El verdadero México III - Juventud
Luego por qué estamos como estamos
México empuja a 5 millones de jóvenes a la delincuencia
Ven en crimen una oferta más redituable que en el empleo formal
El Universal (10/06/2007)
Casi una cuarta parte de los 27 millones de jóvenes del país no estudian ni trabajan. Cinco millones tienen pocas oportunidades de entrar a la Población Económicamente Activa, por lo que ser delincuente es más redituable que obtener un empleo y, si los atrapan, el sistema penal los induce más al crimen sin readaptarlos.
Es el caso de Edwin, que a sus 21 años ha entrado dos veces al tutelar de menores y una a la cárcel, acusado de robo. Fue tratado como esclavo por los reos y sólo encontró en la calle, en la pandilla, la familia que nunca tuvo.
No es el único. Están también El Memo, que roba autos por 3 mil pesos cada uno, o Manuel y Ricardo quienes, siendo pareja, se prostituyen porque de esa forman cuadruplican los ingresos que tenían cuando trabajaban para una empresa telefónica que les ofrecía un sueldo de hambre.
La mayor parte de los reclusos del país son menores de 30 años, jóvenes encerrados en cárceles o consejos tutelares donde se “gradúan” en criminalidad en lugar de readaptarse a la sociedad.
Cerca de 70% de adolescentes y muchachos mayores de edad están en prisión por robo; la mitad de ellos hurtó objetos con un valor menor a los 6 mil pesos y una cuarta parte arrebató cosas que no valían ni mil.
De los consignados, 70% son “novatos” en las cárceles, los más maltratados por los reincidentes.
Su readaptación es impensable en prisiones saturadas hasta en 300%. Son simples “cajas de humanos”, detalla el investigador y maestro en Políticas Públicas, Guillermo Zepeda Lecuona.
La delincuencia tiene en la juventud sin ocupación un enorme campo fértil. Los coopta por todo el país, desde la colonia San Simón, en el DF, hasta en los barrios más recios de Mexicali, donde existen 122 pandillas de delincuentes juveniles, que cometen 70% de los ilícitos de la ciudad.
¿Apelar al rescate gubernamental? Impensable. Las política hacia la juventud, desde la mitad del siglo pasado, sólo ha usado como “carne de cañón” a los jóvenes; porros al servicio de los partidos políticos.
Por su parte, las empresas privadas no ofrecen incentivos atractivos para incorporar a los jóvenes al campo de trabajo. Sueldos magros, sin prestaciones, es lo más que les ofrecen.
En todos los países de la región existen salidas. Esfuerzos individuales o de pequeñas organizaciones que por medio de oficios, deporte y arte sacan a los jóvenes del círculo de violencia o previenen que ingresen a él. Pero el gobierno mexicano, al igual que otros en la región, se concentran sólo en estrategias policiacas, las cuales siguen fracasando no sólo en este país, sino en todo el mundo.
Esto me recuerda a un documental sobre las favelas de Rio de Janeiro en el DVD de Ciudad de Dios (excelente película por cierto) donde entrevistan a uno de los vendedores de droga y afirma que vendiendo droga gana tres veces más en una semana que lo que ganaría en un trabajo formal en un mes. Un taxista alguna vez me contó que recogió a un joven en Tepito que primero fue a comprar droga a una vecindad perdida por allí y luego le pidió que lo llevara a la Condesa donde fue a entregar la mercancía a un niña nice en un departamento de lujo (luego no digan que solo los nacos se drogan). Dos mil pesos por la molestia de un par de horas. En cambio, una enfermera en un hospital público gana $1,700 la quincena en el turno nocturno.
Entren a OCC o las demás páginas de empleo en-línea y verán cualquier cantidad de ofertas limitadas a “egresados de la Ibero, Anahuac, o Tec” por ejemplo. Siendo egresado yo mismo de una universidad privada cara (aunque el presente rector esté intentando convertirla en una escuela patito) conozco a mucha gente que si fuera por mí jamás emplearía. Algunos de estos tienen puestos bastante lucrativos en dependencias de gobierno siendo que reprobaron cualquier cantidad de materias y las que pasaron lo hicieron de panzazo. Y también sé cómo es que llegaron a esos puestos y no fue precisamente por mérito. Supongo que en universidades no tan nice como la UNAM y el Poli hay muchos estudiantes valiosos y capaces, a un grado mayor que estos que acabo de describir pero no van a tener la oportunidad de un puesto similar porque tuvieron la mala fortuna de no haber nacido en una familia adinerada que les pagara sus estudios en una privada.
Y luego que no me salgan que la iniciativa privada es maravillosa. Los salarios son muchas veces aún peores que en el gobierno, prestaciones y beneficios son nulos porque se rigen por la ley del mínimo esfuerzo (como si tener más de una semana de vacaciones al año los fuera a dejar en quiebra). Pero los salarios no suben porque la excusa neoliberal es que “si suben los salarios hay desempleo”. Pero hay desempleo no por los salarios sino porque nuestra economía no es competitiva: está secuestrada por monopolios corporativos, la investigación científica y tecnológica es inexistente, los apoyos para nuevas empresas son magros. Sí, la pésima regulación del gobierno es la principal culpable pero ¿en serio ven mucha iniciativa del sector empresarial por cambiar las cosas? Yo no. Para ellos las cosas no podrían estar mejores.
En fin, no trato de justificar al narco y el crimen pero sí explicarlo: es infinitamente más redituable que estos trabajos de mierda que para tantos millones de mexicanos es lo único a lo que pueden aspirar. Y los laissez-faire lovers no me salgan con la soberbia de que es cuestión de trabajar duro y ya: esto es México no el American Dream. El hijo de Iztapalapa NO tiene la misma oportunidad en la vida que el hijo de Interlomas.
Esa, en un país de por sí lleno de injusticias, es la peor de todas.









June 18th, 2007 at 8:55 pm
No se te olvide Master Zen, que la probabilidad de que termines con tus huesos en la carcel es del 1%.
Cualquiera puede ser delincuente en este pais.
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Kafka rulez.
Visto en una pared de la ciudad de Oaxaca. 1995