Indecisión 2006: Segundo debacle presidencial
Este sí fue el bueno
Seis de junio del 2006. 6/6/6. Día del segundo y definitivo debate presidencial. ¿Coincidencia? Pues considerando que gane quien gane entre los tres principales candidatos presidenciales nos va a llevar el diablo, entonces tal vez no. Pero dejando al lado el sarcasmo, hoy finalmente pudimos ver a los cinco contendientes principales (particularmente a los dos punteros, Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador) agarrarse del moco en televisión y radio nacional para intentar convencernos no solo de quien es el mejor candidato sino quien es el peor. Si lo lograron o no es debatible, lo que sí es cierto es que este debate mostró una actitud notablemente más propositiva que el debate anterior, donde incluso hubo varios consensos pero tampoco muchas sorpresas sobre quiénes prevalecerían. Por desgracia, también fue un debate bastante blando, sin duda gracias a un formato que premia el discurso preparado por encima de las respuestas improvisadas. Al igual que la vez pasada, a continuación presento lo bueno y malo de cada candidato en el orden en que a mi juicio destacaron.
1 – Patricia Mercado (Alternativa)
Les debería de dar vergüenza a los otros cuatro candidatos ser llevados de calle por una mujer no una sino dos veces seguidas. Seguramente el Reforma estará alabando otro triunfo de Calderón pero los que vimos cada minuto de este debate no les debe caber menor duda de que Patricia Mercado fue, por mucho, la mejor. La fórmula que le funcionó en el primer debate fue repetido al pie de la letra: proponer constantemente y limitar el enfrentamiento con los otros candidatos. En cuanto a ideas fue mucho más concreta que en el anterior y deslumbró con varias propuestas únicas o que solamente después fueron repetidas por los otros. La primera que me llamó la atención fue la idea de reemplazar el juicio político por un revocamiento de mandato para funcionarios acusados de delitos, cosa que sería muy útil considerando la politización que dichos juicios generan (vean el caso del ‘gober precioso’). La segunda fue un intento de sembrar un compromiso de correr y condenar a los miembros de los mismos partidos cuando estos incumplen la ley en vez de defenderlos aunque como era de esperarse, ningún otro candidato se sumó a la petición. En cuanto a las demás propuestas, el aspecto social y humanitario nunca fue olvidado en ninguna intervención, pero su único punto débil fue un sobre-énfasis en temas de mujeres. No porque esto sea malo (al contrario considerando lo machista que es la sociedad mexicana) pero podría enajenar a posibles votantes que tal vez lleguen a pensar que solo se dedicará a la cuestión feminista. Aún así, fue la mejor y por mucho y que ningún periódico o noticiero se atreva a decir lo contrario. Habló claro, fue grata a la vista y se escuchó convencida de su postura. Y tal vez lo más importante: se mostró confiable y honesta, sin discursos ni articulaciones fingidas. Muy bien hecho.
2 – Felipe Calderón (PAN)
Con Madrazo habiendose quitado el guante de boxeo, el principal duelo verbal en este segundo fue (oh gran sorpresa) entre Felipe Calderón y López Obrador. Y si el debate se juzga entre quién de estos dos punteros se lució mejor el día de hoy, el premio se lo llevó el abanderado del PAN por las mismas razones que el debate pasado: supo defenderse ante las acusaciones de sus rivales y supo dar más tiros de knockout cuyos contrincantes no supieron responder. Su estilo de debate no varió mucho al de hace un mes, esto incluyó un tono firme y una actitud propositiva aunque de nuevo se rebajó en más de una ocasión para tirarle mierda a AMLO. Curiosamente a Felipe le funciona mucho mejor defenderse de ataques que lanzarlos él mismo y en ese sentido fue gracioso ver como le respondió a Madrazo la acusación de plagio de ideas al mencionar que su libro salió a la venta antes que el del priísta, como también la pobre reacción de AMLO ante sus acusaciones. Entre sus propuestas notable fue el de reducir el número de congresistas plurinominales y cadena perpetua a secuestradores. Por otro lado se contradijo al defender al Fobaproa como una defensa a los ahorradores pequeños pero inmediatamente después criticar al perredista Arturo Núñez por haberlo aprobado (por fin Felipe, ¿fue bueno o fue malo? Decídete). Tampoco se vio bien, para un candidato que tanto ha criticado la intolerancia de AMLO, que insistiera que solo existen dos proyectos de nación, y que iba a instaurar un gobierno de “25 años”. En fin, la gran diferencia entre Calderón y AMLO no fue la credibilidad de sus acusaciones sino en la manera en que se mostraron convencidos o no de ellas y en este sentido Calderón lució por encima de su oponente. De que le crean o no es otra cosa.
3 – Roberto Madrazo (PRI)
Madrazo hizo el ridículo en el primer debate y para mi sorpresa, supo revindicarse esta segunda vez. Si, ya se, Madrazo es tan creíble como Tomás de Torquemada hablando de tolerancia religiosa pero hizo la cosa más inteligente que pudo hacer: evitar esas monstruosamente inútiles punzadas contra Calderón y Campa que en cada ocasión se le regresaron como bofetadas. Lo intentó solo una vez ahora, acusando a Calderón de plagio de ideas y al igual que antes, la respuesta lo fulminó. Pero fuera de eso, fue uno de los candidatos más proposititos y en más de una ocasión se mostró solidario con ideas ajenas además de criticar constantemente al gobierno actual (aunque no logró ningún knockout con ellos). También dejó a un lado la retórica populachera cosa que le hizo mucho daño en el debate anterior, concentrándose en una imagen seria y concreta. Repito que a Madrazo poco le ayuda su voz y su cara, es demasiado fingida a tal grado que no se sabe si es un androide puesto permanentemente en “modo político” o si simplemente está tratando de engañar a todo mundo con palabras bonitas y movimiento de sus manos. Pero para los que no vieron el debate y se limitarán a leer las propuestas y las estenografías pues Madrazo no estuvo tan mal, sin duda una notable mejoría con respecto al intento anterior y se ve que aprendió su lección. Su principal fuerte fue su enfoque hacia la inseguridad donde propuso una reforma del Ministerio Público y mano dura contra la delincuencia. Curiosamente esto se complementa con un momento en que parece estar ganado unos cuantos puntos en la mayoría de las encuestas a costa de Calderón así que el debate tal vez haga que la carrera final de esta campaña tenga tres caras en vez de dos.
4 – Andrés Manuel López Obrador (PRD)
Las habilidades orales del Peje son ya conocidos por todos y sin duda fue la gran razón por la que no se atrevió a participar en el primer debate. Hoy, estas deficiencias se volvieron muy evidentes y no veo como alguien podría considerar que AMLO fue superior a su rival derechista. Y vaya que no empezó mal, su primera interpretación hizo pensar que había tomado unos cursos de oratoria. El problema, sin embargo, se agravó mientras los minutos pasaban, particularmente en sus respuestas que francamente se veían improvisadas, titubeantes, lentas y confusas. También se veía cansado y descuidado en contraste a la mayor frescura física de Calderón (ni decir de Mercado). Lo peor es que sus ataques hacia el panista fueron desastrosos. Se dedicó a tratar el tema del Fobaproa durante su intervención sobre federalismo, defendió su popularidad usando la ya cansada excusa de encuestas y su acusación de corrupción a personas cercanas a Calderón se vio vacía ya que careció de datos o de fundamentos convincentes. Lo bueno fue su constante invocación de aspectos sociales su proyecto de nación que dejó claro que representa un viraje de las políticas actuales y junto con Mercado, también fue el único candidato que realmente se creía convencido de su postura. Pero por otro lado, cayó en la trampa del panista en limitar esta elección a una contienda entre dos principales corrientes, como si él y Calderón tuvieran el monopolio de propuestas viables. Finalmente, la ausencia en el primer debate perjudicó a AMLO bastante. Hubiera sido un buen momento para refinar su técnica oratoria para evitar esas pausas y titubeos que tanto le afectan. No lo hizo. Anoche fue la gran oportunidad de desmentir las acusaciones de deuda capitalina y la inviabilidad de su proyecto económico al mismo tiempo de sacar los trapitos al sol de Calderón. Tampoco lo hizo y tendrá que compensarlo en los días que quedan.
5 – Roberto Campa (Nueva Alianza)
El hijo prodigio de La Chucky (Elba Esther Gordillo) fue el único de los cinco (bueno, mejor dicho cuatro considerando la previa ausencia de AMLO) que empobreció su participación con respecto al debate anterior. Recordemos por un momento que en aquel debate Campa fue el que supo noquear a Madrazo del ring con una serie de ataques devastadores que el priísta no supo responder satisfactoriamente. Eso, conjugado con una actitud propositiva parecería suficiente para rendir frutos la segunda vez. Pero no, Campa decepcionó porque el Campa que vimos anoche no fue el mismo que hace un mes. Ese Campa firme y devastador fue remplazado por un Campa notablemente fingido con respecto a su voz y su articulación física como también demasiado tímido para lanzar esos ataques que tanto le sirvieron anteriormente. Estoy casi seguro que sus asesores de debate le dijeron que se había visto demasiado rígido y que debía relajarse más. Yo sin embargo, creo que lo que te funciona una vez te funciona dos veces. Estos cambios en su imagen y su discurso hicieron que perdiera autoridad y que fallara en sus intentos de aparentar ser un peso pesado. Sus puntos a favor fueron los mismos que los otros: más propuestas y menos ataques pero sus propuestas no fueron nada del otro mundo y se sumaron al aspecto genérico de repetir lo que el candidato anterior ya había dicho. Destacó su invitación a todos los candidatos de respetar los resultados de las elecciones, gane quien gane, pero eso no fue suficiente. Los candidatos pequeños deben encontrar la manera de resaltar, sea por medio de propuestas originales e innovadores o golpes a sus rivales que se hagan sentir. Campa, a diferencia del debate anterior, no pudo hacer ninguno de los dos y el resultado fue que salió sobrando durante las dos horas completas.
No voy a perder el tiempo hablando del Dr. Simi (Victor Manuel Torres) quien se veía casi a punto de llorar porque no lo dejaban entrar al World Trade Center para participar en un debate en que según tenía derecho de estar. Ni modo mi quierido Simi, allí tienes a Luz Elena González para que te consuele y tus Simi-Aspirinas para quitarte el dolor de cabeza. Con respecto al resto, no sé qué tanto logre influir este debate en las preferencias electorales. Estoy seguro que el Reforma y compañía saldrán a exaltar el triunfo de Calderón, y uno que otro ‘pundit’ amateur se aventará un rollo anti-Peje y pro-voto útil para cubrir con un manto de supuesta objetividad sus preferencias por otra victoria derechista el 2 de julio. Por otro lado los seguidores del Peje seguramente descalificarán cualquier encuesta en que no haya ganado el debate y ganado puntos a costa del PAN. Lo triste es que para estos dos líderes de las encuestas no existe otro México mas que el que ellos proponen, el peor caso de una intolerancia que no da lugar a ideas originales y vanguardistas. Al buen estilo Bush, o “estas conmigo o no lo estas”. O apoyas el viejo estancamiento, o apoyas el nuevo populismo. Si la “democracia” significa enfrascarnos ante tales limitaciones ideológicas, de veras que mereceremos el gobierno que elijamos.
Que gane el (o mas bien la) mejor.
Si se perdieron el debate, pueden leer una versión estenográfica aquí.









June 7th, 2006 at 12:07 pm
No coincido en que Calderón se vió mejor que AMLO en el debate, siento que nadie lució en el debate, que fue gris y muy acartonado en todo momento.
El PAN y el PRD dándose con la cubeta, el PRI resaltando eso para colarse por el centro fue lo mejor, coincido contigo en que Madrazo cambió mucho y me parece que fue el ganador, no del debate, sino que logró mejorar y eso lo hace ganador en su campaña contra sí mismo.
Tienes razón, Crónica, Reforma y Excelsior dieron de ganador a Calderón sin sustento alguno, pero era previsible e igual de nauseabundo que la vez pasada.
Algo que me molestó fue la risa de Calderón, que le quitaba much seriedad, en verdad me da diarrea verlo.
Y contrario a lo que tu viste, el hecho de que AMLO no contestara se vio bien, siempre fue respetuoso de sus temas y solo contestaba cuando era tiempo de réplicas, mientras que a Calderón se le iba el tiempo en atacar y y le quedaba poco para mencionar sus propuestas.
June 7th, 2006 at 1:04 pm
En teoría es noble la táctica de no responder ante provocaciones. En la práctica sin embargo, es un arma de dos filos. Yo siempre he sido partidario (en los debates en que yo he participado) de que si te vas a chingar a tu rival, hazlo. Pero hazlo BIEN. Bien en el sentido de que lo vas a dejar callado. Si tienes con qué sacar sus trapitos al sol, o con que pisarle la cola, hazlo. Por otro lado, si tu rival está intentando lo mismo contigo, tienes que responderle porque quedarte callado es una aceptación implícita de que el otro tiene razón.
A mi juicio, AMLO la cagó porque desaprovechó tres cosas:
1) La oportunidad ante millones de televidentes (tanto partidarios como no) de argumentar que su proyecto de nación es viable y que no representa un peligro para México. Disolver cualquier duda de que representa políticas anti-inversionistas o basadas exclusivamente en deuda pública que es lo que sus críticos le han argumentado. A mi -aún considerando que soy más favorable a AMLO que a FeCal- no me convenció y sospecho que a la gente más opuesta tampoco.
2) La oportunidad de sacarle todos los trapitos al sol de FeCal y vaya que tiene muchos. El tema del Fobaproa fue demasiado débil y Calderón le respondió con el caso Núñez que AMLO ignoró. La acusación del cuñado de FeCal también se vio tímida y sin sustento. En pocas palabras, a mi no me convenció ni tampoco logró que FeCal se quedara calladito. Para ganar un debate, si te atacan, debes saber responder. Y si atacas, debes hacerlo con la certeza de que dejarás calladito a tu rival.
3) El cabrón no sabe hablar. Es muy fácil pararse en un escenario y dar un discurso preparado. Es otra cosa responder de manera improvisada y con límites de tiempo. En este sentido, AMLO debió haber ido al primer debate para saber qué esperar en este. Si le hubiera ido como hoy, aún hubiera sido mejor que no haber asistido y además tendría la ventaja de llegar con retrospectiva de saber qué hizo bien y qué hizo mal. Hay un dicho que es muy cierto: practice makes perfect. Tu pensaras que con tu linda carita vas a convencer al mundo entero de lo que quieres pero en realidad no es así. La oratoria se debe practicar, se debe refinar y la única forma de hacerlo es con experiencia. Tal vez todo lo que dijo AMLO es cierto pero si se escucha lento, pausado y titubeante, la gente pensará que está mintiendo. Por otro lado, FeCal podrá ser el peor pinche mentiroso del mundo pero si lo dice convencido y con firmeza, la gente se lo va a creer.
Este debate fue para ganar votos de aquellos que siguen indecididos sobre por quién votar y es a ellos a quien AMLO debió haber enfocado sus esfuerzos. Pero no lo hizo. No creo que AMLO haya “perdido el debate” o que FeCal lo haya “ganado”. Sin embargo creo que fue una terrible oportunidad desperdiciada para que AMLO repuntara y silenciara a aquellos que creen que es la peor amenaza entre los tres principales (que a mi juicio no lo es). Su fracaso, fue no haberlo logrado.
June 7th, 2006 at 1:17 pm
Otra cosa, no puedes juzgar objetivamente un debate así si llegas predispuesto a pensar que uno está mintiendo y el otro no. Si vas a juzgar un debate, debes hacerlo tomando a cada candidato por lo que es en esas 2 horas, no por su trayectoria. A las 8:30pm cada candidato tenía dos horas para presentar su proyecto de nación, no para presentar un culto de personalidad.
Si, Calderón a mi juicio se vio muy hipócrita al sonreir cuando atacaba a AMLO. Pero AMLO también sonreía cuando hacía lo mismo. Madrazo todos sabemos que es el peor mentiroso de México, pero ayer no lo hizo tan aparente y eso le dio mucho crédito. No tiene caso juzgar un debate por las preferencias ideológicas o personales que ya tenemos. Obviamente a estas alturas ya muchos hemos decidido por quién votar (o por quién no) pero si es asi entonces mejor ni veamos el debate si lo vamos a calificar de acuerdo a lo que sentimos y no lo que vemos.
La gran ventaja de Calderón sobre AMLO anoche fue que Calderón sí estaba conciente de que tenía que vender un producto mediante palabras y no mediante su persona. AMLO aún todavía no le cae el veinte que la gente indecisa va a votar por su proyecto y no por él. Al llegar mal preparado asume que solo porque él dice las cosas ya son creibles y solo porque Calderón las dice, miente y eso está mal. Solo porque la gente no le crea a FeCal no significa que por default le van a creer a él.
June 8th, 2006 at 12:25 am
Yo dije ARRIBA EL DOCTOR SIMIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
June 8th, 2006 at 9:52 am
Inches culeros, no lo dejaron ir al debate jajajaja
June 9th, 2006 at 9:32 pm
Disculparán mi ignorancia en política, pero ¿alguién me puede decir por que no dejaron entrar al Dr Simi?
June 9th, 2006 at 11:02 pm
Porque se quiere lanzar como candidato individual (o sea, sin un partido) cosa que nuestra ilustre e infalible constitución no permite.
Lo mismo quiso hacer Jorge Castañeda pero al menos le cayó el veinte de que iba a hacer el ridículo así que le sacó.