Honrando a una leyenda
Aprendiendo de los maestros
Ha sido un poco triste ver a mi equipo favorito de cualquier deporte, los 49ers de San Francisco decaer desde haber sido la dinastía de la NFL de los años ochenta (cuatro títulos), a un contendiente perpetuo durante los noventa (un título) a uno de los peores equipos de la liga en los últimos años. Gracias a Mike Nolan, sin embargo, sus fortunas parecen ir en aumento y algunos pronostican que podrían aspirar a los playoffs en la presente campaña (yo, personalmente, lo dudo). No obstante, el legado de los 49ers sufrió una pérdida irrecuperable tras la muerte de Bill Walsh hace poco más de un mes. Para los que no saben, Bill Walsh fue el legendario entrenador que le dio sus primeros tres campeonatos al equipo y que forjó a aquella dinastía que incluía figuras como Joe Montana, Jerry Rice y Ronnie Lott et al.
El legado de Walsh pesaba sobre el equipo ayer en su partido inaugural contra su rival de conferencia, los Cardenales de Arizona; incluso los 49ers usaron el mismo uniforme de los años ochenta con aquel rojo vivo color sangre. Nolan, con su típica elegancia que lo pone aparte de los demás entrenadores de la liga, vistió de traje como suele hacer en partidos importantes. Con tantas expectativas de victoria, con tantas derrotas en los últimos años manchando su tradición, con tanta presión de honrar a Walsh en un partido dedicado a él, sería inconcebible que perdieran. Tristemente, durante 57 de los 60 minutos de juego tal parecería que Arizona se escaparía con la victoria en un partido en que ambos equipos se vieron desconcertados y nerviosos.
Pero en esos últimos minutos, San Francisco no solo honró la memoria de Walsh ganando el partido 20-17, lo hicieron honrando a Montana también gracias a una espectacular serie final del quarterback Alex Smith que hizo recordar aquellas victorias de “Joe Cool” en los últimos segundos (¿recuerdan Super Bowl XXIII?). De paso, también honraron a Steve Young, sucesor de Montana que se hizo famoso por sus corridas espectaculares bajo presión: en una jugada de cuarto down y una yarda para avanzar, Alex Smith echó vuelo después de ver que sus receptores estaban marcados y ¡corrió 25 yardas! El final tuvo tintes de intervención divina: un fumble en la zona de anotación estuvo apunto de ser recuperado por Arizona pero milagrosamente brincó a las manos de un receptor de San Francisco.
Siguiente jugada: touchdown.
¿La mano de dios o la mano de Walsh desde el más allá? Quién sabe. El caso es que ganaron y con eso bastó para satisfacer a nosotros, los hijos de los ochentas, que crecimos viendo a este gran equipo liderado por ese gran hombre. Solo esperemos que sea la primera de muchas…
Pueden ver el resumen del partido en video aquí.









September 12th, 2007 at 8:04 am
Una cosa que ya no me gusta de los MNF es que pasen dos partidos. Pude ver el Cincinatti Baltimore, pero el de los 49ers ya me tuve que poner a adelantar algunos pendientes.
Qué lástima no haberlo visto después de como estuvo. Yo soy seguidor de los empacadores que también han visto mejores épocas, y algunos de los partidos que más recuerdo son aquellas finales memorables entre Packers y 49ers. Claro, las recuerdo porque siempre fueron buenas noticias para mí. No recuerdo tan gratamente las finales contra los Vaqueros.
Saludos compañero
September 12th, 2007 at 10:26 am
Antonio Ramirez Romoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
September 12th, 2007 at 11:51 am
Hasta donde yo sé, los dos partidos de lunes fue solo esta semana inaugural, a partir de la próxima solo va a haber uno.