El verdadero México IV - Empresas
Pero recuerden, nos van a sacar de pobres
Preocupa a la IP el alto nivel de corrupción: BM
Elizabeth Velasco C. (La Jornada 13/06/07)
Teresa Barger, directora de Gobierno Corporativo y Mercado de Capitales Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial (BM), destacó que los empresarios mexicanos se encuentran todavía preocupados por los niveles de corrupción que prevalecen en el país.
Si bien, agregó, México ha mejorado sus niveles de transparencia al pasar del lugar 83 al 33, según un ranking de evaluación elaborado por el BM, todavía falta camino por recorrer.
En esa ruta estimó conveniente que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el mercado bursátil nacional proporcionen con más claridad la información que difunden por Internet, con el propósito de brindar mayor confianza a los inversionistas.
De acuerdo con investigaciones efectuadas por la firma Mckenzi, los inversionistas siguen llevando su dinero a Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania y otros países del primer mundo, debido a que tienen un entorno estable y transparencia, lo cual “representa un reto para el mundo en desarrollo”.
No obstante, en los años recientes China representa uno de los “hogares” más estables para los inversionistas, por lo cual la inversión extranjera directa en ese país es “enorme”, y 3.5 veces más la cantidad de inversión directa que recibe México.
Pese a ello, destacó que nuestro país está resultando favorecido con la reciente aprobación de la ley para proteger a los inversionistas extranjeros, lo cual ha permitido que México se ubique en el lugar 33 del índice de inversionistas de protección, ranking en el cual se encuentra gran parte de naciones desarrolladas, mientras que China ocupa el lugar 83.
No hay nada mejor que saber que nuestros grandes empresarios están severamente preocupados por el alto grado de corrupción que existe en México, creando un campo no muy propicio para la inversión, el empleo y demás, aparte de que hace que México quede cada vez más rezagado con respecto al exterior. Pero, ¿hablan en serio?
Más corrupción entre empresas que con el sector público, detectan
Se atenta contra la competencia, incide negativamente en las operaciones e inhibe el desarrollo de nuevas unidades productivas, además de distorsionar los precios en el mercado, advierte
Susana Gonzales (La Jornada 11/06/07)
Por su frecuencia, la corrupción entre empresas “es superior” a la que se practica entre ellas y el sector público, pero como se ejerce en áreas inesperadas resulta difícil comprobar su existencia, alertó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
“Cuando se cuestiona a los empresarios acerca de la incidencia de los sobornos, sorprende que respondan que es entre empresas donde más frecuentemente han enfrentado solicitudes de pagos extraoficiales, superando considerablemente el promedio de frecuencia con que perciben el pago de sobornos al sector público, en sus diferentes niveles de gobierno, para influir en leyes, políticas y regulaciones”, precisó el organismo empresarial.
Ponderó que en la mayoría de los casos el efecto de la corrupción empresarial “se traslada al precio final que paga el consumidor, por lo que indirectamente quien financia todos estos aspectos de corrupción, sin saberlo, es el comprador final”.
Pese a que la corrupción entre empresas “es tan común como la que se da en el sector público” y preocupa a la iniciativa privada, el CEESP reconoció que no ha sido estudiada suficientemente, y ejemplificó que los sobornos se observan lo mismo sobre gerentes de grandes tiendas para que en sus aparadores concedan espacios favorables a ciertos productos, que entre compradores de las grandes cadenas para que ofrezcan la exclusividad o mayor beneficio a algunos proveedores, y hasta en trabajadores de una empresa para que vendan información confidencial a sus competidores.
Cualquiera sea la forma en que se presenta la corrupción entre las empresas, y aun cuando concedió que puede beneficiar a algunas e incrementar sus ganancias, el CEESP aseveró que tal práctica atenta contra la competencia “libre y justa”, incide negativamente en la operación de las compañías e inhibe el desarrollo de nuevas unidades productivas.
“Hasta el momento no se tiene una estimación del costo monetario que representa la corrupción entre empresas, pero se puede confirmar que es un fenómeno que preocupa a todo el sector empresarial, y que ha calificado igual de negativa que la propia corrupción que se enfrenta con el sector público”, indicó.
Otros efectos negativos que propicia la corrupción empresarial, dijo, es la distorsión de precios en el mercado y los altos costos sociales, además de que genera un ambiente de incertidumbre en la economía, que eventualmente podría contribuir a ahuyentar las inversiones, inhibir el crecimiento económico y deteriorar la competitividad del aparato productivo.
No obstante, el CEESP acotó que “la mayor corrupción que enfrentan las empresas es con el sector público”, de acuerdo con su Encuesta sobre el costo de la regulación 2007.
A ver, a ver, déjenme entender esto bien: los empresarios se preocupan por el alto grado de corrupición pero sin embargo hacen cualquier cantidad de tranzas e ilegalidades entre ellos. Burro… orejas…
Hace unas semanas estaba discutiendo con un amigo, holandés, pro libre mercado etc. Su argumento (y el de muchos neoliberales) es que la apertura de mercados crea una contaparte contra los gobiernos corruptos. Es decir, mientras un país se abre al exterior, eso hace que se pueda crear un mercado libre sin la corrupción del sector público y sus empresas paraestatales. Yo le dije: mi chavo, estás viviendo en un mundo de fantasía (o en un mundo de libro de texto de primer semestre). Eso no sucede. En un país corrupto, TODO es corrupto, no solo el gobierno. Piensen en las empresas multinacionales que se instalan en nuestro país, ¿acaso son menos corruptas que las nacionales? Por supuesto que no. En todo país tercermundista, estas empresas viven de sobornos millonarios, se acoplan a los sistemas legales ineficientes y se benefician de ellos, etc. En pocas palabras, se vuelven parte del país donde operan. Sería muy ingenuo pensar que empresas privadas que buscan utilidades por encima de todo no se aprovecharan de los beneficios de un país donde la ley y la justicia son inexistentes.
Por eso me da risa cuando escucha estas llamadas de la IP para frenar la corrupción y la impunidad. Es hipocresía, a ellos no les interesa acabar con la corrupción porque también se benefician de ella. ¿Se imaginan un país donde la Profecto demande a diestra y siniestra cualquier incumplimiento como sucede en otros países? ¿Se imaginan un país donde se desmantelen los monopolios? ¿Se imaginan un país donde la ley protega al consumidor y no a los peces gordos? Yo sí, pero no es el país que esta gente quiere. Mejor que todo siga como siempre y actuemos como si los problemas realmente nos importaran cuando en realidad nos valen un carajo.
It’s the Mexican way…
(P.D. Algún día también me agradaría que tuvieramos rankings de nivel primermundista no solo en materia de protección a inversionistas extranjeros sino en cosas un poco más importantes como, no sé, educación, cobertura médica, prosperidad rural, estado de derecho, etc.)









July 3rd, 2007 at 7:32 pm
Para bailar un tango, se necesitan dos.
July 3rd, 2007 at 9:07 pm
Se supone que la mano invisible arregla todo. El problema es la idiosincracia.
Curiosamente donde hay menos corrupción y los empresarios son menos ratas; las instituciones gubernamentales son mas eficientes.