Jared Diamond - Guns, Germs and Steel (1999)

Nunca la historia ha hecho tanto sentido

La historia se basa en interpretación. Tomando los hechos conocidos, los historiadores interpretan los eventos que han definido el curso de la humanidad. Pero por supuesto, todo aquello sujeto a interpretación está también sujeto a los prejuicios personales, la evolución de enfoques, y por supuesto, a la misma historia tan cambiante y fluctuante. El problema es que la historia, como cualquier ciencia inexacta, carece a primera instancia de controles y de muestras con que se pueda experimentar. He aquí donde entra Jared Diamond, fisiólogo y biólogo evolucionario, a primera vista el candidato menos apropiado para hacer un estudio autoritativo de 13,000 años de historia humana. No obstante, 440 páginas después quedarán boquiabiertos por la manera como un sólo libro es capaz de cambiar por completo cualquier noción previa del desarrollo de las sociedades a través de los años. Utilizando un enfoque principalmente biológico y ambientalista, Diamond hace lo que pocos historiadores han hecho: interpretar no solo las causas próximas sino las causas ulteriores del estado actual de la humanidad y la dominación política y militar de las sociedades eurasiáticas.

En resumen, la esencia de Guns, Germs And Steel no es explicar por qué los españoles llegaron a América y conquistaron a las sociedades del nuevo continente (la portada de la versión en inglés muestra la captura del emperador Inca, Atahualpa, por Pizarro). La respuesta la sabemos ya todos: supremacía marítima, armas de fuego, estructuras políticas desarrolladas y por supuesto, gérmenes. La pregunta es, más bien, por qué los europeos desarrollaron esas tecnologías, esos gobiernos y la resistencia a esas enfermedades mientras que los americanos no. ¿Por qué Atahualpa no fue el que mandó una flota a Europa y diezmó a su población con gérmenes americanos? La respuesta a esa pregunta también ayuda a resolver otros dilemas que por lo general los historiadores limitan a explicar por factores culturales o en el pasado, raciales. ¿Por qué si la humanidad inició en África, las sociedades africanas no aprovecharon esa ventaja para dominar a sus contrapartes eurasiáticas? ¿Por qué ciertas sociedades, por ejemplo en Australia, nunca dejaron de ser cazadores-recolectores incluso cuando en otras partes del mundo ya habían dejado ese modo de vida milenios antes? ¿Por qué las primeras civilizaciones se dieron en lugares que hoy consideramos menos aptos para el desarrollo?

La respuesta es flora y fauna. Empecemos con la flora. Todos seguramente hemos escuchado el argumento de que la transición de la vida humana nómada a una sedentaria se dio por la invención de la agricultura. Posteriormente, la acumulación de excesos alimenticios resultó en la creación de burocracias y por consecuencia los primeros gobiernos, ciudades, naciones y luego imperios. Lo que pocos saben es que la distribución de comida y de animales domesticables para uso humano fue todo menos equitativa en el mundo. De las 56 especies principales de cultivos con semillas grandes (como el trigo y el maíz), 33 son nativos de la parte occidental de Eurasia (es decir, Europa, el Medio Oriente y África del Norte), 6 del resto de Asia, 4 de África, 11 de América y solo 2 de Australia. En cuanto a la fauna, la distribución es aún más desigual: de las 14 especies de animales grandes domesticables, 13 son nativos de Eurasia, y solo 1 (la llama peruana) de América. Ninguna era nativa de África sub-Sahara ni de Australia. Para Diamond, los verdaderos ganadores y perdedores de la historia humana ya tenían su destino casi resuelto aún antes de empezar a competir ante tal desproporción de recursos disponibles en los diferentes continentes.

La gran fortaleza de este libro es la habilidad de Diamond de explicar conceptos completamente ajenos a su público (la gran mayoría de los lectores seguramente serán científicos sociales, no científicos naturales) a tal grado que al terminar la última página ya se sentirán expertos en disciplinas tan exóticas como antropología, etnobiología, biogenética y zoología. Esto se debe a que Diamond hace un gran esfuerzo por explicar no solo los aspectos históricos relevantes sino los fenómenos naturales también. Aquí se describe como nuestros antepasados desarrollaron los procesos de selección de plantas comestibles, de cultivos aptos para la siembra, y de animales adecuados para la domesticación. Por ejemplo, eso incluye la manera que la selección de semillas óptimas fue la primera aplicación de la biogenética (involuntaria por supuesto) al elegir aquellas con mutaciones genéticas ideales: frutas más grandes, nueces no venenosas, cereales en que no se desprendían sus semillas, etc. De igual manera, se demuestra como ciertos animales son imposibles de domesticar por cuestiones como dieta, agresividad, estructura social y hábitos de apareamiento (el libro da el ejemplo como la cebra africana, tan similar al caballo asiático, nunca ha podido ser domesticada).

Otro aspecto que cobra gran importancia es la geografía. El primer ejemplo es el caso de la extinción de la mega-fauna americana y australiana tras la última era de hielo hace varios miles de años. Diamond hace notar que estas especies (como el mamut, el mastodonte y el canguro gigante) se extinguieron a partir de la populación humana por lo que los factores climatológicos no fueron decisivos (como prueba, estas especies no se extinguieron en múltiples eras de hielo anteriores). Así pues, la extinción de estas especies a causa de humanos resultó en la eliminación de especies potencialmente domesticables para el futuro (las eurasiáticas no se extinguieron por el mayor tiempo que tuvieron de convivencia con humanos). Por otro lado, el eje geográfico de Eurasia corre de manera horizontal (este a oeste) mientras que la de América y Asia es vertical (norte a sur) por lo que la transferencia de especies se facilitó considerablemente (digamos, el trigo de Mesopotamia era cultivable en gran parte de Europa y en casi toda Asia mientras que el maíz de Mesoamérica no hubiera podido adaptarse a las planicies canadienses, o cruzar la zona tropical que separaba a Mesoamérica de los Andes).

Ahora, con respecto a los cañones, gérmenes y el acero, queda claro que las ventajas biológicas, geográficas y climatológicas permitieron a las sociedades eurasiáticas lograr un desarrollo social y tecnológico muy por encima de los demás continentes. La invención de la escritura fue uno de estos catalizadores, propagada por las mismas vías que la agricultura, al igual que la difusión de la tecnología en sociedades de mayor población (de nuevo, otra ventaja Eurasiática resultado de su producción alimentaria y que en la práctica se tradujo a una mayor habilidad de manipulación política de los europeos frente a sus contrapartes americanas). Finalmente, los gérmenes. De nuevo, salvo los conocedores de la medicina, muy poca gente sabe que el origen de la gran mayoría de enfermedades es animal, específicamente, de los mismos animales domesticables eurasiáticos (la viruela y tuberculosis vienen del ganado, la influenza de los cerdos y patos) que el ser humano tuvo contacto en el viejo mundo y por ende tuvo miles de años de desarrollar resistencia natural. Al carecer de esas especies, las sociedades no-eurasiáticas también carecieron de sus defensas apropiadas y terminaron siendo diezmados con el primer estornudo.

Podría aventarme párrafo tras párrafo detallando todos los demás temas abarcados en este libro pero me limitaré a un breve resumen. La migración pre-histórica se explica como también la colisión de dos mundos cuando los españoles se enfrentaron a los incas. Otro capitulo detalla la expansión austronesia (léase, polinesia) por el pacífico y como las diferentes sociedades isleñas sirvieron como grupos de control para el experimento histórico del desarrollo de sociedades (por ejemplo, hubo islas cuyas sociedad nunca dejaron de ser cazadores-recolectores, y otras que desarrollaron imperios multi-isla). Se muestra cómo fue que África se volvió “negra” (o más bien bantú), desplazando a las otras sociedades del continente como los pigmeos, y cómo China se volvió china mientras que en un área de tamaño similar como es Europa se fragmentó en múltiples sociedades que a la postre superarían tecnológicamente a los asiáticos. Mucho espacio se le dedica al caso excepcional de Nueva Guinéa, una isla multi-étnica cuya historia ayuda a confirmar las hipótesis que plantea Diamond en ésta obra. Al final, después de este tour de relámpago por la historia humana, quedarán con la satisfacción de entender estas causas históricas ulteriores que tanto hacen falta a veces.

En la introducción de Guns, Germs and Steel, Jared Diamond describe una conversación con Yali, un líder y amigo guineano, que le pregunta por qué su gente no cuenta con la misma tecnología y desarrollo que los extranjeros blancos. Esa pregunta, tan aparentemente simple, fue la inspiración a esta obra, que lejos de ser una justificación del domino europeo en la actualidad, sirve como una tesis que deja muy insatisfactorias las explicaciones tradicionales limitadas a factores políticos o culturales. En pocas palabras, para Jared Diamond, el objetivo de esta obra es convertir a la historia en una ciencia, basada en las ventajas inherentes de un enfoque multi-disciplinario donde las ciencias sociales adopten algunas de las metodologías de las ciencias exactas. En vía de mientras, no puedo más que recomendar este gran trabajo para cualquiera que esté tan siquiera remotamente interesado en la historia humana. También es un clavo en el ataúd de los argumentos culturalistas y racistas que tristemente siguen teniendo demasiada vigencia en la mente de mucha gente incluso en nuestro país. Léanlo, no se arrepentirán.

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7 Responses to “Jared Diamond - Guns, Germs and Steel (1999)”

  1. Haplo Says:

    Se vislumbra muy interesante, sobre todo considerando mi interes en la antropología y evolución humana desde sus inicios, es algo que siempre me ha apasionado. Eso sin contar que lo utiliza para demostrar como, por puras casualidades, el mundo es lo que es hoy en día. ¿Tienes el pdf? ¿o tendré que comprarlo? Y con lo caros que están los libros…

    Pero definitivamente parece una buena lectura.

  2. Master Zen Says:

    Si hay algo en que no me duele gastar $$ es en libros asi que no, no tengo el PDF.

    Y si, tienes razón, los libros son absurdamente caros aquí, por eso los pido de Amazon mejor. De por si somos un pueblo ignorante, con esos precios ni se diga…

  3. BeeGee Says:

    Está increíble el artículo Master Zen, que interesante. En verdad has hecho que me den ganas de leer este libro!

  4. Haplo Says:

    Gracias por prestarme el libro eh, que cumplido, que palabra, que honor!

  5. andrea Says:

    porfavor aganlo mas pequeño
    por los niños que buscan

  6. Armas, germenes y acero at ESTUDIAR EN BUEN PLAN Says:

    […] Tomado de: http://blog.masterzen.net/2006/07/20/jared-diamond-guns-germs-and-steel-1999/ […]

  7. elmarsh Says:

    buenas tardes. bueno se que este libro es muy bueno y creo no dudaria en comprarlo y si pudiera lo regalaria tambien para que otros puedan tener el conocimiento de tal obra.

    existe el problema de que en ciertos paises no llegan libros como esos y bueno hay mucha gente la cual estoy seguro no pueden pagar libros del amazon ni na eso.

    Asi que voy a ver si puedo conseguir la obra por cualkier medio, de preferencia en PDF si alguien sabe el dato se lo agradeceria

    Viva la libre información.

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