El Arte del Debate

Hay que saber no caer en la trampa

Hay que ser sinceros, la mayoría de la gente no sabe debatir. El Arte del Debate no es solo decir lo primero que se te viene a la mente sin importar si se contradice con lo que dijiste antes, ni creer que puedes “ganar” una discusión por puro tus credenciales o decir que supuestamente sabes mas que el otro, o que el otro es un ignorante etc. El Arte del Debate es formular tus argumentos de una manera coordinada y lógica y he aquí donde viene el estudio de las falacias lógicas, tema que abarcó Sócrates. ¿Qué es una falacia lógica? Es la manera de estructurar un argumento de manera en que el razonamiento es independiente de la verdad de sus premisas. En pocas palabras, es usar premisas lógicas de manera errónea, o de plano, no usarlas. Existen varios tipos de falacias lógicas, las principales son las siguientes:

Argumentum ad hominem (“al hombre”)

El argumento ad hominem es tal vez la falacia lógica más empleada en cualquier debate y lo triste es que la gente que la emplea es generalmente ignorante al hecho de que la está cometiendo. Esta falacia involucra tomar como una premisa a la persona a quien se está dirigiendo, generalmente refiriéndose a un aspecto dudoso sobre dicha persona. En pocas palabras, es decir que un argumento es falso (o cierto) por mérito de la persona que lo expone, no por las premisas detrás del argumento mismo. Un ejemplo común de esta falacia es basarse en las credenciales de una persona para ameritar o desmeritar un argumento, lo cual se le da el nombre de ataque ad hominem abusivo.

Ej: “Tu que sabes de honestidad si te he visto ponerle el cuerno a tu novia.”

Este ejemplo presupone que una persona no puede saber sobre honestidad por alguna falla de su carácter, en este caso haberle sido infiel a su novia, y no por el mérito de sus argumentos. Otro tipo de ataque ad hominem es el circunstancial, este es aquel donde se descalifica un argumento cuestionando la imparcialidad de la persona.

Ej: “El apoya la redistribución de la riqueza solo porque no tiene trabajo.”

En este caso, el hecho de que la persona no tiene trabajo no invalida por si solo su argumento a favor de la redistribución de la riqueza. Finalmente existe el ataque ad hominem tu quoque (“tu también”) donde se intenta descalificar un argumento en base a algo que la persona había dicho con anterioridad o con las acciones que hace.

Ej: “Y qué si el PAN ha robado del erario público, el PRI también lo ha hecho.”

Aquí se trata de descalificar el hecho de que el PAN haya robado del erario público por virtud de que el PRI ha hecho lo mismo. Esta falacia lógica también se le llama el argumento de la hipocresía, por razones que deben ser obvias.

Argumentum ad consecuentiam (“a las consecuencias”)

Esta falacia lógica es muy común en discusiones de religión y de política. En esta falacia, se toma que debido a una consecuencia negativa de algún argumento, entonces el argumento mismo es inválido. En los siguientes ejemplos, la consecuencia negativa se utiliza para intentar descalificar la afirmación que se está defendiendo.

Ej. “Marín no pudo haber hecho eso ya que perjudicaría al PRI en las elecciones.”

Ej. “Dios tiene que existir ya que si no la vida no tendría propósito.”

Argumentum ad populum (“al pueblo”)

Junto con la ad hominem, esta es tal vez la falacia lógica más empleada en discusiones sobre cualquier tema. Involucra validar un argumento por el simple hecho de que la gran mayoría de la gente lo respalda. Un argumento ad populum asume que las premisas de la mayoría son por virtud de su popularidad, ciertas. Un clásico ejemplo es la vieja frase de McDonald’s: “over 1 billion served”. Dicha frase implicaba de manera falaz, que debido a que tanta gente ha comido en McDonald’s, su comida era buena. Otros tipos de argumentos ad populum involucran tradiciones y uso común, a continuación se presentan dos ejemplos:

Ej: “Esta es la mejor manera de construir una casa porque siempre se ha hecho así.”

Ej: “La unión entre homosexuales es malo porque casi todos los países lo prohíbe.”

En el primer ejemplo, se asume que la mejor manera de construir una casa es la que siempre se ha usado por tradición sin importar que puedan existir métodos superiores. En el segundo ejemplo se toma que la unión entre homosexuales es mala solo porque la mayoría de los países lo prohíben.

Argumentum ad verecundiam (“al respecto”)

Esta falacia lógica es similar a un ataque ad hominem abusivo ya que involucra el carácter de las personas para validar un argumento. Un argumento ad verecundiam hace alusión al conocimiento o prestigio de una persona para hacer válido su argumento sin importar la validez de sus premisas. Este tipo de falacia también es conocido como magister dixit (“el maestro ha dicho”), el argumento de la autoridad.

Ej: “Yo sé que existe vida extraterrestre porque sé más de ciencia que tu.”

Este ejemplo presupone que una persona sabe más del tema que el otro y que por ese simple mérito su argumento tiene mayor validez sin importar si las premisas detrás de ese argumento son completamente falsas.

Argumentum ad logicam (“a la lógica”)

Esta falacia es mejor conocida como el argumento del hombre de paja. Se le llama así porque involucra debatir un argumento distinto al que la otra persona ha presentado, es decir, crear un “hombre de paja” y discutir contra éste. En pocas palabras, un argumento ad logicam es distorsionar a propósito el argumento contrario de manera que este nuevo argumento sí pueda ser invalidado. Es una falacia ya que aunque las premisas para invalidar dicho argumento pueden ser verídicas, no se está invalidando el argumento original sino solo el “hombre de paja” que uno mismo ha creado. Aunque como todas las falacias lógicas el argumento del hombre de paja es de mal gusto en un debate serio, suele ser muy efectivo cuando la persona al que se le emplea no se da cuenta de su uso y se propone a defender al hombre de paja en vez de su argumento original.

Non Sequitur (“no sigue”)

Un argumento non sequitur es aquel en que la conclusión no sigue a la premisa. Se utiliza frecuentemente en cuestiones jurídicas donde es considerado un término legal aunque por definición, cualquier falacia lógica puede ser considerada un non sequitur. Estas falacias se emplean seguido en la mercadotecnia, creando conclusiones falaces que no responden a las premisas del argumento.

Ej: “A todas las mujeres les gustan los hombres fornidos. Si hago ejercicio y me pongo fornido, le voy a gustar a todas las mujeres”.

Este es un clásico ejemplo de un non sequitur ya que aún estando fornido, existen muchas razones por las que esta persona no le va a agradar a todas las mujeres. En conclusión, los argumentos non sequitur emplean deducciones falsas sobre la relación de las premisas, en este caso entre estar fornido y agradarle a las mujeres.

Falacia del historiador

Esta nunca falta en cualquier discusión sobre historia. La falacia del historiador se da cuando alguien argumenta desde un punto de vista retrospectivo asumiendo que las personas en ese momento histórico contaban con la misma información y punto de vista que se tiene hoy día.

Ej: “Los Estados Unidos no debió haber apoyado a bin Laden durante la Guerra de Afganistán ya que esto provocaría el ataque a las torres gemelas 20 años después.”

En este caso frecuentemente citado, los Estados Unidos no contaban con suficiente información a futuro para saber que los grupos afganos que apoyaban después se alzarían en su contra lanzando ataques terroristas en territorio estadounidense.

Relación Espuria

La relación espuria es un término estadístico que indica que no existe ninguna correlación entre dos fenómenos. Frecuentemente se utilizan relaciones espurias en discusiones de manera falaz ya que intentan relacionar dos hechos que en realidad no están vinculados mas que de manera apreciativa. Relaciones espurias falaces son muy comunes en discusiones sociales y de economía y han llevado a la conocida frase de que la correlación no implica causalidad.

Ej: “El crimen es más alto donde hay pobres, por ende los pobres conducen al crimen”

Una relación espuria se puede identificar cuando no existe una relación causal directa o indirecta entre los factores violando así las tres condiciones básicas de cualquier relación: A debe preceder a B. B no puede ocurrir si A no ocurre. B debe ocurrir siempre que A ocurre. Debido a que el crimen si puede existir donde no hay pobreza, y que todos los crímenes no son causados por pobres, se toma que la relación entre la pobreza y el crimen es espuria y por ende una falacia lógica ya que esta relación debe tomar en cuenta factores que no han sido considerados en el argumento.

Existen más de veinte tipos de falacias lógicas aunque aquí solo he presentado las más comunes. El Arte del Debate es saber defender un argumento sin caer en la trampa de estas falacias asi que la próxima vez que estén involucrados en una discusión sobre si dios existe, o si López Obrador es mejor que Calderón o si el neoliberalismo es superior al estado de bienestar, acuérdense de defender sus puntos de vista por sus propio méritos y hacerle notar a tu contrario cuando cae en estas falacias. Y si aún así estas perdiendo, siempre puedes usar un hombre de paja y esperar que nadie se de cuenta…

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5 Responses to “El Arte del Debate”

  1. Haplo Says:

    Te falto el argumento ad infinitum en el que se manejan números tan enormes que esperas marear a tu oponente y dejarle indefenso. Por simple ataque a numerazos logras que su cerebro se ponga a sacar cuentas y habrá alguna que no le cuadre, en ese momento ocurre lo que en sistemas se conoce como overflow y la virtud estriba en detectar ese momento y entonces lanzar inmediatamente un ataque nuevo, con números que no sean cerrados de preferencia: “… y a eso sumale 98,945,345,556,234.34567 multiplicado por pi mas el radio de la galaxia y tendrás el número de civilizaciones inteligentes extrasolares que no vamos a conocer.
    Tu adversario tendra un lapsus retrogradus, titubeará varios segundos, los suficientes para que te declares vencedor, tomes tu cerveza y ¡salud a por todos! La concurrencia espectadora del debate inmediatamente hara un sequitur efectivus uniéndose al brindis, ya que no hay nadie que se niegue a brindar por su propia salud, reconociéndote indudablemente como el gran vencedor del debate.

    Y también olvidaste la falacia ad nauseam que consiste en repetir lo mismo y lo mismo hasta que el contrincante y el público asistente se mareen de tanto escuchar la misma incongruencia. Como estarán hartos y querrán pasar a otra actividad, te declararán ganador con el mayor gusto posible. Cabe la posibilidad de que el otro debatiente quiera apuntarse un último tanto con algo del estilo de “no se puede discutir con personas así” o incluso un “lee y estudia primero y luego hablamos” utilizando los argumentos que comentas antes, pero la concurrencia no cambiará su fallo decisorio y aún quedarás ganador.

    Como se ve, en ambos casos el objetivo es marear al enemigo. Ya se conoce el dicho famosísimo que aconseja “si no puedes contra ellos, confúndelos” por tanto sigue que no hay mejor lugar para debatir que aquellos en los que abunden los etanos y etanoles ya que estos tienen la singular propiedad de marear a la vez que proporcionarte nuevos y variados argumentos carentes de toda lógica y razón, pero que sin embargo suenan de lo mas convincente a oídos de los debatorios.

    Es valioso considerar también el llevar público que comparta tus ideas, o tan siquiera que este en contra de las de tu oponente. De esta manera tus razonamientos aumentarán de peso proporcionalmente a cuantas personas los apoyen. Esto es, si tienes tres apoyantes entonces tus argumentos pesan 4, mientras que si el contrincante tiene solamente su palabra entonces sus argumentos pesan solamente 1. El ganador será obvio.

    Hay que cuidar la cantidad de alcohol proporcionada a los espectadores, ya que cabe pensar que pudieran convertirse a la manera de pensar contraria y entonces tus posibilidades de perder el debate aumentan peligrosamente. Es de sentido común entonces tratar de dar por zanjado el debate sin que haya ganador. Una técnica es ir a comprar mas alcohol y al regreso ya a todos se les habrá olvidado que cosa se estaba discutiendo.

    Y mas seriamente, pon algunas ligas ¿no? esto esta interesante y se ve muy útil.

  2. Master Zen Says:

    Hay mas de 20 falacias lógicas, aquí solo puse las mas comunes en el tipo de discusiones que la mayoría de nosotros nos enfrentamos. Una que se usa a menudo en el internet y que yo personalmente considero una total estupidez, es el reductio ad hitlerum que estipula que si los nazis hicieron algo entonces es malo, porque los nazis son malos. Obviamente cualquier acción debe ser juzgada por sus propios méritos, no por si lo hicieron los nazis o no. Ej: Hitler tuvo un perro. Según el reductio ad hitlerum entonces tener un perro es malo.

    Hay miles de links en el internet, solo basta hacer una busqueda con “logical fallacies”.

    http://www.logicalfallacies.info/
    http://en.wikipedia.org/wiki/Logical_fallacy

  3. REGINA Says:

    HOLA SAQUEN ALGO SOBRE LA VERDAD LO QUE ES DECIR LA VERDAD

  4. Haplo Says:

    Eres una tarada.

    He ahí una frase que es verdad, lo que es la verdad, pero lo que se dice la verdad.

  5. Yo Says:

    Estoy en un debate y el contrincante como no tiene respuestas a mis argumentos y tiene pocas verdades esta buscando cualquier detalle para desacreditarme y utilizando cualquier recurso para sumar un poco de victoria.

    Mas qeu nada esta buscando faltas otrográficas o gramaticales para desacreditarme, bueno, yo tambien escribo muy apurado y cambio las oraciones de mis argumentos mientras las escribo como 23875200476043523487235934 x 10^7853 veces, pero igual eso es juego sucio, lo de los errores gramaticales es una falacia?? Que tipo de falacia es?

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