The Cure - Pornography / Disintegration / Bloodflowers
“I’m running out of time
I’m out of step and closing down
And never sleep for wanting hours
The empty hours of greed
And uselessly always
The need to feel again the real belief
Of something more than mockery
If only I could fill my heart with love”
Para la segunda reseña trilógica, de nuevo regresamos con el grupo inglés gótico por excelencia, The Cure (¿no ha quedado evidente mi amor por esta banda?). En la primera trilogía se cubrieron tres de los discos más pop de su repertorio durante lo que muchos consideran la mejor alineación (de tantas que ya ni se pueden contar) que ha tenido el grupo. Ahora regresaremos a la naturaleza de lo que es la música de The Cure: triste, gris, obscura, deprimente, desoladora. Si la otra era la “trilogía feliz”, este trío de discos son sin duda alguna la “triología triste”, o para Robert Smith, simplemente “la trilogía” ya que a su parecer resume la esencia misma de la banda. Podrán estar de acuerdo o podrán no estarlo, pero lo que nadie podrá negar es que en estos tres discos The Cure llega a su clímax artístico absoluto: letra emocional y sofisticada que se complementa con un sonido que oscila entre lo melancólico hasta lo devastado, siempre con esa complejidad casi orquestal de arreglos que los ha caracterizado a través de los años. Desde el órgano siniestro de “Cold”, la desgarrante letra de “Prayers for Rain” y el sombrío lamento de “Last Day of Summer”, ningún grupo logra transmitir una gama tan variada de sentimientos en su música. Esta trilogía deja más que evidente la genialidad de una de las más brillantes bandas de nuestros tiempos.
The Cure - Pornography (1982)

Pornography fue el cuarto disco de The Cure y uno de esos casos extraños que revelan que a veces ni los más expertos saben apreciar un clásico en su momento. Cuando salió a la venta fue malmirado por casi todos los críticos por considerarlo demasiado egocéntrico, pesimista y blando. Dos décadas después es uno de los discos más adorados por sus fans y ha entrado al partenón musical como la muestra más representativa del goth rock de los años ochenta. A la primera escuchada, sabrán por qué: es el disco más deprimente y nihilista imaginable; no hay ni la más mínima pista de felicidad, optimismo y belleza en sus casi 3/4 de hora de duración. Se dice que Robert Smith estaba en medio de un consumo profuso de drogas cuando fue grabado lo cual explicaría la letra casi suicida y los aspectos funestos de la música. “It doesn’t matter if we all die” es la línea que inaugura “One Hundred Years”, uno de los pocos sencillos famosos del disco y que sigue siendo materia obligatoria en sus conciertos. Es ominosa y agresiva, con una guitarra que chilla como si adolorida. El otro sencillo es “The Hanging Garden”, un himno gótico con batería marcial y un video ejemplarmente gótico. La letra surrealista es como un sueño bizarro del cual no puedes despertar y este estilo lírico le da “vida” (vida es de lo que más carece el disco) a “A Short Term Effect”, “The Figurehead” y “A Strange Day”. Las alusiones son las mismas, productos de una mente al borde de la desintegración: figuras sin forma, frío, niñas, viejos, gritos, locura, arañas, lombrices, sangre, suicidio, muerte. Un poco más tranquila es “Siamese Twins” que bien podría ser la canción más deprimente del disco si no fuera por “Cold”, a mi juicio la mejor, la más “darqueta” de todas (“everything as cold as life / can no-one save you? / everything as cold as silence / your name like ice into my heart”). Finalmente, “Pornography” le da fin a esta obra maestra con un suplicio, “I must fight this sickness / find a cure”. En conclusión, regreso a la crítica de que es un disco musicalmente blando. Comparado con sus secuelas, sí lo es, no tiene ni un fragmento de la sofisticación sonora de Disintegration, por ejemplo. Pero no pudo haber sido mejor. Esto es The Cure.
Escuchen: “One Hundred Years”, “A Short Term Effect”, “The Hanging Garden”, “Siamese Twins”, “The Figurehead”, “A Strange Day”, “Cold”, “Pornography”.
The Cure - Disintegration (1989)

Disintegration es uno de los mejores discos de todos los tiempos. Así de plano. Grabada por The Cure en su apogeo musical y comercial, capturó la esencia de la banda a tal grado de perfección que veo difícil encontrar las palabras para describir adecuadamente su esplendor sonoro. Rompió por completo el estilo pop del par de discos que lo precedieron y se convirtió en retorno a las raíces melancólicas de la banda que fueron hechas a un lado para lograr el éxito comercial. Cada canción es una pieza mágica, esculpida con tal detalle y distinción que serían dignas de una reseña propia. La música, con uso copioso de arreglos orquestales y la letra apasionante y poética se fusionan en una armonía perfecta, una verdadera delicia para los oídos y el alma. El inicio magistral de “Plainsong” (y similarmente “Closedown”) refleja esa grandeza: aquí no hay una sola nota o letra restringida por pecar de pretensiosa. A diferencia de un disco tan abiertamente melancólico, los grandes sencillos comerciales abundan: “Pictures of You” es hermosa y cualquiera que ha tenido un amor platónico la tomará como su himno, “Love Song” es una balada que escribió Robert Smith como regalo de boda a su esposa (y sin desobedecer el estilo del disco, la música no desparrama alegría aún con letra tan cursi), “Fascination Street” es la más pesada pero con un bajo inolvidable y finalmente está “Lullaby”, una atormentada historia sadomasoquista no apta para aracnofóbicos. Ya con esto tendríamos un clásico pero lo mejor de Disintegration es lo que nunca se escucho en la radio o en MTV. Entre estos tesoros perdidos está “Last Dance” (romance nostálgico), “Prayers For Rain” (la letra nihilista y desgarrante recuerda a Pornography) y “The Same Deep Water As You” (una caída lenta al profundo del mar obscuro). El disco termina con “Homesick” y “Untitled”, ambas excelentes particularmente la última por su tristeza poética (“feeling the monster climb deeper inside of me / feeling him gnawing my heart away hungrily / I’ll never lose this pain / never dream of you again”). Por ultimo, la canción que le da nombre al disco, “Disintegration”, merece una mención aparte. Ocho minutos y miedo de ardor y derrame emocional casi sin pausa y sin coro. En fin, Disintegration es un clásico de clásicos, un festín para los sentidos. Es el mágnum opus de una banda legendaria en su clímax creativo.
Escuchen: “Plainsong”, “Pictures Of You”, “Love Song”, “Last Dance”, “Lullaby”, “Fascination Street”, “Prayers For Rain”, “The Same Deep Water As You”, “Disintegration”, “Untitled”.
The Cure - Bloodflowers (2000)

Más de una década pasó entre Bloodflowers y Disintegration. Durante este tiempo dos de los miembros más apreciados de The Cure, Porl Thompson y Boris Williams, dejaron el grupo para ser reemplazados por Perry Bamonte y Jason Cooper respectivamente. El primer álbum con esta nueva alineación, Wild Mood Swings, tuvo una recepción mixta debido a su sonido errático por lo que la banda decidió enfocar sus esfuerzos para finalizar “la trilogía” que tanto anhelaba Robert Smith y el resultado fue Bloodflowers. Ahora bien, si Pornography fue el nihilismo emocional y Disintegration su expresión poética, Bloodflowers es la cruda moral. Más maduro que los anteriores, detrás de la turbulencia amorosa que se refleja en la letra se esconde algo de esperanza pero siempre rodeada de incertidumbre y temor a la pérdida. En cuanto a las canciones mismas, lo primero que resalta es el hecho de que solo una de las diez piezas dura menos de cinco minutos; “Watching Me Fall” dura más de 11. Pero vaya que lo vale, es una de las mejores del disco con una intensidad que no le pide nada a Disintegration aunque creo que le pudieron haber mochado unos tres minutos para no sonar tan cansada. Del mismo estilo es “39”. Goza de un bajo atronador y con “tan solo” siete minutos y medio cae más dentro de la tolerancia de la audiencia. Las demás canciones son las que mejor captan el sentido de pérdida y reflexión, entre ellas destacan “Maybe Someday”, “Bloodflowers” y “The Loudest Sound”, ésta última muy afín al sonido de guitarra de Porl Thompson. Por otro lado hay un cuarteto que sobresalen por el uso de guitarra rítmica, un instrumento nunca tan prominente en la música de The Cure como lo es en este disco: “Out Of This World”, “Where The Birds Always Sing”, “There Is No If” y “The Last Day Of Summer”. Ahora bien, el punto final es que Bloodflowers no es un disco universalmente apreciado. Para muchos es un intento fallido de recrear Disintegration con un sonido más uniforme y por ende con pocas canciones que resaltan. Yo difiero. Bloodflowers es excelente por méritos enteramente propios: una letra más seria, un sonido menos majestuoso pero que cumple su propósito emocional y uno que otro toque particular como el chillido de las guitarras de Bamonte. En pocas palabras, es un digo final de una trilogía inolvidable. No se lo pierdan.
Escuchen: “Out Of This World”, “Watching Me Fall”, “Where The Birds Always Sing”, “Maybe Someday”, “The Last Day Of Summer”, “The Loudest Sound”, “39”, “Bloodflowers”.









July 18th, 2006 at 12:14 pm
Muy bien muy bien, pero las canciones a 12kbps no pueden ser escuchadas por el oido humano. Algo que ver con rangos de frecuencia…
July 18th, 2006 at 2:39 pm
Cálmate audiófilo, están a 96 kbps y 44.1 de frecuencia.
Además, si te gusta la canción, ya sabes donde conseguirla…
(hablo de Mixup por supuesto, El Ministerio de la Verdad jamás apoyaría la piratería, no para nada, como creen, que mal pensandos, inconcebible…)
July 18th, 2006 at 5:10 pm
Hola Master Zen! Hola Haplo! =)
Tengo muchísimo trabajo y no he tenido oportunidad de leer sus blogs, pero hoy me encantó encontrar a The Cure!!! Y me gustó muuuucho mas, poder escuchar canciones…
Good taste, definitely!!!
Yo estuve en el concierto que dieron en Mty hace muuuuuuuchos años, y no saben cuánto me divertí!. Un amigo consiguió justo ese concierto porque lo transmitieron en el radio en USA y tuvo chance de grabarlo… Robert Smith está presentando las canciones en español y se escucha también a la gente gritando: México! México! jajaja, está padre.
Saludos ;)
July 18th, 2006 at 5:44 pm
Ahhhhh qué envidia!
Yo no he podido ver a The Cure en vivo, la última vez que vinieron aquí no me enteré y ya estaban agotados los boletos, luego abrieron una tercera fecha pero fue justo el día antes de que tenía que viajar.
Ni modo, lo más probable es que hagan gira ahora que salga su disco nuevo a finales de año. Lo mejor es que como ya está Porl Thompson (guitarrista) en el grupo de nuevo podremos ver a 3/4 de la alineación “buena” (solo faltaría Boris Williams, ni pex)
Por cierto hay otra reseña de otro trío de discos ya actualizada con videos y canciones:
http://blog.masterzen.net/?p=325
July 18th, 2006 at 8:12 pm
Ah si, envidia, yo tampoco he visto a The Cure, ojalá después…
July 19th, 2006 at 1:11 pm
Pues yo siempre me entero de lo que hacen porque tengo muy buenos contactos, jajaja, incluso para conseguir boletos y todo eso. Cuando haya algo mas les paso los datos de la persona que consigue lo impensable para todos los fans de The Cure… y bueno, fans de quien sea.
1992… hace ya un buen rato!
July 19th, 2006 at 2:23 pm
Consíguenos boletos para Bloc Party y Franz Ferdinand…
… a mitad de precio jejeje
July 19th, 2006 at 2:58 pm
No, no llego a tanto querido MZ… La persona que te digo consigue lo que quieras relativo a discografía, posters, autógrafos, etc. etc.
Por lo de los boletos, conozco una agencia canadiense que hace buenos paquetes, pero únicamente a grupos que tengan fans que los sigan en giras mundiales… como U2, Madonna, etc.
Sorry! ;)
July 19th, 2006 at 8:19 pm
Ta bien, quiero boletos de primera fila de Madonna ;)
July 25th, 2006 at 7:15 pm
Roberth Smith… padre lírico
February 6th, 2008 at 11:12 am
por favor manden fotos de la boda de robert
February 6th, 2008 at 11:15 am
robert es perfecto lo amoooooooooooooooooooo the cure es lo mas del mundo.
February 6th, 2008 at 3:50 pm
¿Lo más qué?
February 6th, 2008 at 11:41 pm
the cure y depeche son los papas de Tato, alias peritooooo…
May 12th, 2008 at 9:40 pm
[…] empecé a escuchar sus trabajos anteriores, discos como “The Top”, “Seventeen Seconds” o “Pornography”, eran obras impresionantes, todos diferentes entre si pero con la marca registrada de Mr. Smith. […]
July 9th, 2008 at 10:30 pm
Amoooo a The Cure, aamoo a Robert Smith!!dejomi msn the-cure@live.com.ar
July 17th, 2008 at 5:14 am
che si opinan opinen de the cure no sean colgados como “esta a blablablakbps no lo puedo escuchar”…
excelentes los 3 discos de por si… yo soy uno de los que piensan que bloodflowers no le debe nada a disintegration… debido a que tiene un sonido propio, menos “sinfonico” por decirlo de alguna manera y con muchos toques mas “naturales” que cualquier disco de the cure… ahora que si solo hubiesen variado un tanto las caracteristicas singulares de cada tema hubiesemos tenido sin duda una obra a comparacion de pornography e incluso (obvio sin llegar tan lejos) a disintegration. Pero por lo demas … las canciones son excelentes aqui el problema fue la monotonia sonora… no melodica-lirica