SRE: tranza con clase internacional
Cómo NO entrar al gobierno federal
Los que me conocen habrán sabido de mi afinidad por las relaciones internacionales. Era la carrera que pensaba estudiar antes de que me decidí de último momento por economía (se me hace que la mano invisible de Adam Smith se posesionó de la mía a la hora de llenar mi solicitud de admisión). No obstante siempre me ha fascinado el tema y creo que no me hubiera quejado estar negociando en la ONU o empezando una guerra, por ejemplo. Así que desde hace tres años he estado pendientes de las convocatorias del Servicio Exterior Mexicano. El primer intento, en 2005, fue más bien una cosa de “quien quite chicle y pegue” pero las dos anteriores ya fueron en serio. La convocatoria consiste en dos etapas: la primera son exámenes de cultura general (historia, diplomacia, derecho, negocios, etc.), español (muy difícil por cierto), inglés y un tercer idioma. La segunda etapa es un examen psicológico, un ensayo sobre un tema de política exterior (no te avisan el tema por supuesto), una entrevista en inglés y otra entrevista con funcionarios y académicos.
¿Suena difícil? Sí, lo es.
Desgraciadamente, lo malo es que ninguna vez he pasado de la segunda ronda siendo que técnicamente tampoco he reprobado ningún examen. Simplemente “no alcancé por décimas”, excusa oficial de cierto funcionario de la SRE. Otro funcionario (embajador por cierto) me dio un eufemismo aún mejor: “es un proceso muy injusto”. Pero en vista de que esto es El Ministerio de la Verdad y aquí se dicen las cosas como son, diré lo que hasta un ciego puede leer entre las líneas: ES UN PINCHE FRAUDE. “¡Pero cómo! La SRE es una de las secretarías más transparentes, menos corruptas, con una historia de servicio profesional de carrera, etc. Seguramente estas son las quejas de un ardido que ahora está intentando justificar el por qué no ha quedado entre las filas del glamoroso cuerpo diplomático”. Para empezar, no tengo que justificarle nada a nadie porque si quisiera ni me molestaría en escribir sobre esto. Segundo, pues tampoco tengo evidencia irrefutable y concreta para asegurar que hacen chanchullos. Pero sigan leyendo y se llevarán unas sorpresas…
Para empezar les contaré paso todo el proceso de estos dichosos exámenes. Llegas a un enorme salón donde tú y aproximadamente otros 500 (o más) ilusos están sentados. El examen comienza con un enorme choro mareador donde se te afirma, se te reafirma y se te confirma que es un proceso transparente. No obstante las dudas comienzan cuando lees las instrucciones de los exámenes que -como está de moda- vienen en una hoja de respuestas de esas que revisan por computadora y que no debes salirte del ovalito con tu lápiz número 2. La instrucción que inmediatamente resalta es: No puedes escribir tu nombre en el examen con pena de anulación. Ahora bien, he hecho docenas de estos exámenes tanto en México como en el extranjero y éste es el único en que NO te piden que escribas tu nombre. ¿Sospechoso? Al final del examen, entregas tu hoja de respuestas y demás material con la gente que está administrando el asunto. Todo lo meten a un folder y nunca lo vuelves a ver jamás por el resto de tu vida.
Pero para evitar problemas de complicidad, siempre piden que dos personas se queden después del examen para asegurar que los sobres queden sellados. Tengo un amigo que también le ha entrado a estas convocatorias y me cuenta que, de pura curiosidad, un día aceptó ser voluntario para este honorable proceso de transparencia pero lo único que hacen es ver los sobres y firmar un papel y ya. Díganme, ¿de qué sirve el visto bueno al final del examen cuando no tienes la remota idea de quién va a abrir los sobres después, quién los va a revisar, y sin ninguna garantía de que no hagan intercambio de exámenes? Total, si tu nombre no está en ellos no hay evidencia alguna de cualquier alteración. Además, podrás quejarte y pedir tu calificación pero eso no te sirve de nada en vista de que tu calificación no necesariamente es la de tu examen y no tienes manera de comprobar lo contrario. Es el método perfecto no solo hacer fraude sino limpiarte las manos de cualquier malhecho.
Las cosas se ponen aún más interesantes en la segunda ronda porque a diferencia de la primera es completamente subjetiva. ¿Quién revisa tus ensayos? ¿Qué criterios usa para calificarlos? ¿En qué se basan para determinar si la entrevista fue buena o mala? Al igual que antes, puedes pedir tu nota (no sin antes tener que esperar una resolución del IFAI) pero ¿de qué te sirve? Si te ponen 7 en el ensayo no hay forma de que sepas por qué sacaste 7 y mucho menos ni siquiera sabrás lo que sacan los otros aspirantes porque esa información jamás te la darán (en las listas de los aprobados sólo aparecen los nombres, no las notas). En la escuela o la universidad te podías quejar de una nota injusta comparando tu examen con el de tus compañeros y así ver si el profesor utilizó diferentes criterios para calificarte. Aquí no. No queda más que confiarse en la nota que te pongan y esperar que quedes entre uno de los lugares de acuerdo a las plazas que se abrieron.
También se me hace un poco sospechoso que repitan tanto el hecho de que el proceso es transparente como si estuvieran tratando de convencerte de que confíes ciegamente en ellos. Llega al borde del ridículo, como aparece en el comunicado de los aprobados:
“Cabe destacar que con objeto de asegurar legalidad y transparencia de los resultados de dichas etapas, las calificaciones obtenidas por todos y cada uno de los concursantes fueron verificadas por funcionarios del Instituto Matías Romero, del Órgano Interno de Control de la Cancillería, así como de esta Dirección General.”
¡Pero si son lo mismo!
El Instituto Matías Romero es el organismo encargado de la parte académica y educativa de la SRE. Ni siquiera se diga del Órgano Interno de Control de la Cancillería y de la Dirección General de Servicio Exterior y Personal, también son parte de la SRE. Tratar de comprobar la supuesta transparencia del proceso afirmando que se verificó por tres ramas de la misma secretaría es como decir que un sacerdote pederasta es libre de acusaciones solo porque lo dice la parroquia, la arquidiócesis y el obispado. El día que sea verificado por algún organismo o universidad que no tenga absolutamente nada que ver con la SRE entonces me pueden hablar de transparencia.
Mi última pieza de evidencia son las notas mismas. Como buen curioso, le escribí a la dirección de la SRE correspondiente para ser informado de mis notas. Ahora bien, si fuera por la SRE no te darían tus notas pero están forzados a hacerlo debido al IFAI. Así que pedir tus notas abre un proceso del IFAI y en cuestión de unas semanas te informan (no sin antes tener que “acreditar tu persona” yendo directamente a las oficinas de la SRE cosa que se puede evitar exigiendo que te acrediten mediante una copia o escaneo de tu credencial del IFE: claro, esto no te lo dicen a menos de que lo pidas por aquello de que el viajecito a la SRE te desalentara). La gran sorpresa que me llevé fue en lo bien que estuvieron mis notas. Demasiado bien. Es más, de los cuatro exámenes de la primera fase saqué 10 en tres de ellos incluyendo el temido exámen de cultura general. ¿Cómo es posible? Lo mismo me pregunto: yo creo que ni un embajador sacaría 10 perfecto en ese exámen, hay demasiados temas que es practicamente imposible que una persona -cuan inteligente y preparada esté- logre dominar en esas 200 preguntas. Así que la única respuesta a este misterio es que hacen curva. Y una curvototota. Pero aún contando con la dificultad de este exámen, es pasable sin requerir curva. ¿Para qué hacer curva si no para que ciertas personas puedan pasar a la siguiente ronda donde sería más fácil usar bases subjetivas para calificarlos (porque nunca se sabe los criterios para calificar las entrevistas y los ensayos)? No encuentro otra explicación: nadie que no pueda pasar ese examen sin curva merece estar en el Servicio Exterior.
Antes de terminar, repito que todo esto simplemente son sospechas, no son evidencias irrefutables. Pero me queda claro que cuando existen tantas sospechas y cuando además tratan de dar mil excusas para justificarlas es que algo no es como te quieren hacer creer. Tampoco quisiera implicar al grueso del cuerpo diplomático en este rollo ya que no son los principales implicados (me refiero a los que están en las embajadas, misiones y consulados): estas convocatorias están organizadas y presididas por la burocracia de la SRE aquí en México (entiéndase los sub-secretarios, los directores del Matías Romero etc.) y seguramente con el aval de las facciones sexenales que entran y salen. Pero irrespectivamente del partido en el poder o el candado impuesto por la nueva Ley de Servicio Profesional de Carrera (que simplemente limitó las contrataciones que no sean por los altos mandos quienes siguen con facultades de emplear hasta su perro), el nepotismo en la SRE siempre ha existido desde tiempos inmemoriales, perpetrado tanto por burócratas partidistas como los mismos diplomáticos con los medios para hacerlo.
Tal vez no hubiera escrito nada de esto si no hubiera tenido alguna pizca de seguridad de que los procesos de ingreso al gobierno -incluso en las secretarías más respetadas como es la SRE- son todos iguales. El año pasado tuve la oportunidad de ver un caso que me repugnó tanto que aún no me lo puedo quitar de la cabeza. Aspirante 1: un amigo mío que trabaja en la SRE (aunque no está en el servicio exterior), inteligente y culto de los que cada vez hay menos en este país, que conoce los temas pero que era su cuarto intento por entrar. Aspirante 2: su primer intento recién salido de la universidad, conocido por mí en un Modelo de la ONU done su participación pasó desapercibida, no contribuyó nada sustancial y apenas podía hablar inglés. ¿Adivinen quién quedó en la lista? Sip, el 2. ¿Adivinen también quién tenía el apellido rimbombante? Así es, el 2. De hecho y hablando de apellidos, de los 85 que concursamos la segunda etapa este año, 11 tenían apellidos pomposos y foráneos. 7 de ellos pasaron. Mamá, ¿por qué no te casaste con un Habsburgo?
En fin, he decidido que bajo ninguna circunstancia pienso perder mi tiempo otra vez con estas convocatorias, sea la SRE o sean las otras dependencias de gobierno (si así es en la SRE ya me imagino cómo serán las otras, de hecho tengo otra historia aún más descarada sobre la Secretaría de Desarrollo Rural de Puebla que tal vez luego contaré). Son precisamente eso, una pérdida de tiempo donde tus capacidades terminan tomando un asiento trasero cuando lo que verdaderamente importa es tu apellido o algún conecte poderoso que tengas adentro. Y luego se preguntarán por qué nuestra política exterior desde que llegó Vicente Fox ha decaído a niveles de ridiculez inimaginables en nuestra historia. Pero esa es otro cuento…
Por eso estamos como estamos.
He actualizado este artículo con información sobre la “curva” que hacen en las calificaciones.









April 30th, 2007 at 7:06 pm
Es deprimente el grado de lamehuevismo a los apellidos extranjeros que existe en nuestro país.
Por cierto, yo puedo constatar que la ley del servicio profesional de carrera no sirve para nada. Absolutamente para nada.
April 30th, 2007 at 7:17 pm
Lo cual es una lástima porque este país sería muy distinto si realmente hubiera servicio de carrera como debe de ser y no como la estúpida ley de Fox lo puso.
May 1st, 2007 at 8:24 am
Master Zen: “PD. Ser diplomático de carrera sí es garantía de algo: saber de lo que hablas más que un politiquillo de quinta que sacó el puesto por cuestiones partidistas, digamos por ejemplo Castañeda o Derbez que hicieron el ridículo el sexenio pasado.”
Supongo que tu respeto y admiración por el cuerpo diplomático van en declive, o no? Dices que ellos “no están involucrados en el proceso…” Por favor! Mucha de la burocracia de la SRE son diplomáticos de carrera que tienen voz y voto en el diseño de las convocatorias, que tienen injerencia en la toma de decisiones, que pueden influenciar tranquilamente la selección, privilegiar los destinos de los seleccionados, etc.
Acaso que el gobierno de Fox fue lo que mandó todo al traste en la SRE? Lo anterior era bueno y a partir del 2000 ya no? No te parece un poco sesgado ese juicio? A mi me parece que es bastante sesgado y “conveniente”…
Algo de lo que leo en tu post - y estoy de acuerdo contigo - es que tristemente el grueso del cuerpo diplomático, bien podría estar allí por sus conectes o por sus apellidos… Yo conozco a varios que están allí por lo segundo, y créeme, están allí desde mucho antes de que Fox y Cia. siquiera se acercaran al poder.
May 1st, 2007 at 9:36 am
Triste historia pero nada que se le pueda refutar. Los exámenes y toda la Matías Romero no sirve de nada mientras la decisión de quiénes van a tal o cual misión diplomática sigue siendo un asunto arbitrario y unilateral.
Como dicen, resabios del pasado, pero que conforme el PAN se va sintiendo cómodo en el poder comienzan a asumir nuevamente áreas cada vez más grande. Al rato serán los resabios democráticos del pasado de los que estaremos hablando.
Yo aplaudo que uses este foro para denunciarlos, pero deberías ir más allá y presentar una denuncia ante la CNDH o la Corte Interamericana
May 1st, 2007 at 11:15 am
@Al-El
Mi respeto al cuerpo diplomatico va a nivel individual, conozco a unas muy buenas personas allí, y unas, pues, no tan buenas. Y tienes toda la razón, esto no es precisamente una novedad ni tampoco está exento el cuerpo diplomático. De hecho creo que voy a re-escribir ese párrafo porque di la impresión de que no tienen absolutamente nada que ver en la tranza y no es cierto: los sub-secretarios, por ejemplo, son diplomáticos de carrera y los encargados del Instituto Matías Romero también. Más bien yo me refería a la “burocracia” de la SRE (sean o no diplomáticos) que son los que tienen la decisión final en las cosas y no los que andan en las embajadas y misiones (porque si fuera así… yo también ya hubiera entrado por conectes jeje).
En cuanto a la política exterior en sí, efectivamente fue Fox quien la “mandó al traste”. No entraré en detalle porque ese será el tema del próximo debraye.
May 1st, 2007 at 12:26 pm
@Ricardo
No te preocupes, estoy preparando otra “sorpresita” con cierta información que me llegó hoy en la mañana.
May 2nd, 2007 at 4:50 pm
Estaremos pendientes entonces, compañero
May 2nd, 2007 at 4:53 pm
Por cierto, te ofrezco nuestro humilde espacio en http://www.elsextopiso.com si quieres publicar algo. Probablemente tengas más audiencia tú aquí, pero al menos allá tendrás otro público. Estas cosas se deben saber.
Saludos
May 2nd, 2007 at 7:17 pm
Si tu público está involucrado en los medios de comunicación, no sería mala idea. Allí te estaré avisando muajajaja…
May 3rd, 2007 at 9:13 am
Estimado y bien querido MZ, te das cuenta del por que de mi repudio a toda la clase política, y dije toda, por que por mas que trates de buscar no existe uno bueno, no se si te acuerdes que una vez te conte de mis pininos en la política de acá, que fue lo que me pasó.
Por eso prefiero tratar de insertarme en el sector privado donde ” puedes ser contratado por lo que eres”. es una desgracia que gente……bueno en mi caso, que quiere estar ahí para aportar algo para el bien social, se topa con que tienes que embarrarte de mierda para acceder a puestos donde tengas la oportunidad de hacer algo, y que estando ahí, te das cuenta que tampoco vas a poder por que no ta van a dejar.
No quiero decir te lo dije, pero te lo dije……jejeje, lastima, por que no quiero sonar papayón…jejeje, pero creo que tú hubieras sido un muy buen elemento el al política exterior mexicana
May 3rd, 2007 at 6:06 pm
Bueno, si bien en el sector privado “puedes ser contratado por lo que eres” eso no quita que te negrean, te pagan una miseria, y se pasan tus derechos laborales por los huevos después. De hecho no se si eso precisamente mejor. Además, ellos ni siquiera tienen Ley de Servicio Prof. que les ate las manos para terminar contratando al amigo del pesadote que terminará ganando 30K al mes por rascarse los huevos y actuar como un hijo de la chingada mientras a ti te pagan 7K por hacer todo y trabajar los sábados.
Es lo mismo. Tal vez hasta peor (al menos ya que entras al gobierno tienes algo de seguridad)
Creo que lo único digno en este país es hacer algún negocio propio y así ser tu propio jefe. Eso o dedicarse al narcotráfico…
Vámonos todos a Chile.
May 3rd, 2007 at 8:25 pm
Nel, vete tu.
¿O te referias al país?
:p :P
May 3rd, 2007 at 9:13 pm
La diferencia que hace una “l”…
May 4th, 2007 at 10:05 am
Jajajajaja, también es cierto MZ
November 6th, 2008 at 2:42 am
Gracias por el blog definitivamente es informacion que tendre que tomar en cuenta. Te agradeceria si pudieras informarme sobre como se maneja la estancia del nuevo ingreso en el IMR…??
Soy estudiante de Derecho en Tijuana.
November 6th, 2008 at 8:31 am
wooow justo lo que estaba buscando jajajajajaja hasta cuando lo encontre :P al menos no fui el unico. Tu blog se ve interesantoso o_ó stare siguiendolo.
November 7th, 2008 at 1:09 am
He actualizado este artículo con información sobre la “curva” que hacen en las calificaciones:
Mi última pieza de evidencia son las notas mismas. Como buen curioso, le escribí a la dirección de la SRE correspondiente para ser informado de mis notas. Ahora bien, si fuera por la SRE no te darían tus notas pero están forzados a hacerlo debido al IFAI. Así que pedir tus notas abre un proceso del IFAI y en cuestión de unas semanas te informan (no sin antes tener que “acreditar tu persona” yendo directamente a las oficinas de la SRE cosa que se puede evitar exigiendo que te acrediten mediante una copia o escaneo de tu credencial del IFE: claro, esto no te lo dicen a menos de que lo pidas por aquello de que el viajecito a la SRE te desalentara). La gran sorpresa que me llevé fue en lo bien que estuvieron mis notas. Demasiado bien. Es más, de los cuatro exámenes de la primera fase saqué 10 en tres de ellos incluyendo el temido exámen de cultura general. ¿Cómo es posible? Lo mismo me pregunto: yo creo que ni un embajador sacaría 10 perfecto en ese exámen, hay demasiados temas que es practicamente imposible que una persona -cuan inteligente y preparada esté- logre dominar en esas 200 preguntas. Así que la única respuesta a este misterio es que hacen curva. Y una curvototota. Pero aún contando con la dificultad de este exámen, es pasable sin requerir curva. ¿Para qué hacer curva si no para que ciertas personas puedan pasar a la siguiente ronda donde sería más fácil usar bases subjetivas para calificarlos (porque nunca se sabe los criterios para calificar las entrevistas y los ensayos)? No encuentro otra explicación: nadie que no pueda pasar ese examen sin curva merece estar en el Servicio Exterior.