia de tal decisión convence a su esposa a dejar su trabajo (ya que no van a necesitar el billete extra) y comienza una loca racha gastando en todo lujo imaginable, desde un jacuzzi hasta césped nuevo para el patio de enfrente. Sin embargo, Dick también se le pide que aparezca en la televisión para hacer un informe sobre las ganancias de Globodyne, cosa que termina en desastre: tras los rumores de fondos mal gastados y lavado de dinero las acciones de Globodyne caen estrepitosamente hasta que terminan en ceros en cuestión de minutos. Adiós vicepresidencia y adiós fondos de ahorro, pensiones etc. ya que todo estaba cotizado en acciones de la empresa. Tras varios meses en que la familia tiene que vender todo desde el césped del patio hasta la televisión y los muebles, Dick decide que no le queda otra que recurrir a una vida del crimen para recobrar todo lo que perdieron.
Las películas de Jim Carrey han hecho que me cague de risa por cada una de sus estupideces y esta no es la excepción. Hay momentos realmente geniales como su interpretación de “I Believe I Can Fly” en un ascensor de Globodyne y una fuga a través de la frontera Mexicana donde lo espera su esposa con la cara deformada después de ser el conejillo de la india para un producto tipo Botox. Por supuesto están sus innumerables asaltos como aquel en el que Dick se divierte con un distorsionador de voz (tal vez la escena mas cómica de todas). Aunque sin duda Dick se roba el show, la película no carece de otros detalles y uno que estuvo genial es el hijo que aparente ha convivido demasiado con la sirvienta hispana hasta el punto en que habla inglés con acento latino, contesta el telefono con “hola” (cosa que termina haciendo que deporten a su padre cuando lo confunden de ilegal) y grita desenfrenadamente “I want my Telemundo! I want my MTV Latino!” cuando Dick y Jane tienen que vender su televisión. Lo demás es el típico humor físico de Carrey que nunca deja de ser malo.
Lo que a mi juicio hace que esta película no sea otra película de Carrey cualquiera son las no-tan-sublimes críticas al mundo corporativo gringo donde los CEOs viven vidas de lujo mientras sus empleados se les deja sin consideraciones algunas cuando sus empresas se hunden en bancarrota (incluso los créditos comienzan con un agradecimiento a varios CEOs de empresas caídos como Enron y Tyco). El final es el ejemplo de una reivindicación que sabemos que en el mundo real nunca sucederá, una justicia “capitalista” que es un completo anatema al laissez-faireismo económico pero que deja buen sabor de boca para un película bastante entretenida de principio a fin. Ahora por favor, comiencen a filmar Ace Ventura 3 antes de que mi paciencia se agote…








