Por qué no regresamos
Y luego se preguntan por qué…
Por qué no regresamos
Jorge Ramos Ávalos (Reforma 06/02/2007)
NUEVA YORK.- El frío pela la piel. Todo pensamiento cesa para hacerle caso a la única orden de sobrevivencia que nos manda el cerebro: cúbrete, busca un lugar caliente.
Las calles de Nueva York son un infierno en invierno. Y, sin embargo, están llenas de esos inmigrantes que vinieron de lugares más cálidos, de ésos que quedan mucho más cerca de la mitad del mundo que del polo norte.
Ahí está el chofer de República Dominicana, el albañil de México, el mensajero de Ecuador, la peruana que cuida del estacionamiento, la colombiana que vende hot dogs o sombrillas sobre la banqueta. Todos medio escondidos en sus ropas y en sus líos migratorios. Todos extrañando al papá, a la novia, a la casa, a la playita, al monte, a la esquina que dejaron atrás. Todos muriéndose de frío.
Entonces, ¿qué hacen aquí?, ¿por qué no se regresan a sus países de origen?
Primero lo obvio. El billete. Aquí hay trabajo y allá no. Lo que ganan aquí en una hora, lo ganan allá en un día. Y el que mantiene una familia aquí, también mantiene una o dos familias más allá. Por eso -sólo por eso- vale la pena la cruzada, la soledad, el frío.
En Estados Unidos hay una relación muy estrecha entre esfuerzo y resultados. Al que trabaja mucho, generalmente le va bien. Y no es que tenga una visión muy optimista de la sociedad norteamericana. Es una realidad. Yo he visto a campesinos latinoamericanos comprarse casa propia, y a tortilleros y recogedores de basura convertidos en millonarios.
En Estados Unidos, a pesar de sus guerras y fantasmas, te puedes reinventar.
Aquí conozco a mucha más gente con éxito que gente que fracasa. Es el éxito en su más simple definición: un lugar seguro donde vivir, un trabajo decente, escuela para los niños y cuidado médico. Los que llegan a Nueva York lo han hecho su hogar, con sus olores y sabores: Puebla York, Santo York, Quito York, Tocho York.
En cambio, conozco a gente que trabaja mucho más de ocho horas diarias en San Salvador, Guatemala, Oaxaca y Medellín y que morirán irremediablemente pobres. Allá está fracturada la relación entre esfuerzo y resultados. Sólo imagínense cómo ve el futuro un joven chiapaneco o jarocho que acaba de salir de la preparatoria o la universidad y se da cuenta de que el gobierno mexicano no puede crear 1 millón 300 mil trabajos anuales para emplearlo a él y a sus cuates.
América Latina es la región más desigual del mundo. Por eso Latinoamérica camina por dos caminos: creando a los ricos más ricos y multiplicando a sus pobres. América Latina sigue siendo la tierra de los monopolios y oligopolios, de los pocos que se reparten entre sí el pastel. Y mientras la fiesta no se abra para todos, la gente se seguirá yendo al norte. Nuestro principal producto de exportación son nuestros mejores trabajadores.
Para un muchacho latinoamericano es frustrante saber que todavía hay barreras de clase y de raza que ni la mejor educación pueden romper.
¿Regresar a eso? Por supuesto que no. Conozco a muy pocos que regresan.
Bueno, ni siquiera los cubanos del exilio regresarán en masa a Cuba con la muerte de Fidel Castro. Regresarán, sí, para visitar, turistear y hasta para invertir en un condominio en Varadero o frente al malecón. Pero no a vivir.
El escritor y columnista cubano, Carlos Alberto Montaner me dijo hace años que él no creía que más del 5 por ciento de los cubanos del exilio regresaría a una Cuba democrática. Y hasta donde yo sé, no ha corregido su pronóstico.
El proceso sería, más bien, al revés.
La gente prefiere vivir en una sociedad ya construida que en una que se está construyendo. ¿Quién quiere esperar 5 o 10 años al fin de los apagones, libertad de prensa y la llegada de supermercados para todos?
Los inmigrantes latinoamericanos que trabajan en las calles de Nueva York tampoco estaban dispuestos a esperar más.
No le creyeron a los políticos que prometieron un gobierno sin corrupción y amiguismos. No tuvieron la paciencia de esperar mejores maestros en las escuelas públicas. No se arriesgaron a que un hijo fuera secuestrado por un narco o a que les robaran el cheque quincenal a punta de pistola frente a una patrulla. No se tragaron lo que decía la tele. No se quedaron al aumento que nunca llegó, al empleo que ya no se dio. Apostaron por el presente, no por el futuro.
Por eso se fueron y por eso no van a regresar. Aunque se mueran de frío en las calles de Nueva York.
Lo sé. Yo vine sólo por un año y ya llevo 24.
Le atinó al 100%.









February 6th, 2007 at 8:00 pm
“Para un muchacho latinoamericano es frustrante saber que todavía hay barreras de clase y de raza que ni la mejor educación pueden romper.”
Que bueno que no estoy buscando romper esas barreras consiguiendome la mejor educación. El ambiente templado de la UDLA me viene bien para el caso.
Me gusto mucho, sobre todo los PueblaYork y QuitoYork.
Saludos
February 6th, 2007 at 9:14 pm
Bueno, qué se puede comentar a esto; no creo que haya mucho con qué polemizar, finalmente, querer negar lo dicho por Ramos Ávalos es mantener las esperanzas en un conjunto de sistemas políticos, culturales y sobre todo económicos que expulsaron a nuestros paisanos y que amenaza día con día hacer lo mismo con quienes aún seguimos por estas tierras. Sin embargo, creo que el american way of live está más que introyectado en el autor y no tocar “las bondades” de la sociedad estadounidense para con quienes migraron de nuestros países es dejar las cosas a medias. Pero, sin ánimo de contradecirme, eso no será necesario para todos: éste no es un ensayo sobre la realidad de los inmigrantes en Estado Unidos; sólo es la respuesta Una respuesta, la suya) a la pregunta ¿por qué no regresamos? y como tal es válida y legítima.
February 6th, 2007 at 11:18 pm
La realidad de los inmigrantes en Estados Unidos es que no importa qué tan mal les puede ir allá es infinítamente mejor a como les va aquí. Esa es la tristeza de la situación. 500,000 al año no pueden estar equivocados.
Ni hablar de la gente de clase media media-alta que también anda en busca de oportunidades laborales en EU y Canadá. Yo tengo más de un amigo que o lo ha considerado en serio o de plano ya lo ha hecho.
February 7th, 2007 at 8:47 am
la espernazan nunca muere… siempre habra un pollero al final del tunel
February 7th, 2007 at 9:09 am
De verdad que al 100%. Aunque el tono es ligero, el artículo es triste.
February 7th, 2007 at 11:14 am
Lo que nos tiene en esa situación, es la corrupción y la falta de educación…
Quien quiere tener varios hijos en un país que está de la fregada?, sólo los muy adinerados con posiciones privilegiadas, o los muy pobres que ni saben acerca de planeación familiar.
Quién va a esperar que las cosas “se compongan” en 10 anios??? Cuando no se han compuesto en mas de 80?
Quién quiere “pelear” por un mejor país? Cuando los que dirigen las oposiciones son corruptos y cobardes?
Alguien menciona “las bondades para con los inmigrantes”… y supongo que es sarcarsmo, porque de “bondadosos” no tienen nada. Los oprimen, los atacan, los abusan, los humillan… Y aún así: es mejor estar allá, que en casa.
February 7th, 2007 at 2:35 pm
Vaya vaya eres el blog de la semana en blogsmexico felicidades rodrigo y saludos!!
February 7th, 2007 at 2:45 pm
Lo que nos tiene en esta situación, es en primer lugar la estupidez. Si invirtiésemos en educación, la corrupción y demás males desaparecerían cuando la clase académica tomara su lugar en la sociedad. Un mundo educado e informado es un mundo mejor.
February 7th, 2007 at 3:55 pm
Educación no va a cambiar a este país, al menos no la educación académica. Sí, hace MUCHA falta, pero por si sola no es una panacea contrario a lo que mucha gente (inclusive yo mismo alguna vez cuando apenas era recién ingresado a la uni) pensaba. Una persona con posgrado universitario no es menos suceptible a la corrupción o al nepotismo que una que apenas pasó la primera por el simple hecho de que lo que decide si eres corrupto o no son 1) las leyes 2) tus valores y estos valores se enseñan en el hogar, no en las aulas.
Vean el caso de Argentina, un país considerablemente más educado que México pero que sin embargo están peor que nosotros en cuestión de corrupción. La diferencia de una persona mal educada y una buena educada es que la mala educada va a darle mordidas al policia y asaltar el microbus mientras que el bien educado va a darle mordidas a la aduana y robar del erario público. Por otro lado, aunque eduquemos a miles más de científicos e ingenieros, de nada sirve si nuestra economía no tiene la capacidad de incorporarlos. He allí la razón por la que hay tanta fuga de cerebros hacia el norte.
Como verán, yo tengo nula fé en el espiritu del ser humano. El hombre siempre buscará hacerce de las suyas sin consideraciones sociales y es por eso en que entra el asunto de la ley: es un incentivo para que la gente no haga cosas malas porque existe un castigo. En México no hay ley y por ende la gente hace lo que quiere.
El peor error que podemos cometer es que tenemos políticos estúpidos. No son NADA estúpidos. Sabien bien lo que quieren y cómo conseguirlo, y como chingarse al pueblo en el camino. Si no hacen lo que uno espera que ellos hagan (como invertir en cuestiones sociales) es porque simplemente no le conviene a sus intereses.
February 7th, 2007 at 3:57 pm
Por cierto, si R.T. no avisa, ni me doy cuenta que somos el BLOG DE LA SEMANA!
No sé quién o como se determina qué blog es el elegido pero de todas maneras a quien corresponda, muchas gracias. Prometo no defraudarlos (al menos en estos días que viene jar jar jar)
February 8th, 2007 at 10:13 am
Felicidades por ser el blog de la semana! =)
Si alguien puede decirnos en donde se ven esas encuestas, votaciones o lo que sea, yo lo agradecería.
Y bueno, a lo que vine: Tengo la sensación de que sigues pensando que la educación se refiere sólo a lo académico. Y es un poco confuso pensar que sólo los valores cívicos se adquieren en casa… ya que estarían todos condenados a lo que sus familias tuvieran desde siempre, sin progreso.
Yo estoy segura de que cuando alguien adquiere conocimientos, a la par despierta su conciencia. Por ejemplo, no es lo mismo tirar el aceite al canio, a SABER que contaminas cuando lo desechas así… una vez que lo sabes, y que te das cuenta de que destruyes el medio ambiente, no creo que tu conciencia te deje muy tranquilo.
Estaríamos fritos si tuvieramos que atenernos a lo que cada familia te diera como “herencia”. No habría progreso.
Estoy de acuerdo con Haplo (como siempre ha sido) en que la educación (en varios aspectos, incluso si la llamas concientización) es fundamental para lograr un cambio radical en nuestro país. Y es válido utilizar cualquier medio para reforzar dicha educación.
Nuestros políticos, no son nada estúpidos, tienes toda la razón MZ… Ahora estan proponiendo reformas fiscales, en vez que reajustar los salarios que reciben descaradamente sin hacer su trabajo. Y otros tantos se oponen a aprobar medidas que recauden impuestos a todos… como lo del impuesto a los alimentos. Ya dije anteriormente que estoy de acuerdo con esos impuestos, dejando fuera varios alimentos que realmente conforman la dieta de la gente de escasos recursos.
Ah, pero eso no lo aprueban! Sólo aprueban inventar nuevos impuestos que no tienen razón de ser.
Por cierto, también me impresionan aquellos escádalos que se hacen por pedir un mayor promedio en los estudios de los alumnos…
Como que “revuelven” unas cosas con otras: exigir mayor aprovechamiento académico, no significa que se ignore la capacidad de nuestros científicos, o lo reconocida que es nuestra universidad.
Siento que mientras sigamos mezclando los temas, no vamos a llegar a ningún lado.
February 8th, 2007 at 10:42 am
Por un mundo educado e informado, no me refiero solamente a que haya ido a la escuela. Me refiero a toooodo el concepto, personas consientes de su entorno, de sus semejantes, con conocimientos básicos de como funciona el mundo y el universo.
February 8th, 2007 at 1:30 pm
Altra volta: completamente d’accordo!!! =)
February 8th, 2007 at 1:41 pm
El problema es que no veo como en las escuelas se puedan enseñar a la gente conciencia si no existe en el entorno familiar o social. Digo, para eso tenemos clases de civismo y ya ven para todo lo que sirve…
February 8th, 2007 at 9:47 pm
Ah mira… y yo pensando que las clases de civismo nos enseñaban quién fue Benito Juárez y que se festeja el 15 de febrero… vaya vaya… mierda de educación es lo que es.