Debraye #18 - Los errores y aciertos de AMLO

Todos los que pensaron que si AMLO perdería las elecciones presidenciales se desaparecería del terreno político han de estar dándose de topes contra la pared. No solo no se ha esfumado, sigue en primera plana de los periódicos y noticieros para bien y para mal y todos los que vivimos en el DF y tenemos algún asunto que hacer en la zona Zócalo-Reforma no se nos olvida ni por un instante. Ante la negativa del TEPJF de acatar sus demandas de “voto por voto, casilla por casilla” parece que el problema de los plantones y bloqueos seguirá indefinidamente (o al menos por mucho tiempo mientras se resuelva esta crisis electoral que parece no tener fin). En momentos como estos, no queda mas que sentarnos y hacer una reflexión sobre los méritos y los defectos de este interesante personaje, sin duda el político más controversial que nuestro país ha tenido en décadas y que sido instrumental en la polarización ideológica de nuestra nación en la actualidad. Angel para muchos, demonio para otros, la realidad es mucho más compleja que eso.
¿Cuáles son las virtudes de AMLO? Para empezar, quisiera replantear la afirmación de que ha sido instrumental en la polarización ideológica de México ya que eso implicaría que es culpable de tal cosa. Más bien, AMLO ha sabido recordarle a muchos mexicanos la realidad de que somos (y hemos sido desde la época colonial) un país dividido en casi todos los aspectos: económicamente, ideológicamente, racialmente y geográficamente. Esta retórica (necesariamente radical porque aquí en México si no gritas nadie te escucha) ha sido como una bofetada para mucha gente que se ha creído el discurso oficialista de Fox y el PAN de que el país marcha bien y que debemos seguir el mismo camino que marcó este desastroso sexenio en que México retrocedió en muchos más aspectos de los que avanzó. El discurso de AMLO es, en pocas palabras, la antítesis de los comerciales de propaganda del gobierno que escuchamos día tras día donde se nos habla de las maravillas que el “gobierno del cambio” nos ha gestionado y que como muestra de gratitud nuestro deber ciudadano debió haber sido votar por el partido blanquiazul el pasado 2 de julio.
¿Quiénes se identifican con esa retórica? Cualquiera que se queje de la ineptitud de Fox y su gabinete, la corrupción oficialista, los beneficios y privilegios indebidos de la cúpula político-empresarial que el PAN apoya, y la hipocresía envuelta de soberbia que maneja la derecha mexicana. ¿Quiénes la rechaza? Aquellos dispuestos a mantener el status quo prevaleciente y aquellos ingenuos que piensan que otra réplica del sexenio Foxista por alguna obra de dios nos encaminará hacia la prosperidad. Pero al fin de cuentas, el meollo del asunto es que lo que a muchos les dolió fue que el proyecto de nación de AMLO no escondía que la realidad de México es de un pueblo pobre y mestizo y que los menos privilegiados son los que deben tener prioridad en cualquier esquema económico social. Para el PAN, en cambio, la palabra “social” no existe. Todo beneficio social es una consecuencia, nunca un objetivo. La realidad de la derecha mexicana es pensar que importa más Santa Fe del lado de los rascacielos que del lado de las barrancas, que los empresarios nos van a dar empleo y sacar de pobres, y que el libre comercio será la panacea para nuestro progreso entre la comunidad mundial.
En el contexto post-electoral, la gran virtud de AMLO ha sido de no callarse ante la realidad de una elección que ha cargado serios tintes fraudulentos que cualquier persona -sea partidaria del PRD o no- debe al menos tener la sensatez, inteligencia y humildad de aceptar. Ha habido demasiadas irregularidades durante el proceso, demasiadas incongruencias en los conteos, y demasiadas sospechas sobre el favoritismo de nuestras instituciones electorales y los medios hacia el candidato oficial como para ser tan ingenuos (o soberbios) de decir que esta elección fue “limpia”. En todo caso el fraude no comenzó el 2 de julio. Comenzó con una campaña sucia del PAN que bordaba en lo fascista y que aprovechó todo instrumento legal e ilegal (la intromisión del ejecutivo y la co-campaña del sector empresarial son claros ejemplos de lo segundo) para hacerse valer del triunfo. Ante tal descarada violación de nuestra democracia electoral y ante el hecho de que no existe vía legal creíble y confiable para la resolución de conflictos, la única solución es la que demostró su efectividad con el vergonzoso asunto del desafuero: tomar las calles y manifestar la inconformidad en público.
Pero he aquí el problema. Una cosa es tomar las calles para llevar tu mensaje de desafío a las masas, otra cosa es crear caos urbano que no parece beneficiar a la causa. Lo voy a decir directamente, tanto como chilango como mexicano: NO apoyo la manera en que AMLO ha decidido llevar a cabo su “resistencia civil”. No la apoyo porque creo que existen alternativas que pudieron haber causado el mismo efecto positivo sin las consecuencias negativas. ¿Por qué se tuvo que bloquear el Paseo de la Reforma cuando los manifestantes pudieron haberse acomodado en las amplias banquetas? ¿Por qué se tiene que cerrar las calles del centro histórico cuando podrían estar cómodamente acampados en el Zócalo y en la infinidad de plazas públicas aledañas? El error no son los bloqueos en si, el error es que estas acciones enajenan a cientos o hasta miles de personas que de otra forma lo estarían apoyando incondicionalmente pero que ahora ven sus empleos y su patrimonio afectado por las “asambleas permanentes”. Si AMLO y el PRD no son capaces de sentir empatía por esta gente, serían muy estúpidos en pensar que esta gente sería recíproca en sus sentimientos.
Esta situación me lleva a otra conclusión: que de cierta manera el mismo AMLO fue arquitecto de su derrota electoral gracias a una serie de decisiones dudosas que al final de cuenta ayudaron a que esa ventaja de doble dígitos que llevaba a principio de año se reduciría a un volado entre los márgenes de error. No es posible que en este blog se le hayan sacado más trapitos al PAN y a Calderón que todo el equipo de campaña de AMLO pudo sacar en sus spots y en sus anuncios. ¿Por qué no se acribilló a Calderón por su rol ineludible en el Fobaproa, la corrupción de la familia de Fox, y las suciedades legislativas de la bancada PAN-PRI? Otro error garrafal: el no haber asistido al primer debate presidencial. Los perredistas podrán dar mil excusas de por qué no fue, pero el hecho es que nosotros los votantes nos quedamos esperando que el candidato que representaba el verdadero cambio y el fin de la hegemonía de la derecha en la política nacional defendiera su proyecto de nación frente al país. No lo hizo. Y cuando sí lo hizo en el segundo debate fue demasiado poco y demasiado tarde. Si AMLO hubiera llegado con una ventaja de 5-10% al 2 de julio, el fraude hubiera sido imposible.
Aún considerando estos severos defectos y fracasos, sigo incrédulo ante el nivel de hipocresía que sigue manejando el PAN y la derecha en esta crisis post-electoral. Hablo de todas las muestras de indignación ante la “resistencia civil” que ha creado tanto desorden en la ciudad pero que nunca fueron complementadas con muestras similares ante los atropellos a la democracia que se han dado durante el sexenio. Hablo de toda la gente que ve lo que sucede en el DF y con eso “confirman” que AMLO es un peligro para México pero que se les puede mostrar cualquier cantidad de evidencia del daño que el PAN le ha hecho al país y lo descartan como si nunca pasó o de plano le buscan justificaciones patéticas (me gustaría que un panista me dijera por qué con el Fobaproa no bastó para “confirmar” que Calderón era un peligro). Hablo de esas llamadas insolentes a favor de la “paz” cuando no hay violencia y a favor de la “reconciliación” si ellos mismos se encargaron de dividir al país con su retórica retrógrada y sus políticas de inequidad.
En fin, no nos queda mas que esperar la resolución del TEPJF para saber quien fue el verdadero vencedor aunque en el fondo ya todos sabemos cual será el veredicto: Calderón presidente. Tengo la esperanza que no solo AMLO sino todos los sectores inconformes de la sociedad mantengan su postura de desafío y de oposición para que nunca se le olvide al PAN que desatender a los más necesitados será una decisión que le costará muy caro. Es hora de dejar de ser ese México pasivo, dócil y conformista que siempre hemos sido y luchar activamente por el país que queremos ser. No será fácil, especialmente considerando que nuestras instituciones no están hechas para responder a la ciudadanía sino para perpetuar el poder de una minoría privilegiada. Pero nunca olvidemos que nuestras acciones tendrán repercusiones y que el extremismo y la violencia solo se deben utilizar cuando todas las demás alternativas se hayan agotado. Ojalá AMLO tenga esto muy en mente sea cual sea el curso de acción que decida emprender en el futuro. En riesgo está el apoyo que tanto le costó acumular a lo largo de los años y la esperanza de millones de mexicanos que en él vieron un candidato digno para portar la banda presidencial. No los defraudes.
¿Están de acuerdo o están de acuerdo?









August 10th, 2006 at 2:05 pm
“No será fácil, especialmente considerando que nuestras instituciones no están hechas para responder a la ciudadanía sino para perpetuar el poder de una minoría privilegiada”
Precisamente de este punto es de donde me gustaría partir para dejar mi comentario. A lo largo del mismo también me será necesario enfatizar varias frases o conceptos, para aclarar que NO EXCLUYO TOTALMENTE, A NADIE de cualquier situación relacionada al fraude. Porque NO creo que el bien, o el mal, se concentren exclusivamente en un solo grupo o partido. Esto sería una maravilla, porque entonces podríamos “echar a la basura” lo que no sirve y librarnos de tanto malestar.
Así, primero digo: Estoy convencida de que la mayoría de las personas que apoyan a cualquiera de los partidos existentes buscan una igualdad en oportunidades, derechos y logros. Pero también estoy convencida de que un gran número de ellas, no tienen ni la mas ligera idea de lo que realmente sucede y muchas se adhieren a los partidos porque la familia siempre ha sido de esa corriente, porque un escritor que admiran apoya esa facción, o porque un amigo que está mas informado que ellos pertenece a ese partido.
En sí, considero que el interés de la gente por seguir las acciones del gobierno, ha sido difícil de cultivar.
Esto no significa que sean poco responsables. Se debe a que por mucho tiempo no había nada que hacer: votaras por quien votaras, siempre ganaba el mismo.
Se debe a que la ciudadanía se acostumbró a que “desaparecieran” periodistas, políticos y cualquier figura que se atreviera a hablar en contra del gobierno.
México cayó en un letargo, en una sumisión, o resignación, al grado en que muy pocos podían creer que realmente hubiera terminado este período aquel día en que, Zedillo anunció a Fox presidente.
Como segundo punto de reflexión, me gustaría enfocar la atención a que el gobierno de Fox (el primero después del PRI), no pudo simplemente “borrar del mapa” toda la estructura política, jurídica y legislativa existentes cuando llegó a la presidencia… no pudo “con un manotazo” deshacerse de todos aquellos corruptos que “se adaptaron y tomaron ventaja” del sistema de gobierno del PRI.
Y por ende se TUVO que gobernar con todos esos pillos en contra. Gente dispuesta a estorbar, y hacer fracasar en cuanto se pudiera, las nuevas resoluciones.
(Nuevamente me gustaría enfatizar que NO, NO, NO… digo que el PAN está limpio. Tanto el PAN, como el PRD y como cualquier otro partido, no se salvan de tener gente fraudulenta y tramposa.
NO, NO, NO estoy defendiendo a nadie del PAN, ni apoyo el Fobaproa, ni estoy diciendo que el PAN haya tenido un desempeño perfecto.)
Una vez hecha esta aclaración, prosigo con lo que he visto:
México sigue sufriendo una terrible pobreza, sigue viviendo la desigualdad de oportunidades y NO creo que la solución llegue sola con la entrada de empresarios extranjeros, quienes lejos de contratar personal entre los mexicanos, traen ejecutivos de otros países y los empleos que generan en México son (como todos) muy mal pagados.
Algunas personas pueden encontrar cabida en estas firmas y lograr un cierto bienestar con ello, mas no significa que la empresa en cuestión, vaya a capacitar al personal mexicano y a ofrecer grandes oportunidades. En sí, estas empresas sólo buscan el negocio redondo, como cualquier negocio en el mundo.
Así que dentro de este esquema en el que México se encuentra actualmente no puedo imaginar, ni encuentro la razón por la que “la solución”, sea cerrarse a un libre comercio, o a inversiones extranjeras. Ya que esta acción sólo nos llevaría a retrasar nuestro crecimiento y a quedar enfrascados en monopolios.
(De nuevo: NO estoy diciendo que no existen monopolios, NO estoy diciendo que no estemos estancados.)
Tampoco creo que la solución sea culpar de todo malestar al opositor (y esto incluye a cualquier partido de los 3 mas fuertes y hasta el 4to que se acomoda muy convenientemente con cualquiera que se deje).
Pero con esta realidad en las manos, lo que busco es un camino por el cual nos acerquemos cada vez mas a lo que todos, o la gran mayoría, queremos.
Con esta realidad en las manos, me veo forzada a reconocer aciertos y fallas de cualquier partido político que tiene algo que ver en mi país. Y lo que veo, es que el día de hoy, existe la posibilidad de burlarse del presidente, de tomar calles y hacer enredos sin consecuencias graves. El día de hoy, mucha gente tiene una casa. Y el día de hoy se han efectuado pre-pagos a la deuda internacional consiguiendo grandes ahorros en los intereses de esta deuda.
En alguna ocasión me han cuestionado si yo creo que “los millones de casitas son el gran legado del gobierno de Fox”. NO. En efecto NO considero que sea el gran salvador gracias a esta acción. Pero también me doy cuenta de que la persona que me hizo este comentario nunca ha sentido la angustia de no tener un lugar en donde vivir, y mucho menos ha tenido que pagar una renta con un salario raquítico e insuficiente para poder “llegar” a descansar a alguna parte cuando el día termina.
Y alcanzo a comprender que me haya dicho esto porque bien dice el dicho: Nadie aprende en cabeza ajena.
Sea pues, nuevamente aclarado, que NO defiendo al PAN… sino que veo lo bueno que ha sucedido en este sexenio.
Algunos priístas me decían que “con los 70 años de gobierno del PRI, había habido cosas buenas”. A lo que con los ojos cuadrados les respondía que: “sólo faltaría que NADA hubiera sido bueno!!!” Y en sí, me gusta buscar las cosas buenas de cada situación. Porque lejos de ser “optimista” me interesa conservar aquellos logros que se han alcanzado.
Ahora, algo que yo nunca le creí a López Obrador, fue su manera de excitar a las masas bajo la bandera de “Primero los Pobres” ya que: Sí!, EXISTE miseria en México, pero las soluciones que él planteaba, lejos de convencerme me daban la idea de que adoptándolas se extendería esa situación adversa para los menos preparados, o los menos afortunados.
En algún otro momento, también dije que la educación es para mí una herramienta muy importante. Es la herramienta que verdaderamente puede proporcionarte LIBERTAD porque irá contigo toda la vida. Y en base a esta convicción (mía), también apoyo que el gobierno actual haya dado becas.
Sé que hay mucha corrupción en todos los partidos. Sé que se ha dañado al país brutalmente, que unos cuantos tienen acumulada una riqueza que lejos de ser un orgullo, es una bofetada al rostro de cualquiera, cuando sabes que esa riqueza que han acumulado sale de los impuestos que pagan TAMBIÉN UNOS CUANTOS.
Aclaro que NO estoy en contra de que alguien tenga dinero. NO estoy en contra de que alguien sea multimillonario… El que patentó el teflón, goza hoy de una cantidad impresionante de recursos que nadie tendría porque reprocharle. Bill Gates con su mente (sus estudios, su preparación, su “herramienta” aquella a la cual hago referencia dos párrafos arriba), también es multimillonario y no me molesta que lo sea. Una gran cantante como Madonna es multimillonaria y no importa… Lo que indigna, es un político que con el sueldo exageradamente desproporcionado que gana, pueda tener una Villa en otro continente. Cualquiera que piense tantito puede imaginar el costo de una casa, sirvientes que la atiendan, materiales y demás para su mantenimiento. Y a eso agregar el costo de un boleto para viajar a Europa… luego, compararlo con el salario (de por sí muy superior a la generalidad de los sueldos en México) y ver que NO le alcanzaría.
Es indignante que cosas como estas sucedan, es indignante que pueda haber miles de personas vendiendo fayuca en las calles del centro sin que nadie mueva un dedo. Y que estas personas afecten directamente a los locales establecidos conforme a los requisitos de la ley, locales que pagan impuestos y declaran ganancias… y simplemente sus locales queden fuera de la vista de cualquiera porque las calles están atestadas de puestos ambulantes.
Para no extenderme mas en esto, sólo quiero resaltar, que el gobierno actual es el primero que existe después del PRI. Es quien ha tenido que lidiar con muchas adversidades y contra la corrupción DE TODOS. Incluidos los ciudadanos que se prestan a dar mordidas, que no pagan impuestos, que no respetan la ley.
Lo que busco es hacer notar, que si bien, hay muchas cosas malas en el gobierno actual, no se debe únicamente al presidente, o al partido. Se debe a TODOS, a TODOS aquellos que directa o indirectamente participamos, o nos hacemos “de la vista gorda” con la corrupción.
Quizá si el PRD hubiera ganado en el 2000, estaríamos igual.
Saludos!!!
August 10th, 2006 at 2:22 pm
Wow, el primer comentario que es más largo que el post… :P
August 10th, 2006 at 3:26 pm
sorry!… por eso a veces no contesto. ;)