D-Day (1944)
El clímax de la guerra más brutal de la historia
Lo llaman el día más largo, la madre de todas las invasiones, la gran crusada y el día más importante del siglo. Es la invasión de Normandía, mejor conocido como el Día-D, un 6 de junio de 1944 en donde 175,000 soldados aliados (principalmente estadounidenses, británicos y canadienses) desembarcaron en las frías playas francesas para comenzar la liberación de Europa occidental, dominada por los ejércitos de Adolfo Hitler. Fue un día que inauguró una campaña militar a través de Francia, los países bajos y Alemania que duraría 11 meses y que culminaría con la derrota incondicional de los nazis en las ruinas de un Reich que según ellos duraría mil años.
Festung Europa
Los planes para liberar Europa iniciaron el momento en que el último soldado británico fue evacuado del continente europeo a mediados de 1940. No obstante, en ese momento cualquier intento de invasión sería un suicidio. Francia y su ejército de millones había caído, los Estados Unidos se mantenían en aislamiento y los Soviéticos mantenían una alianza inestable con Hitler. La gran mayoría del diminuto ejército británico había escapado de la captura en Francia pero habían dejado todo su equipo pesado por lo que había poco con qué defender el Reino Unido en caso de una invasión nazi. Pero para su fortuna, esa invasión nunca llegó gracias a la valentía de la Real Fuerza Aérea que en la primera gran batalla peleada exclusivamente en el aire le propinó una contundente derrota a la Luftwaffe alemana sobre los cielos de Inglaterra. Gran Bretaña estaba a salvo.
Tras la derrota, Hitler miró hacia otros lados: invadió a la Unión Soviética en junio de 1941 y a finales de año se unió a sus aliados japoneses en la guerra contra los Estados Unidos. Mientras tanto decidió convertir el continente en Festung Europa (‘Fortaleza Europa’) donde cada kilómetro de costa estaría defendido por una muralla atlántica. Minas, trampas, alambrado de púas, y cañones costeros harían que cualquier intento de invasión fuera rápidamente derrotado. En 1942, en el puerto de Dieppe, un intento anglo-canadiense de probar las defensas terminó en catástrofe. Los alemanes se confiaron en la solidez de sus defensas, sin embargo los aliados aprendieron la valiosa lección de no intentar desembarcar en un puerto ni en el Pas-de-Calais, la sección más estrecha del Canal de la Mancha, por donde los alemanes estaban seguros que invadirían.
Operation Overlord
Para 1943 los aliados estaban en plenos preparativos para iniciar una invasión masiva del continente el año siguiente, llamada Operation Overlord. El encargado inicial fue el general inglés Sir Frederick Morgan y posteriormente SHAEF (Supreme Headquartes Allied Expeditionary Force) al mando del general estadounidense Dwight D. Eisenhower. El lugar elegido para el ataque sería la playa de Normandía, menos defendida que el Pas-de-Calais y aún dentro del rango de aviones aliados basados en Inglaterra. No obstante, desembarcar en una playa representaría enormes dificultades logísticas por lo que los británicos construyeron dos enormes puertos artificiales (llamados puertos ‘Mullberry’) aunque aún así la gran mayoría de suministros tendrían que descargarse directamente en la playa. En cuanto a hombres y equipo, Overlord no tendría precedentes: 175,000 soldados organizados en 9 divisiones formarían la punta de lanza de un ejército aliado de tres millones de hombres respaldados por 4,000 buques de guerra de todo tipo, la más grande armada jamás ensamblada en toda la historia.
Frente a ellos, el ejército alemán que los esperaba era una sombra del que los expulsó en 1940. Para 1944 las fuerzas armadas nazis llevaban tres años peleando en el frente ruso donde ahora se encontraban a la defensiva contra el ejército más grande del mundo que pagaría cualquier precio para llegar hasta Berlín. Aún así, Hitler había ordenado varias de sus divisiones elite a Francia aunque las que se encontraban en Normandía propiamente eran por lo general divisiones de segunda línea. Hitler, al igual que la mayoría de sus generales, pensaba que los aliados invadirían por el Pas-de-Calais ya que era la ruta más cerca a la frontera germana. Para mantener esa ilusión los aliados adoptaron Operation Fortitude, una serie de acciones de decepción tal como tráfico de radio ficticio, la creación de un ejército y una flota fantasma, y el bombardeo constante de objetivos tanto en Normandía como en el Pas-de-Calais. Fue tal el éxito que los alemanes aún después de la invasión pensaban que el desembarco principal no había ocurrido todavía.
La invasión en sí estaría compuesta por dos partes. La primera sería un ataque paracaidista llevado a cabo por dos divisiones estadounidenses en el flanco oeste extremo y una división británica en el flanco este extremo. La segunda sería el desembarco naval en cinco playas. En la parte izquierda, tres divisiones estadounidenses se encargarían de las playas Utah y Omaha mientras que a la derecha un ejercito anglo-canadiense (dos divisiones británicas y una canadiense) se encargaría de las playos Gold, Juno y Sword. Otras unidades pequeñas también entrarían en acción tal como comandos anglo-franceses en la playa Sword, y la famosa escalada de los Rangers en Pointe du Hoc al oeste de la playa Omaha. En el mar, casi 300 buques de guerra incluyendo 7 acorazados apoyarían a las tropas mientras que en el aire, 10,000 aviones de combate estarían a disposición de los aliados. Los aliados también estarían favorecidos por un sin-número de equipo especializado (generalmente de diseño británico) tal como tanques anfibios que serían muy útiles en la playa.
El día más largo
“Within 10 minutes of the ramps being lowered, [the leading] company had become inert, leaderless and almost incapable of action. Every officer and sergeant had been killed or wounded… It had become a struggle for survival and rescue”
A las 12:15 las primeras tropas aliadas pisaron suelo francés. Eran soldados de la 6ª división paracaidista británica al extremo derecho de la playa Sword encargados de tomar por sorpresa varios puentes sobre el río Orne y el canal de Jaén como también varios emplazamientos fortificados que amenazaban a las flotas invasoras. Los paracaidistas entraron en la leyenda gracias a la famosa captura del Puente Pegaso (documentado en un libro de Stephen Ambrose y en una misión del juego Call of Duty) y la destrucción de la batería Merville. En el extremo oeste, los estadounidenses no pudieron contar con la misma suerte. Pésima comunicación y confusión en las zonas de aterrizaje hicieron que los paracaidistas de las divisiones 82 y 101 (ésta última siendo la de los protagonistas en Band of Brothers) terminaran separados y aislados durante mucho tiempo. No obstante lograron liberar el primer pueblo francés, Sainte-Mère-Église.
En tierra, las playas británicas fueron sede de algunos de los combates más cruentos pero también donde los aliados lograron sus mayores avances (aunque en ninguna playa alcanzaron los objetivos establecidos para las primeras 24 horas). En Gold, la 3ª división británica avanzó sin mayor problema hacia las afueras del pueblo de Bayeux y a su derecha, la 3ª división canadiense logró la mayor penetración de cualquier playa aún considerando que Juno fue (aparte de Omaha) la playa mejor defendida por el enemigo. Ambas divisiones lograrían consolidar las playas de Gold y Juno en el transcurso del día. Sword, dominada por el pueblo de Ouistreham, fue capturada por la 50ª división británica y comandos anglo-franceses quienes sufrieron pocas bajas pero no lograron la meta de capturar la ciudad de Jaén que permanecería en manos alemanas por más de un mes. Las playas británicas también fueron sede del principal contra-ataque alemán, lanzado por la 21ª división panzer durante la tarde.
Las playas estadounidenses fueron un verdadero contraste con la experiencia de los anglo-canadienses. En Utah, la playa más occidental (que de hecho se sitúa sobre la península de Cotentin en vez de Normandía), un error de navegación hizo que la 4ª división de infantería desembarcara varios kilómetros hacia el sur, punto que estaba menos defendido que la playa original. Utah tuvo las menores bajas de cualquier playa y en el transcurso del día se pudo hacer contacto con varias unidades paracaidistas perdidas. La playa Omaha, en cambio, fue todo lo contrario. Omaha dio lugar al combate más brutal que se libró durante el Día-D y por unas cuantas horas la playa se convirtió en una verdadera carnicería humana donde se sufrirían la mitad de todas las bajas sostenidas por los aliados (más de mil muertos y el triple de heridos). ¿Cuál fue el error? Los aliados no contaron con que una división alemana veterana, la 352, los esperaba detrás de un sistema de fortificaciones formidables.
En Omaha, casi todo lo que pudo haber salido mal para las dos divisiones (la 1ª y la 29ª de infantería), salió mal. El bombardeo aéreo preliminar falló completamente en atinarle a la playa por lo que no había cráteres para que los soldados se escondieran. Los tanques anfibios fueron lanzados demasiado lejos y la mayoría se hundieron en el canal. El ataque se había llevado a cabo durante la marea baja por lo que las tropas tuvieron que cruzar 200-300 metros de playa, cada uno de ellos en la mira de algún emplazamiento enemigo. El resultado fue que la primera oleada sufrió bajas superiores al 50% y para medio día las tropas se encontraban acorraladas en la playa, sus oficiales muertos o heridos y los generales a punto de abortar la misión. Sin embargo durante la tarde, grupos improvisados de soldados lograron escalar las colinas y tomar las fortificaciones. También ayudó la valentía de varios capitanes de destructores que se acercaron peligrosamente a la playa para ofrecer fuego directo a las tropas ante la carencia de tanques. Al final del día el avance fue minúsculo, pero la playa había sido asegurada.
De Normandía a Berlín
Al caer la noche, la invasión había terminado pero la Batalla de Normandía apenas había comenzado. Durante junio y julio de 1944 los ejércitos aliados se enfrentaron a la tenaz defensa alemana en el terreno muy desfavorable de la campiña francesa. La ciudad de Jaén, objetivo para el primer día, sería sede de cuantiosos ataques fallidos británicos y no sería tomada hasta mediados de julio. En el oeste, los alemanes harían pagar con sangre cada kilómetro ganado por los Estados Unidos, haciendo evidente la superioridad táctica de los germanos contra la inexperiencia de los yanquis. No obstante, la tremenda superioridad en hombres y material de los aliados prevaleció: el 24 de julio una ofensiva estadounidense finalmente logró romper el frente y los tanques de Patton se desataron como furia por Bretaña, rodeando al ejército alemán que sería aniquilado por tierra y por aire. Un mes después, Paris sería liberado.
Ha existido mucho debate sobre qué tan importante fue el Día-D para la victoria aliada. Hoy día nadie duda que para junio de 1944 la guerra ya había sido perdida por los alemanes en el frente ruso y aún contando con sus tropas occidentales Hitler no hubiera podido detener el inexorable avance soviético hacia Berlín. Muestra de esto es que dos semanas después del Día-D un ataque ruso con 130 divisiones destruyó tres ejércitos alemanes completos, reconquistando Bielorrusia y parte de Polonia. Por este motivo, la importancia del Día-D se debe tomar principalmente con el contexto pos-guerra: de no haber existido una invasión aliada en el verano de 1944, no sería inconcebible pensar que los rusos pudieron haber terminado liberando Paris y dejando casi toda Europa Occidental bajo influencia comunista. De haberse prolongado la guerra, también podríamos haber recordado Berlín y Hamburgo en vez de Hiroshima y Nagasaki como las ciudades devastadas por la bomba atómica.
Dejando la controversia al lado, la invasión de Normandía es una fecha monumental en la historia militar mundial. Fue la invasión marítima más grande de todos los tiempos, un esfuerzo que dominó las prioridades militares, industriales y logísticas de las dos potencias anglo-sajonas y que significó la voluntad de mandar un ejército aliado para combatir directamente con las fuerzas de Hitler en el continente que conquistó con tan aparente facilidad cuatro años antes. Al final, el sacrificio de esos miles de hombres que desembarcaron en las playas será un símbolo eterno de la lucha contra la tiranía y la barbarie del fascismo.
Para mayor información, échenle un vistazo a los sitios de Military.com y Encyclopedia Britannica donde vienen fotos, historias y mapas.









June 26th, 2006 at 7:08 pm
La verdad es que en caso de una guerra como esa, a mi si me gustaría estar ahí, ese día fue glorioso, pocos eventos en la historia tan adrenalínicos. Matar o morir.
January 1st, 2008 at 3:42 pm
la verdad es que fu lacampaña masplanida de las historia y todo loque pudo salir mal salio mal