Suspiria (1977)
Nunca la muerte se ha visto o escuchado tan bien

Si hay una película de terror italiana que tuvieran que ver a toda costa a lo largo de sus vidas, tiene que ser sin duda alguna Suspiria. Olvídense de todas las gringadas que hayan visto, este mágnum opus del legendario Dario Argento desafía todas las convenciones del género, tanto estilísticas como sensoriales al punto en que no queda una descripción más apta para la película que “un viaje” (y lo mejor de todo es que no necesitan estupefacientes para disfrutarlo). Locaciones hipnotizantes y sonidos diabólicos, una historia que engancha y por supuesto, todo el suspenso que uno espera de Argento, a mi juicio el mejor director italiano del género (si no me creen, vean también Profondo Rosso). Si no me creen, ya verán por qué. Y si resisten más de un par de días en buscar esta gran película (admito que no será fácil ya que dudosamente la encontrarán en Blockbuster), no sabrán de lo que se están perdiendo.
El giallo y el terror surreal son los dos géneros que maneja Argento a la perfección y Suspiria es un ejemplo perfecto del segundo. La historia es simple: una joven bailarina estadounidense llamada Suzy llega desde Nueva York a una prestigiosa academia de ballet en Freiburgo, Alemania. Sin embargo desde el principio cosas extrañas suceden: al llegar a la academia durante un terrible aguacero, ve salir a otra estudiante en un frenesí de locura y terror y posteriormente es asesinada. Las misteriosas actividades de las directoras de la academia poco a poco se van revelando hasta que se descubre que pertenecen a un convenio de brujas. Claro, durante todo esto hay un trío de asesinatos brutales (sí, solo tres pero les garantizo que son absolutamente inolvidables) y una serie de incidentes misteriosos en la academia tal como la invasión de gusanos a los dormitorios, la muerte de un pianista ciego en medio de una plaza y los extraños mareos y desmayos de la protagonista después de ver un extraño prisma. Los personajes secundarios también son interesantse tal como la estricta instructora alemana Miss Tanner, la paranóica amiga Sara, una presumida compañera llamada Olga, la participación de Miguel Bosé como un compañero bailarín y el legendario Udo Kier haciendo un pequeño (y tristemente doblado con voz ajena) papel al final.
Mientras que uno acostumbra pensar que el terror es obscuro y silencioso, Suspiria es un éxtasis de color y sonido, a tal grado que la tensión la logra no tanto por lo que ocurre en pantalla sino por lo que se ve y se escucha de fondo. El primero de los tres asesinatos, el de la chica que sale corriendo de la academia al principio, es indudablmente la muerte más artística en la historia del cine a cual haría un completo deshonor intentar describirla con meras palabras (la tienen que ver para creer). Toda la película está infundida con luces rojas infernales, los interiores son estrafalarios y el soundtrack es uno de los más escalofriantes que lleguen a escuchar en sus vidas, cortesía de la banda italiana Goblin (también hicieron la música de Dawn of the Dead y varias otras de Argento). En la segunda de las tres muertes, es la pura música de Goblin la que crea el ambiente de tensión aún cuando no hay nada visible; difícilmente encontrarán un soundtrack que les deje los pelos en punta como este y sin duda un cambio brutal a la típica música chafa de sintetizadores que uno espera del cine de terror italiano. Cuando esta música infernal se combina con los visuales psicodélicos, el resultado es magia cinematográfica a un grado que pocas películas de cualquier género pueden presumir y que el mismo Argento jamás ha podido igualar en sus intentos subsecuentes.
En conclusión, Suspiria es para el terror lo que 2001: A Space Odyssey es para el cine de ciencia ficción: un tour de force sensorial que rompe paradigmas y que bombardea la mente con visiones y sonidos que solo pudieron haber sido conjurados por una mente dotada como la de Argento. No está sin sus pequeñas fallas: el diálogo doblado es un tanto pobre (si pueden verla en italiano, mejor), los efectos se ven anticuados para estándares de hoy (la escena del murciélago, por ejemplo, da risa) y hay uno que otro detalle incongruente en la trama. No obstante, la calidad de dirección hace olvidar todo esto y hace que Suspiria quede como una de las experiencias cinematográficas más intensas y originales que jamás podrán ver. Tristemente en nuestro país el cine italiano de terror está más que desconocido pero les aseguro que la búsqueda de esta obra maestra no será en vano. ¡Bravo Dario!









October 30th, 2006 at 2:13 am
Si, definitivamente una de las grandes de terror que yo he visto, psicodélica, hipnotizante, terrible…
No importa que ya se le vean sus años, es algo que ningún fan del terror que se digne debería perderse… Mucha risa cuando en Terror Adventure se comenzaron a salir… Scream no es terror mis chavos.
October 30th, 2006 at 2:34 am
Y neta que si hubieran puesto el soundtrack mientras caminaba por los solitarios pasillos del metro de regreso del Terror Adventure me hubiera cagado de miedo.
October 31st, 2006 at 1:55 pm
Pon el review en Twigsnaps para el archivo.