El miedo a los números

Preferimos que dos mas dos sea cinco

¿Se han fijado en el trauma nacional hacia los números? Yo sí. Es algo difícil de explicar ya que seguramente pocos se han dado cuenta, más bien, es interesante solo cuando se hace la comparación con otros países donde no existe tal aversión hacia ellos (entiéndase en el primer mundo). ¿Será un asunto cultural? ¿Será un asunto educativo? Definitivamente. Pero la conclusión a la que llego es mucho mucho más seria.

El detalle que sirvió como catalizador de este descubrimiento es el fin de semana pasado que fui a Puebla y me fijé en todas las señalizaciones de la autopista: México-Texcoco, México-Puebla, Puebla-Tlaxcala, etc. Siempre en México llamamos a la carretera por su nombre relacionado a los dos lugares que conecta pero nunca por su número. ¿Sabían que la autopista México-Puebla es la Autopista Federal 150? ¿O que la México-Pachuca es la 85? ¿O que la México-Querétaro es la 57? Seguramente dirán: “¿qué tiene de malo decir México-Puebla? pinche MZ ya déjate de gringadas”. No son gringadas: es incorrecto decir México-Puebla porque técnicamente la autopista no llega a Puebla: llega a Veracruz. No hay un punto en que la autopista termine y comience otra autopista de Puebla a Veracruz, es la misma y la numeración lo refleja. Lo mismo se puede decir de la Autopista del Sol.

Sigamos con el asunto del transporte. Al menos aquí en el DF, nadie llama a las rutas del camión o del microbús por su número sino por vagas referencias de donde pasa o donde te lleva. “Sí, allí pasa la micro que te lleva a San Lázaro” pero sin embargo todas las rutas tienen su número (conozco gente que toma la misma ruta todos los días y no se sabe el número). Igual con el metro. Cada línea tiene su número pero la gente siempre les llama por su color. Irónicamente, un punto que comprueba mi teoría es que las dos líneas que tienen letras y no números, ¡esas sí todos las mencionan por su ruta y no su color! Así pues queda clara nuestra aversión hacia los números y nuestra preferencia por lo abstracto. Personalmente, se me hace más fácil y económico decir “toma la ruta 120” a “toma la micro allí en la esquina la que dice Insurgentes” que además se presta para mayor confusión lo cual requiere una aún mayor descripción de la ruta correcta para que le atine.

Conclusión: no nos gustan los números en este país. ¿Por qué? Porque nos dan miedo. Pero no son los números en sí los que nos dan miedo sino lo que representan: precisión. El meollo del asunto es que nos aterroriza vivir en un país donde exista precisión, orden y puntualidad ya que estamos tan acostumbrados a vivir la vida sin preocupaciones de tiempo. Ya de por sí es notoria la falta de puntualidad que existe en la vida cotidiana y -más vergonzosamente- en la laboral (no por nada nos hacen tanta burla por esto en el extranjero y aunque se indigne más de uno, es una burla totalmente justificada) pero esa actitud no es un incidente aislado, es un triste reflejo de una sociedad que carece de toda disciplina y organización. Estamos acostumbrados a parar al autobús en cualquier esquina porque nos da hueva caminar una cuadra a su parada. Nos es indiferente llegar tarde al trabajo o a una cita porque es más fácil inventar una excusa, total, el jefe es igual o más impuntual. Detestamos el orden porque con el orden viene la responsabilidad y un país carente de responsabilidad es uno que no se guía por el mérito ni por la capacidad (así se explica el nepotismo, a mi juicio el peor de tantos males que sufrimos y que ya está arraigado a nuestra cultura).

Hay un libro muy interesante de David Landis (economista de Harvard) llamado “The Wealth and Poverty of Nations”, un intento de explicar por qué Europa se industrializó y el resto del mundo no. En un capítulo habla del desarrollo del reloj y como ese simple invento medieval hizo posible la industrialización varios siglos después de haber sido inventado ya que acostumbró a la población europea a trabajar bajo regímenes estrictos de tiempo (y porque ninguna fábrica ni proceso industrial funcionaria sin estar perfectamente cronometrada y sincronizada). Una anécdota que menciona es que varios de los primeros relojes mecánicos fueron enviados a China y el emperador y su corte, en vez de entender la contribución que ese invento haría para su sociedad, se burló de él y lo terminó usando casi como juguete (ya no recuerdo bien los detalles ya que el libro se lo presté a alguien y nunca me lo devolvió). Siglos después, las consecuencias serían claramente evidentes.

Se me hace difícil pensar qué se necesita para que la actitud hacia los números cambie en nuestro país. Pero hasta que eso suceda, creo que seremos una sociedad que difícilmente valorará la precisión y el orden en nuestras vidas y por ende, en el país entero. Los números no se prestan para excusas, no se prestan para significados hechos a conveniencia.

Dos mas dos es cuatro, punto.

(Y sí, la referencia Orwelliana debajo de la imagen fue a propósito)

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11 Responses to “El miedo a los números”

  1. Haplo Says:

    Mmm… Interesante, pero realmente no creo que puedas basar una teoría con esa implicación tan grande, en tan pocas pruebas.

    En Puebla, ya que la mencionas, la gente hace uso de los números para designar las rutas, está la 72a, la 10, la 53, etc. A diferencia del DF, que si se ajusta a lo que dices “el micro de la esquina te lleva”. Ergo, la gente de Puebla debería ser más puntual y cumplida, lo cual no se observa en la realidad.

    Por otro lado, los relojes son instrumentos totalmente inútiles en manos del mexicano promedio, yo he llegado a conocer personas que lo adelantan 10 ó 15 minutos “para llegar temprano”… estúpido. ¿Qué no es más fácil ajustar tu cerebro a que tienes que salir antes? La puntualidad en México es cosa mítica, y es peor por que los impuntuales llegan incluso a hacer quedar mal a los puntuales.

    Tal vez otra prueba sería el uso del formato de 12h en vez del correcto de 24h.

  2. Master Zen Says:

    Es cierto, no me habia puesto a pensar pero sí, en Puebla hablan de los autobuses con números. Y efectivamente, Puebla es mucho menos puntal y cumplida que el DF pero también hay que considerar que Puebla sigue siendo un pueblo de 2 millones de personas. :P

    Una explicación que me viene a la cabeza es que en Puebla las rutas tienen mucho menos variación que en el DF. En una calle de similar volumen de tráfico, en Puebla pasan el doble de rutas que en el DF. Lo cual implica que se cuenta con menor número de puntos de referencia para más rutas lo cual requiere una diferenciación más especifica, en este caso, usar números. Y dada la menor distancia de viajes, una gran mayoría de rutas se enciman: para un mismo tramo de 1 km, por ejemplo, es posible que haya hasta 3-4 rutas diferentes que lo cubran en Puebla mientras que en el DF a lo mucho son dos.

    Sobre los relojes, precisamente es por el poco valor que le damos que nos son inútiles. Lo mismo que con el emperador chino…

  3. Haplo Says:

    A mi lo que realmente me enfurece, es que los impuntuales se lo toman todo con la mayor indolencia.

    Consideremos: no solo están llegando tarde a su compromiso, encima están haciéndole perder el tiempo a quién deben visitar (por ejemplo), y eso en mi libro es una total falta de educación, una desconsideración gigantesca. Se los recriminas y te salen con que ¡no es falta de educación!

    Me parece que cada quién es dueño solamente de su tiempo, siempre y cuando no esté de por medio el tiempo de alguien más.

  4. Cerebro Says:

    Acá en Guadalajara si se suelen usar mas los números en las rutas de camiones, y en otros aspectos. Si me he dado cuenta que en DF se suelen utilizar mas referencias.

  5. Fernando Says:

    mm aki en monterreyu la mayoria de las personas somos puntuales por ke si no nos chingan xD y creo ke aki si estamos mas familiarizados con los nuemeros no s eporke pero tiens razon eso es algo cierto y algoke deveriamso de checar todos losmexicabnnos bueno me retiro adios

  6. Boris Says:

    Una cosa que cuenta también en Puebla, es que las rutas de transporte se diferencian unas de otras (en su mayoría) a través de colores, aun así la gente los nombra por sus números, la ruta 10 fue la primera en ponerle color a sus camiones (amarillos) y no por eso la gente los nombra por su color, sino por su número de ruta. Otra ocsa interesante es que hay varias rutas que no tienen número (ejemplo los CREE-MADERO o los BLVD-CU o los SAN ANTONIO).
    ¿No crees que en el DF pesó que durante bastante tiempo la Ruta 100 cubría varios itinerarios? No fue sencillo decir: Toma la ruta 100 toda vez que esa ruta tenía miles de destinos.

  7. Albert Says:

    Interesante la discusion, pero creo que el miedo a los numeros en general por parte del mexicano tiene que ver con la educacion y cultura, pues somos mas apegados a los simbolos y colores. Ahora en cuanto a la impuntualidad la cual esta relacionada con la falta de responsabilidad, eso, segun lo veo; tiene que ver con el “valemadrismo” del mexicano y el no querer dejar de ser niño. Esa ha sido la herencia de gobiernos paternales en los ultimos años y que encontro el lugar idoneo en el conformismo que caracteriza a la mayoria de la poblacion de este pais.

  8. Oliveira Says:

    Se habla del miedo a los números, hmmm. Todos los puntos de teoría me parecen correctos, empero hay un factor que me llama la atención hablando de números, que no está mencionado en este post. Si la gente le teme tanto a los números, ¿porqué la muchas de las noticias que se consumen tienen que ver con estos?, es decir, porcentajes, número de personas, niveles económicos, personas, alta y baja de precios, etc. Además en estos números existe mucha relarividad dada la falta de comprobación de los mismos (también es una referencia orweliana).

    Por lo demás parece que ser impuntual es un requisito de ser mexicano, más que de hecho un defecto, falta de educación, etc.

  9. Master Zen Says:

    Precisamente porque nadie les entiende y asi no se dan cuenta lo que esos números (entiéndase cifras económicas) realmente significan. ;)

  10. Oliveira Says:

    Oh, claro! Malditas parajodas de la vida, (si, si, léase parajodas)

  11. Amaranto Says:

    Perdón se me hizo tarde y llegué con varios días de retraso a esta página, tantos que no pude contarlos.

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