Sieg hail, South Park!

La nueva serie de propaganda Republicana

“I hate conservatives, but I really fucking hate liberals.”

- Matt Stone (co-creador de South Park)

Antes de empezar tengo que confesar que South Park es tal vez la mejor serie de comedia que haya visto en mi vida. He visto todos los episodios y he sido fan desde la primerita temporada. Me ha fascinado su humor descarado, sin escrúpulos que es un contraste completo al humor sarcástico de Los Simpsons que francamente detesto. Si, ya sé, he de ser uno de los únicos dos o tres mexicanos que odia a Los Simpsons, me vale. Lo que más me gustaba de South Park era la manera en que nadie se escapaba de sus parodias que llegaban a extremos inimaginables: cuando vi el episodio de Paris Milton la verdad no se me ocurrió como no sería posible que los demandaran. En fin, no había blanco prohibido para Trey Parker y Matt Stone siempre y cuando tuviera cola que pisar (y aunque no la tuviera también).

Pero todo eso ha cambiado en los últimos años y la recién concluida temporada ha sido la gota que ha derramado el vaso. No es un secreto que Parker y Stone son Republicanos de closet aunque ya es tan descarado que el closet sale sobrando. La primera evidencia fue en la película Team America: World Police que admito, me hizo casi orinar de la risa (especialmente esa escena de títere-sexo) pero cuyas tendencias pro-Bushianas eran obvias. Si bien satirizaba el exceso de fuerza y la falta de consideración de los gringos con el resto del mundo, al final terminó justificándolo usando esa inolvidable analogía de que los “pussies” (los liberales) no podían joder a los “asses” (los terroristas y dictadores), solo los “dicks” (los conservadores) podían hacerlo. Habrá algo de cierto en eso pero también es una generalización muy burda (los seguidores de Michael Moore no son la mayoría de los liberales por fortuna) y el hecho de que los héroes de la película son los “dicks” pues dice mucho.

Ahora bien, la primera razón por la que siento que South Park va en picada es porque desde hace un par de años la serie ha dejado de ser una sátira de la sociedad estadounidense reflejada en las aventuras cotidianas de unos niños precoses sino más bien una burla no muy sutil de personajes controversiales y escándalos políticos o de la farándula. En la actual temporada no hay un solo episodio cotidiano salvo el último (“Stanley’s Cup”) que fue notoriamente no-chistoso (no le encuentro el chiste a un episodio sobre un niño muriéndose de cáncer a menos de que su equipo de hockey gane un partido contra los Detroit Red Wings que terminan metiéndoles una paliza y haciendo que el niño se muera). Tal parece que si no es una sátira sobre algún tema de cultura popular controversial, o burlarse de algúna persona en particular Parker y Stone ya no saben cómo hacerte reír.

Pero he aquí el asunto: la gran mayoría (por no decir todas) las sátiras recientes han sido en contra de personajes o aspectos que caracterizan a los liberales. Veamos, en “Smug Alert!” la burla es a la gente que compra carros híbridos no-contaminantes más que a los anti-ambientalistas; en “Cartoon Wars” es contra del extremismo musulmán tras las caricaturas danesas y no contra la intolerancia occidental; en “Manbearbig” Al Gore es el que está bajo la mira. Pero so no es nada comparado a “Mystery of the Urinal”. Es una burla de los creyentes de conspiraciones del 11/S y termina con una justificación patética pro-Bushiana (literalmente, “el mismo gobierno hace las conspiraciones para que piensen que somos más poderosos de lo que realmente somos”… ¿what?). Peor aún, en “Go God Go” resulta que el objeto de burla son los anti-religiosos, no los creacionistas. ¿Qué pasó con eso de chingar parejo?

La verdad dudo mucho que cambien las cosas para la próxima temporada. South Park será, nuevamente, el eco de lo más reciente en CNN o E! Entertainment con más de una no-muy-sutil puñalada que generalmente irá en contra de los liberales, mientras que las barbaridades derechistas se justifican tímidamente. Las viejas aventuras escolares o pueblerinas de Cartman, Stan, Kyle y Kenny quedarán sepultadas en el baúl de las temporadas anteriores, sin duda las mejores. South Park solía ser la ventana mediante la cual Parker y Stone nos decían qué estaba mal en el mundo. Ahora, nos dicen qué esta mal y por qué es culpa de los liberales. Solo les falta parodiar a AMLO. Eso sí sería el último clavo en la tumba que ellos mismos poco a poco están creando para una de las mejores series que ha salido en nuestros tiempos.

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5 Responses to “Sieg hail, South Park!”

  1. Haplo Says:

    Mmm pues no se, pero yo todavia he disfrutado algunos de la temporada 9, como BFF, The Death of Eric Cartman, Two Days Before The Day After Tomorrow (o algo así) y Marjorine… todavía no bajo ni veo la 10.

  2. Master Zen Says:

    La 9 todavía estuvo rescatable aunque lejos de lo que fueron las anteriores. Creo que la 8 fue la última que tuvo grandes espisodios (”The Passion of the Jew”, “Good Times With Weapons”, “AWESOM-O”).

    Luego que veas la 10 me dices que piensas.

  3. Haplo Says:

    Si, la ocho fue la mejor que yo he visto, veamos la 10.

  4. Juan Ernesto Says:

    Pues si parodian a AMLO seria genial! yo creo que podria sustituir como novia del Diablo a Saddam Hussein, claro.. antes Fidel Castro podria ocupar ese lugar pero no da la talla porque esta muy viejo y enfermo y nadie se acuerda ya de sus años mozos.. pero AMLO.. seria GENIAL! (aunque muy a tu pesar por lo que veo)

  5. Master Zen Says:

    Por mi pueden parodiar a quien sea. Más bien por lo visto tú eres el que solo quiere que parodien a Castro y a AMLO (a Chavez de paso también, ¿no?). Supongo pues que no hay lugar entre tantas parodias para Bush y Calderón.

    Viendolo bien, mejor a Calderón no. Es tan blando, insípido y sin chiste que ni siquiera en una parodía causaría gracia.

    I love the smell of hipocresy in the morning don Juan. ¿Tu no?

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