Barcos de Guerra
You sunk my battleship!
Cuando ven una película de guerra, un documental del History Channel o de plano las noticias sobre la guerra en cualquier país del medio oriente ¿nunca se han preguntado qué tipo de barco es el que están viendo? Tristemente nuestros noticieros y perdiódicos saben de guerra lo que yo sé de acupuntura y terminan clasificando erróneamente esos preciosos barquitos. A continuación un resumen de los principales tipos de barcos de guerra que existen hoy día. Ojalá lleguen a sentir la misma fascinación por estas impresionantes máquinas de guerra como yo.
Portaaviones

clase Essex (Estados Unidos, 1942)
Sin duda el soberano del mar hoy día es el portaaviones, una base aérea flotante que proyecta poder aéreo a lo largo de los océanos del mundo. Desarrollados por la Real Marina británica durante la Primera Guerra Mundial, se convirtieron en los buques de guerra más importantes durante la Segunda Guerra Mundial donde vieron acción en casi todas las importantes batallas navales particularmente en el Pacífico. El principal usuario de los portaaviones hoy día es Estados Unidos que mantiene 12 activos además de una multitud de unidades menores para operaciones anfibias. Para darse una idea, un solo portaaviones de la clase Nimitz puede llegar a cargar docenas de aviones y helicópteros incluyendo 48 caza-bombarderos F/A-18 lo cual representa una acumulación de poder superior a la mayoría de las fuerzas aéreas del mundo. Los únicos otros dos países con portaaviones convencionales son Rusia y Francia, éste último siendo -aparte de los Estados Unidos- el único que cuenta con uno nuclear. Otros países como Gran Bretaña, Italia y España han optado por desarollar portaaviones ligeros equipados con aviones de despegue vertical como el Harrier, el mejor ejemplo de estos es la clase Invincible.
Acorazados

HMS Vanguard (Gran Bretaña, 1946)
Antes de ser reemplazados por los portaaviones, los acorazados dominaron los mares durante casi un siglo. En su apogeo representaban el máximo poder disponible para una flota y por ende la fuerza de las principales flotas mundiales se medía en cuantos acorazados tenían. Los acorazados modernos fueron inventados a mediados del siglo XIX aunque el desarrollo del revolucionario HMS Dreadnaught en 1905 significó un cambio radical ya que su velocidad y potencia hacía obsoleto a cualquier acorazado previo. Para la Primera Guerra Mundial, las potencias navales contaban con docenas de estos barcos: tan solo en la Batalla de Jutlandia de 1916 se midieron 28 acorazados británicos y 16 alemanes. Los tratados de reducción armamentista en la pos-guerra relucieron el número de acorazados para la Segunda Guerra Mundial pero los más nuevos eran mucho más grandes y poderosos: la clase Yamato japonés tenía un desplazamiento de 65,000 toneladas y venía equipada con 9 cañones de 18 pulgadas. Después de la guerra la gran mayoría fueron retirados aunque los Estados Unidos mantuvieron a sus cuatro acorazados de la clase Iowa en reserva, utilizándolos en Vietnam y posteriormente (modernizados durante la administración de Reagan) en la primera Guerra del Golfo.
Cruceros

clase Cleveland (Estados Unidos, 1942)
Los cruceros fueron símbolos imperdurables del colonialismo del siglo XIX, utilizados principalmente para asegurar las rutas navales de comercio y para acciones militares menores en contra de países subdesarrollados y colonias. Para principios del siglo XX los cruceros siguieron dos caminos: los cruceros ligeros se utilizaban para actividades coloniales mientras que los cruceros pesados estaban hechos para combatir otros cruceros. Posterior a la Segunda Guerra Mundial, esta distinción fue eliminada y los cruceros fueron equipados con misiles guiados lo cual aumentó considerablemente su poder de ataque. Cruceros modernos como la clase Ticonderoga de los Estados Unidos están equipados con misiles Standard y Tomahawk y cuentan con el sistema de radar AEGIS para la defensa aérea de la flota. Finalmente, cabe destacar los cruceros de batalla: tan grandes como los acorazados pero sacrificando armadura por velocidad, tuvieron un éxito mixto en las guerras mundiales. Durante la Guerra Fría, la Unión Soviética lanzó una clase de cruceros de batalla modernos equipados con enorme armamento guiado. Bautizados como la clase Kirov, siguen en servicio en la flota Rusa siendo los barcos de combate más poderosos construidos en los últimos 60 años.
Destructores

clase Shimakaze (Japón, 1943)
Pequeños pero rápidos, los destructores son los pilares de la gran mayoría de las flotas del mundo. Desarrollados inicialmente para combatir buques de torpedo (su nombre original completo es “destructores de buques de torpedo”), su rol ha evolucionado considerable en el transcurso del último siglo. Durante las guerras mundiales los destructores tuvieron su principal labor contrarrestar la amenaza de los submarinos pero con la introducción de radares y misiles guiados, fueron poco a poco adquiriendo mayor poder de combate hasta el punto que los destructores más recientes como la clase Arleigh Burke de Estados Unidos o la clase Kongo japonés son igual de poderosos que los cruceros modernos. Estos barcos pueden ser equipados con el mismo armamento y sistemas de defensa (misiles Tomahawk y radares AEGIS por ejemplo) y por ende, están en vía de reemplazar al crucero como el principal buque de apoyo en las grandes flotas del mundo. Para las flotas menores, los destructores de todas formas constituyen su principal arma ofensiva y gracias a su bajo costo permiten ser adquirido por la gran mayoría de países algunos de los cuales incluso se han aventurado a construirlos localmente.
Fragatas

clase Loch (Gran Bretaña, 1944)
En la época de Nelson, las Fragatas eran algunas de las naves más importantes de la flota gracias a la combinación de poder y velocidad. No obstante, con el desarrollo de buques de acero se volvieron obsoletos. Su reencarnación moderna se debe al desarrollo de buques de escolta durante la Segunda Guerra Mundial: más pequeños que los destructores, su principal tarea era de proteger a los convoyes navales contra los submarinos alemanes y japoneses. Después de la guerra fueron gradualmente tomando el papel de los destructores como la principal arma anti-submarina en el mar. Equipados con radar, sonar, torpedos y misiles guiados como el Harpoon o el Exocet, las fragatas modernas constituyen una considerable amenaza marítima y su tamaño hace que sean viables para casi todas las flotas del mundo (la gran mayoría de los países industrializados y algunos en vías de desarrollo producen sus propias fragatas). Recientemente, la nueva tendencia en el diseño de fragatas es incorporar aspectos stealth. La primera fragata stealth, la clase La Fayette francesa incorpora una estructura angulada y limpia de protuberancias lo cual la hace difícil de detectar. Algunas otras fragatas europeas incorporan tecnologías similares.
Submarinos

clase Tipo IX (Alemania, 1936)
Se esconden en las profundidades, se aprovechan de la enormidad de los océanos, atacan sin aviso y vuelven a desaparecer. El submarino es una de las máquinas de guerra más enigmáticas y letales, y han influido enormemente en todas las guerras navales en el último siglo. En las dos guerras mundiales, los alemanes usaron submarinos sin misericordia contra los aliados llegando casi al punto de dejar a la Gran Bretaña de rodillas ante el embate a su flota mercantil. Durante la Guerra Fría los submarinos de la OTAN y la URSS estaban en constante acción aún en tiempos de paz: persiguiéndose mutuamente debajo de los fríos mares del norte y siempre en alerta en caso de que una guerra estallara. Los submarinos de hoy consisten en dos tipos: los submarinos de ataque como la clase Los Angeles estadounidense cuyo papel es atacar barcos y submarinos enemigos y los submarinos balísticos como la clase Typhoon rusa que llevan la letal carga de más de una docena de misiles nucleares cada uno y contando las ojivas, algunos llegan a más de cien por lo que un solo submarino puede prácticamente destruir cualquier país del mundo.
Existen muchos otro tipos de barcos de guerra menores así que si quieren aprender un poco más sobre el tema les recomiendo la página Haze Gray & Underway.









October 24th, 2006 at 10:06 am
El otro día vi en el DC un programa de como construían los portaaviones y si es impresionante.
Pero es mas impresionante aún lo que los yankees gastan en milicia, si dedicarán un cuarto de ese dinero a la investigación científica ya habrían curado el cáncer, el sida, establecido la primera base lunar y desarrollado nuevas tecnologías para motores de naves espaciales que nos permitieran andar por ahí de 5% de C.
October 30th, 2006 at 2:38 am
Pero si fueran naves de guerra espaciales algo me dice que no te quejarías, ¿verdad?
October 30th, 2006 at 10:57 am
Bueno depende, una cosa es un portaavioncitos y otra una Death Star ;) .
January 14th, 2007 at 4:13 pm
[…] El Ministerio de la Verdad. […]