¿En qué planeta viven?
Ya mejor digan que AMLO es terrorista
A Tough Beginning
Mexico’s Felipe Calderón starts his presidency by enforcing the rule of law.
Friday, December 15, 2006; Page A34
WHEN FELIPE Calderón took office as Mexican president two weeks ago, the dominant question was whether he would be able to govern the country. Having won election by a razor-thin margin, he faced a virtual insurrection on the part of the leftist populist he defeated, plus a separate standoff with militants attempting to overthrow an unpopular state governor and escalating violence by drug traffickers. It wasn’t even clear that he would manage to take the oath of office, since opposition militants vowed to physically block him from entering Congress.
Fortunately Mr. Calderón has opened his presidency with aggressiveness and skill. He outmaneuvered the congressional dissidents at his swearing-in; five days later, he ordered the arrest of one of the main leaders of the violent protests in Oaxaca state. Next came a raid on the offices of Oaxaca state police and prosecutors, who had failed to act against those who shot and killed some of the anti-government protesters.
This week Mr. Calderón launched an offensive against the drug traffickers, dispatching 6,500 federal forces to his home state of Michoacan. Feuding gangsters there have committed some 500 murders this year, including a series of grisly beheadings. Though no one expects that the gangs will be quickly vanquished, the new president has sent an important message: He does not intend to allow his narrow election to produce a weak or indecisive government.
That is fortunate, because after six years of passivity and political impasse under former president Vicente Fox, Mexico badly needs an effective leader. In addition to the dangers of political rebellion and criminal disorder, Mexico’s economy is being held back by monopolies and unions whose resistance to competition and deregulation needs to be tackled. There are also unnecessary obstacles to foreign investment, especially in the energy sector. Mr. Calderón has spoken of the need for tax and fiscal reform that would leave the government less dependent on revenue from the state oil company.
So far Mr. Calderón has accompanied his law-and-order campaign with populist gestures: He slashed his own salary and the presidential budget and adopted some of the social spending measures championed by Andrés Manuel López Obrador, the failed presidential candidate who now seeks to destroy Mexico’s democracy. Considering the divided electorate and Mr. Calderón’s shaky starting point, that looks wise. Good politics and aggressive law enforcement should help to increase and consolidate the new president’s authority. Then he will have to use it to push through the institutional and structural reforms Mexico needs to thrive.
Pregúntome yo… ¿en qué planeta vive la gente que escribe estos editoriales?
Si bien no es secreto que The Washington Post tiene ciertas tendencias derechistas (aunque no tan virulentas como el Wall Street Journal), me cuesta pensar que en diario de tal nivel de prestigio nacional y mundial pueda atreverse a escribir una pieza tan descaradamente sesgada y repleta de favoritismo político. Mencionan el arresto de Flavio Sosa que no fue nada más que un Quinazo al buen estilo salinista pero no menciona que fue el partido de Calderón que conspiró para que el corrupto y desgraciado Ulises Ruiz permaneciera como gobernador. Dice que redujo su sueldo pero no dice que sigue siendo el segundo jefe de estado mejor pagado en el hemisferio occidental. Menciona que ha “adoptado algunas de las medidas de gasto social” que AMLO impulsaba cuando lo único que ha hecho es recortar el presupuesto educativo y aumentar el del rescate bancario. Y luego menciona a AMLO como el que intenta “destruir la democracia”. No sé ustedes pero eso me suena como la típica mentalidad G.I. Joe-esca de los gringos que para todo hay un malo y un bueno en vez de tener un poco de cerebro y darse cuenta que en este país no hay malos ni buenos, todos son igual de nefastos. Ya sólo falta que digan que AMLO tiene contactos con Al-Qaeda también.
Lo que lamento es que miles leerán ese artículo y se lo creerán. Y que el autor (que aparentemente conoce tanto sobre la política mexicana como yo conozco de física termodinámica) sólo se puede dar el lujo de escribir tal cantidad de pendejadas en una nación donde nadie se preocupa por enterarse de lo que pasa fuera de su pueblo suburbano, mucho menos en otro país.
(Aunque en el fondo algo me dice que lo escribió Jorge Castañeda)









December 16th, 2006 at 7:52 pm
Mas cuidado en el uso del termino Quinazo
El arresto de Flavio Sosa no tiene las implicaciones políticas que tuvo el montaje del arresto del lider sindical. Los Maderenses tenemos buena memoria de lo que sucedio. A Flavio Sosa no le llenaron su casa de armas, nunca fue llamado traidór o traicionado por los suyos. La Quina no puede ser llamado un heroe así como de ninguna forma el arresto de Flavio Sosa puede compararse con el del primero. Si bien la mierda es la misma, existen diferentes niveles. Por lo menos el de Flavio Sosa se ve mas transparente. Turbio y pánico es lo que pienso cuando escucho las historias de los vecinos que vivieron el Quinazo.
December 18th, 2006 at 2:07 am
Ciertamente, no es comparable en muchos aspectos. Pero en el que me refiero, un mensaje político de que no se va a tolerar cierto tipo de oposición, creo que es muy similar en intención si bien no en escala.
December 18th, 2006 at 1:22 pm
OMFG!!!! AMLO is going to cause the known universe collapse into a supermassive black hole!!!
December 18th, 2006 at 3:41 pm
Júralo que no falta mucho para que salgan con algo así.
December 20th, 2006 at 9:12 am
Señores lo que paso con Sosa fue una manera cobarde de arrestar a alguien…(Ven te invito a comer, pero antes de llegar te parto tu madre), en eso estoy de acuerdo, también estoy de acuerdo en que en una democracia, debe de haber libertad para la oposición, pero lo que este animal hacia en Oaxaca esta mas allá de la oposición, no puedes violar la ley con el fin “de que se haga cumplir”, ese cabrón que se refunda en el bote por todo el caos y destrucción que causo en Oaxaca.
Co respecto a Calderón, bueno, ese es un tema un poco mas amplio de comentar