Francisco Gil Díaz, nepotismo y corrupción
“Pero sólo les ayudé así de poquito”
Gil Díaz favoreció a parientes en su paso por Hacienda
Estuvo marcado por controversias como Fobaproa y caso ISOSA
Carolina Rocha Menocal (El Universal 01/15/07)
Tras 30 años de trabajo en el servicio público, el ex secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, dejó una fama de implacable, parientes con permisos para operar como agentes aduanales y polémicas por su cercanía con grupos empresariales nacionales y extranjeros.
El fiscal de hierro -como se le conoció en el sexenio de Carlos Salinas cuando fue subsecretario de Ingresos- incurrió en conflictos de interés: benefició a seis familiares en línea directa e indirecta en el negocio aduanero, de acuerdo con documentos públicos.
En Guadalajara, su tío Rodolfo Gil y Gil y su prima hermana María Cristina Gil del Rincón se estrenaron en los 90 en el negocio aduanal.
En Nuevo Laredo, Leoncio Fernández Hinojosa, casado con su hermana Alicia Gil, se enriqueció con la obtención de nuevas patentes y una cartera de clientes privilegiada.
Alfonso Gil Díaz, hermano del ex secretario, es director de la Administración Portuaria Integral (API) de Mazatlán desde que se privatizó el sector durante los primeros años del salinismo.
Francisco Javier Fernández Hinojosa, concuño del entonces subsecretario Gil, y el sobrino de Javier, Alejandro José Hinojosa Aguerrevere, obtuvieron las patentes 3290 y 3202 en 1992 y 1990, respectivamente, en contravención del artículo 159 de la Ley Aduanera.
Liderado por Francisco Javier y Leoncio, su cuñado, los Fernández Hinojosa e Hinojosa Aguerrevere gozan de cinco patentes aduanales para el desarrollo de sus actividades en Tamaulipas, el Distrito Federal, Veracruz y Manzanillo.
Desde el inicio de su gestión al frente de la Secretaría de Hacienda, Francisco Gil Díaz fue cuestionado por la oposición por sus nexos con poderosos grupos empresariales dentro y fuera del país.
Su cercana relación con empresas y su participación en el rescate bancario le valieron críticas constantes en el Congreso.
Su paso por la dirigencia de la empresa telefónica Avantel -meses antes de asumir con Fox- estuvo envuelto en señalamientos de utilizar información del gobierno para posicionar a esta empresa.
La presunta participación de Gil como accionista de Integradora de Servicios Operativos SA (ISOSA), que prestaba servicios al gobierno, abrió otro frente de confrontación.
Apenas el 2 de enero HSBC informó que el ex funcionario se integró como consejero de la institución, lo que ya le valió una denuncia ante el actual gobierno federal y una solicitud de indagación ante la PGR.
Pero como si no fuera poco,
Sus nexos con la IP, polémica que marcó toda su gestión
El Congreso siempre le cuestionó sus relaciones con diversas empresas
José Luis Ruiz (El Universal 01/15/07)
D esde el inicio de su gestión al frente de la Secretaría de Hacienda, Francisco Gil Díaz fue cuestionado por sus nexos con poderosos grupos empresariales dentro y fuera del país.
Formal en su trato, Gil Díaz siempre se caracterizó por ser un hombre de pocas palabras, discreto y poco amigable con la prensa. Difícilmente concedía entrevistas y nunca estuvo dispuesto a hacer declaraciones de “banqueta”.
Aun así, su paso por el gobierno de Vicente Fox fue reconocido en México y el extranjero, ya que se encargó del diseño y operación de la política económica y el manejo financiero del país en medio de un entorno internacional desfavorable.
Mantuvo a raya la inflación, junto con Guillermo Ortiz, gobernador del Banco de México; logró que por primera vez en décadas, el gobierno federal alcanzara un equilibrio fiscal y las mejores calificaciones en riesgo país en el último tramo de la pasada administración.
También contribuyó para contener las tasas de interés, lograr rendimientos históricos en la Bolsa Mexicana de Valores y cerrar con un crecimiento de más de 4.5% en el PIB durante el 2006.
Sin embargo, su cercana relación con firmas financieras y económicas, y su participación, como subsecretario durante el rescate bancario que se dio en el sexenio de Ernesto Zedillo, le valió críticas constantes en el Congreso, por haber privilegiado, presuntamente, intereses privados por encima de los públicos.
Su designación, al arranque del gobierno foxista, generó controversia no sólo por su cercanía con el PRI, sino por su participación en la Junta de Gobierno del Fobaproa cuando era vicegobernador del Banco de México.
De igual forma, su paso por la dirigencia de la empresa telefónica Avantel -unos meses antes de asumir el cargo en el gabinete de Fox- estuvo envuelto en señalamientos de utilizar información privilegiada del gobierno federal para posicionar a esta empresa, cuyo principal accionista era Roberto Hernández, ex propietario de Banamex.
Egresado de la Universidad de Chicago -en la que también estudió el actual titular de Hacienda, Agustín Carstens-, Gil Díaz se mostró renuente a flexibilizar el déficit presupuestal para detonar un mayor crecimiento económico.
Al ex secretario de Hacienda le costó trabajo deslindarse de los grupos económicos y esto quedó de manifiesto en la venta de Banamex al consorcio estadounidense Citigroup, que pagó 12 mil 450 millones de dólares.
La operación fue también duramente criticada, entre otros motivos, porque esa institución formó parte del polémico Programa de Capitalización y Compra de Cartera del Fobaproa, que le inyectó recursos millonarios para recapitalizarla luego de la crisis de diciembre de 1994.
También porque en la compra-venta se usaron recursos legales para evitar que el grupo estadounidense pagara impuestos al gobierno mexicano, calculados en casi 3 mil 600 millones de dólares.
El caso ISOSA
La presunta participación de Gil Díaz como accionista de la empresa Integradora de Servicios Operativos SA (ISOSA) que prestaba servicios a distintas áreas del gobierno federal, abrió otro frente de confrontación, principalmente con legisladores federales de la oposición.
Esto luego de que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) -órgano dependiente de la Cámara de Diputados- detectó en la revisión de la cuenta pública correspondiente a los primeros cuatro años de la administración foxista, que ISOSA infligió un daño al erario por cerca de 10 mil millones de pesos por no enterar los Derechos de Trámite Aduanero a la Tesorería de la Federación.
Aunque en sus distintas comparecencias ante legisladores siempre negó su participación en el fideicomiso propietario de ISOSA, al término del sexenio salieron a la luz presuntas pruebas notariales que lo vinculaban a esta empresa.
No obstante, el 1 de septiembre del 2006, la Secretaría de la Función Pública determinó que no hubo irregularidades por omisión en el pago de impuestos de dicha empresa, con lo que Gil quedó prácticamente exonerado.
El ex funcionario también se enfrascó en un pleito con Televisión Azteca, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, como consecuencia de una investigación de la CNBV, en la que supuestamente el dueño de esta televisora y su socio Moisés Saba, hicieron uso de información privilegiada para fortalecer las acciones de la telefónica Unefon.
En abril del 2005, TV Azteca demandó a Gil Díaz ante la PGR por supuestas amenazas, tráfico de influencias, atentado contra la libertad de expresión y atentados contra la transparencia.
No voy a hablar de las acusaciones de nepotismo familiar de nuestro querido ex-Secretario de Finanzas. Creo que los hechos hablan por sí solos. De lo que sí voy a hablar es sobre sus vínculos con grupos empresariales porque últimamente eso es lo que más preocupante, particularmente el caso HSBC. Y es por eso que les pregunto a los neoliberales y panistas que lleguen a leer esto: ¿acaso creen que consiguió ese puesto en HSBC sin haber dado algo a cambio? Y ese algo pudo haber sido información confidencial de la economía mexicana, preferencias hacia dicho banco, qué no. Luego después de leer esto diganme por favor que bases tienen para decirnos que gente como él eran los más indicados para gestionar nuestra economía cuando su preocupación primordial era defender los intereses personales, familiares y de sus múltiples benefactores empresariales.
Si aún no creen que vivimos en un estado cleptócratico (y que tener un título de la Universidad de Chicago automáticamente exenta a nuestros funcionarios de ser unos desgraciados), es hora de que vayamos abriendo los ojos y ver sin prejuicios partidistas ni prejuicios ideológicos cómo es realmente la gente que nos mal-gobierna.









January 17th, 2007 at 12:17 pm
Lo mas triste es que nos mal gobiernan desde todos los partidos. Lo que cuenta no es solamente la educación académica, sino la ética, los principios y la honestidad.
*Nos mal gobiernan,
*Se hace público que nos mal gobiernan,
*y todo sigue igual o peor…
En la vida “normal”, cuando se descubre que alguien está cometiendo un acto ilícito, se le sanciona, no es verdad???
Pero aquí, nos mal gobienan, se auto-premian, y hacen y deshacen a voluntad…
Y no pasa nada.
Aunque no hay que olvidar que “para ellos, tú eres el rostro de la ley”, y por tí, “dan resultados”.
January 17th, 2007 at 1:07 pm
Entonces, ¿por qué sigues siendo panista?
January 17th, 2007 at 1:32 pm
Ya es lo mismo ser lo que sea…
January 17th, 2007 at 1:58 pm
¿Entonces no será mejor no ser nada?
January 17th, 2007 at 2:14 pm
No, no… “nada” lleva a ninguna parte, “algo”, al menos te mantiene buscando el camino
January 17th, 2007 at 3:36 pm
Pero una cosa es tener ideología y otra es forzarte a identificarte con uno de los partidos existentes. Digo “no ser nada” en el sentido de no apoyar a ningún partido.
Yo soy izquierdista socialdemócrata pero eso no significa que sea perredista.
January 17th, 2007 at 4:13 pm
Algún tiempo creí en un partido que, según yo, equilibraba la importancia de la moralidad, la educación, la competitividad, el desarrollo, el respeto… Ahora veo que no importa quien seas, o de donde seas, porque es como estar parado en las arenas movedizas.
Para poder alcanzar algo, hay que lograr primero que toda la masa hipócrita de “servidores” públicos: renuncie a sus mordidas, sus bonos, sus beneficios, sus juegos sucios, su impunidad… ésa es la arena movediza sobre la que se encuentra la política mexicana. Alimentada por el ego equivocado del mexicano ignorante que se siente muy ch…ón, cuando logra hacer las cosas chuecas, por que cree que merece todo sin esfurezo, un esfuerzo que no quiere dar. Porque es más fácil culparnos entre todos, que hacer lo correcto… porque es más fácil quejarse.
Desde dónde se empieza entonces?, ya no lo sé.
January 17th, 2007 at 5:39 pm
No tiene nada que ver con el tema, pero no te vi conectado y crei que tendrias que saber.
http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2007/01/17/puebla/pue104.php