Slashers
La máscara que nunca muere
Aprovechando que ayer fue viernes 13, creo que merece hablar un poco de aquel sub-género de las películas de terror que tal vez es el más representativo del género en la mente del populo: los slashers. Como su nombre lo indica, los slashers generalmente involucran a un demente psicópata matando a docenas de personas (principalmente adolecentes) con una amplia gama de herramientas incluyendo machetes, cuchillos, serruchos, y sierras mecánicas. Dicho psicópata a menudo tiene poderes sobrenaturales que lo convierten inmune a balazos o cosas similares: por lo general es necesario matarlo de cierta manera en que solo así puede morir. Pero he allí la gran característica de los slashers: el malo nunca muere. Siempre en la secuela encuentran una manera de revivirlo para que la masacre continúe.
Pyscho en 1960 fue la primera película que marcó el cambio en el cine de terror de temas góticos (vampiros, hombres lobo, momias) hacia situaciones más normales y cotidianas. Para algunos, es también el primer slasher. En los años sesenta en el otro lado del Atlántico se popularizó en Italia un género que combinaba elementos de películas policiacas y de terror, el giallo, llamado así por sus orígenes en historietas con portadas amarillas. En los giallos, un misterioso asesino cuya cara nunca se revelaba (solo se le veían los guantes a la hora de matar) hasta el final. El padre de los giallos en la pantalla grande fue Mario Bava aunque el legendario Dario Argento luego filmaría tal vez el mejor giallo de todos, Profondo Rosso. Entre el repertorio de Bava se destacó Reazione a Catena (doblada en inglés como Twitch of the Death Nerve) la cual sentaría las bases para una particular serie slasher en los Estados Unidos. Les dejo adivinar cual: cabañas en medio del bosque al lado de un lago. Adolecentes promiscuos. Seguro ya adivinaron.
El primer gran slasher Hollywoodense fue The Texas Chainsaw Massacre, una película que más de tres décadas después de haber salido no ha perdido un gramo de su impacto. Una familia de caníbales, un asesino con sierra mecánica y una máscara hecha de piel humana y la tortura y muerte de unos cuantos jóvenes se han convertido en clichés del género, imitados ad infinitum hasta la fecha. En 1979 saldría otro clásico de clásicos, Halloween de John Carpenter que agregaría a la mezcla al villano indestructible e implacable, en este caso, Michael Myers. A Halloween y sus secuelas se les unirían dos otras series de similar longevidad: Friday the 13th (1980) y A Nightmare on Elm Street (1984) de Wes Craven. Y aunque usted no lo crea, entre esta diabólica trilogía de slashers se han filmado no menos que 25 películas.
El slasher de slashers: Friday the 13th
No fue la primera ni tampoco fue la mejor pero siempre he pensado que la serie de Viernes 13 es el slasher ideal. Tiene todos los elementos que consideramos estereotípicos del género sin escatimar ninguno. Las cabañas en el bosque al lado de un lago sirven como ubicación perfecta para un asesino suelto, los adolecentes calenturientos tiene la excusa de coger a cada rato o de nadar desnudos o de fumar mota o cualquier otra cosa que garantizan que morirán. De hecho, creo que los slashers son un producto diabólico de los conservadores, un arma secreta en su batalla propagandística contra el liberalismo moral. ¿Por qué? Pues porque básicamente si quieres morir en un slasher tienes que hacer todo lo que tus padres y tu sacerdote te piden que no hagas: sexo pre-marital, alcohol, drogas y rock & roll.
Vemos esto con más detalle. ¿Quiénes se mueren en Viernes 13? Para empezar, las chicas más zorras ya tienen sus días contados desde que aparecen con sus topcitos diminutos en la primera escena. Ni hablar cuando deciden irse skinny dipping (nadar desnudas) con sus noviecitos o parejas que son igualmente fogosos (e igualmente próximos a morir). Pero si la cachondez no basta, tener sexo es garantía inequívoca de que morirán. Es más, puede incluso que mueran en el acto cuando Jason se les aparece repentinamente y decide ensartarlos con algún objeto filoso. Así pues, los sexo-adictos mueren. ¿Quién más muere? El nerd. Siempre hay un nerd en Viernes 13, ya sea el típico geek de lentes o el gordinflón cagado. Proporcionan el poco humor que hay en estas películas pero imposible que sobrevivan.
Otro que siempre muere es el discapacitado. No siempre sale pero cuando lo hace también termina siendo víctima de Jason. Y es obvio: si jóvenes en perfecta condición física mueren como moscas ante el psicópata con máscara de hockey, es difícil pensar que el chico en silla de ruedas pueda sobrevivir. El (o la) rockero también muere. Los ochentas eran la época del heavy metal y a veces hay un personaje metalero o punk que termina viéndoselas muy negras para terminar intacto. Tambien se muere el atleta. Ya saben el típico jock que juega fútbol americano o boxea y se cree lo suficientemente listo y fuerte para rifarse un tiro con Jason. Peor tantito si es negro, los negros nunca sobreviven. Si eres negro, considérate muerto desde el primer minuto. Ni hablar de los drogadictos. El que se droga termina destazado.
Y finalmente (y esto debe ser obvio), los adultos también siempre mueren especialmente si son pueblerinos, policías, o una similar figura de autoridad. Pero suficiente con los humanos, los homo sapiens no somos la única especie que puede morir en Viernes 13: las mascotas también. No por algo existe la famosa frase “hasta el perro se muere”. Ok, ya hablamos de los que mueren. ¿Quiénes sobreviven? Para empezar, los niños. Por alguna extraña razón, los niños siempre sobreviven y a veces incluso terminan siendo los héroes. A mi juicio, la razón es que como todavía no entran a la pubertad, pueden pensar con su cerebro y no con sus genitales. Su inocencia y su puridad sexual los hacen favoritos para enfrentarse a Jason, y ganar.
Pero sin duda el estereotípico héroe de un slasher no es un él, es una ella. Tanto en Viernes 13 como en Halloween y Elm Street, más mujeres terminan sobreviviendo que hombres. Sin embargo, nuestra heroína también debe reunir ciertas características básicas. Para empezar, tiene que ser casta y pura, nada de echarse un rapidín con su novio en la primera oportunidad: tiene que tener valores morales y jamás ser una zorra. Por otro lado, suele ser conveniente tener algún vínculo pasado con el asesino, o con algún otro personaje en películas anteriores. Tercero, este vínculo debe estarle causando algún tipo de tormento emocional lo cual hace que se preocupe por eso en vez del idiota guey que le está tirando la onda cada minuto.
Resumen de reglas para sobrevivir: No ser hombre. No tener sexo. No meterse drogas. No ser adulto. No ser negro.
Jason detrás de la máscara
Así como las películas de Viernes 13 resumen lo que son los slashers, Jason Voorhees representa el asesino slasher perfecto. Nunca habla, nunca se inmuta, nada lo detiene hasta que la heroína descubre la manera secreta de “matarlo” al menos hasta que salga la secuela. Su máscara de hockey se ha vuelto otro cliché del terror, una máscara que esconde un grotescamente deforme visaje. Peor tanto, como si un robusto psicópata de dos metros con un machete no fuera suficiente, sus poderes sobrenaturales hacen que ni los balazos ni los cuchillazos lo maten y a lo mucho simplemente le ofrece a sus víctimas una pequeña pausa en lo que se echan a correr. Por estas razones no fue sorpresa que los fans de terror consideraron a Jason el indicado para ganar su memorable pelea contra Freddy Krueger en Freddy vs Jason. Sí, Freddy será temible con su cara de pizza y guante de navajas pero bromea demasiado. Jason es la neta del planeta cuando de matar se trata.
Aún así, Jason está rodeado de mitos populares, generado por toda la gente que sabe quién es pero que no ha visto las películas. A continuación presento las trece cosas que tal vez no sepas de este ícono del terror.
- Jason ha salido en todas las 10 películas de Viernes 13 y el cross-over de Freddy vs Jason. Sin embargo, solo ha sido el villano en 9 de ellas: en la original, la asesina es la madre de Jason quien busca vengarse por el hecho de que los jóvenes dejaron que su hijo presuntamente se ahogara hace muchos años. Jason tampoco es el villano en Friday the 13th: A New Beginning (la quinta en la serie). En esa película el asesino es alguien común y corriente que imita a Jason con todo y su vestimenta y máscara de hockey.
- Jason no tiene poderes sobrenaturales hasta Friday the 13th Part VI: Jason Lives. En esa película, Tommy Jarvis (el niño héroe de la parte cuatro) excava su tumba para asegurarse de que está muerto y le entierra una varilla de metal en el corazón. Para su mala fortuna, cae un rayo sobre la varilla y Jason revive, ahora con poderes sobrehumanos. Previo a esta película, Jason era bastante mortal y frecuentemente manifiestaba dolor (y hasta gruñía y pujaba a ratos) cuando era herido por otro personaje.
- Jason no obtiene su máscara hasta la mitad de Friday the 13th Part III. En la primera, solo aparece brevemente como niño. En la segunda tiene la cabeza escondida por una cubierta de almohada. En la tercera toma la máscara que pertenecía a una de sus víctimas.
- Contrario a lo que se cree, Jason frecuentemente aparece sin máscara. Su apariencia en las primeras tres películas es de un hombre con un cráneo enorme y deforme (sufre de hidrocefalia) y en las siguientes se muestra progresivamente en mayor estado de descomposición. Solo en Jason Goes To Hell no se desenmascara mientras que en Freddy vs Jason solo parte de su cara es revelada (aunque también sale sin máscara como niño en varias escenas). Si quieren ver todas sus apariencias sin máscara, chequen este link.
- Contrario a lo que se cree, Jason nunca usa una sierra mecánica (aunque alguna sí se llega a usar pero contra él)
- Contrario a lo que se cree, Freddy Krueger sale con Jason no una sino dos veces: su guante aparece al final de Jason Goes To Hell arrastrando la máscara hacia el infierno mientras ríe maniáticamente (Freddy presuntamente terminó en el infierno en Freddy’s Dead).
- En el transcurso de las 11 películas donde ha salido, Jason ha matado un total de 146 personas. El record de muertes en una sola película es en Jason X con un total de 28. Véanlas todas aquí (incluye los que mató su mamá en la primera y su clón en la cinco).
- Todas las películas de Viernes 13 hacen un esfuerzo (risible a ratos) de explicar por qué Jason no murió en la anterior, preservando así la continuidad de la serie. La excepción es Jason Goes To Hell donde no se explica cómo sobrevivió ser arrastrado por los materiales tóxicos al final de la octava película (no obstante, una serie de comics tendería el puente entre ambas películas). Por otro lado, Freddy vs Jason explicó retroactivamente cómo salió del infierno, haciendo plausible su apariencia en Jason X que -aunque fue filmada antes- toma lugar después de su victoria en la pelea contra Freddy.
- Como ya se mencionó, la serie de Viernes 13 está directamente inspirada en Twitch of the Death Nerve, a tal grado de que dos asesinatos (entre ellos el famoso dos-por-uno de una pareja de jóvenes cogiendo mientras se les entierra una lanza) en Friday the 13th Part II son copiados casi toma por toma.
- Solo un actor ha interpretado a Jason en más de una película: Kane Hodder quien apareció por primera vez en Friday the 13th Part VII: The New Blood y siguió con las siguientes tres. Es considerado el Jason definitivo por los fans y hubo gran malestar por el hecho de que no fue invitado para repetir el rol en Freddy vs Jason.
- Las originales de Halloween y A Nightmare on Elm Street contaron en su elenco con dos actores desconocidos que luego se volverían famosos: Jamie Lee Curtis y Johnny Depp respectivamente. De igual maneara, en la original de Viernes 13 figura un tal Kevin Bacon.
- Confirmando su estatus como el villano slasher más popular y temido de todos los tiempos, Jason Voorhees fue el ganador del primer Lifetime Achievement Award de MTV en sus premios de 1992. Es apenas uno de tres personajes ficticios que ha ganado (Y no, ni Freddy ni Michael Myers lo han obtenido hasta la fecha).
- Finalmente, aun considerando el título de la serie, solo la primera y la segunda película toma lugar en un viernes trece.
¡A que no lo sabían eh!
En fin, reconozco que los slashers no son particularmente las películas más inteligentes del mundo, ni ganarán nunca un Oscar. Sin embargo, cumplen con la función más esencial del cine: entretienen. Vaya, un psicópata con una máscara de hockey y un machete persiguiendo a docenas de adolecentes calenturientos por el bosque tal vez no sea para todos pero para los amantes del género de terror representan algo más que un cliché: representan el estilo definitorio de una década (los ochenta) que para bien o para mal, ha regresado a la atención popular en los últimos años.
Ya si llegaremos a ver a Jason otra vez, es otra historia…









July 18th, 2007 at 12:13 pm
Hiciste bien tu tarea sobre Viernes 13.
October 30th, 2008 at 8:45 pm
te bas a sakar un 10 mijito