La Reforma Electoral
Nos gobiernan bestias
“El IFE no cometió sólo errores “puntuales”. No fue tan sólo un error puntual que el IFE no sancionara a terceros por la compra de publicidad política prohibida por la ley. No fue tan sólo un error menor que el principal instrumento de comunicación del IFE la noche del 2 de julio fuera incapaz de explicar con claridad lo que había ocurrido con las “actas reservadas”. No fue tan sólo un error menor que Luis Carlos Ugalde saliera en cadena nacional a abrir un compás de espera e incertidumbre.”
- Denisse Dresser
Sin duda el tema de moda en la política mexicana las últimas semanas ha sido la Reforma Electoral. Para empezar, el nombre mismo deja mucho que desear: de reforma electoral no tiene casi nada, más bien es una reforma de propaganda electoral, de la estructura del IFE y de uno que otro punto que se coló a lo que es, al igual que la del ISSSTE y la Fiscal, un pedazo de legislación mediocre, incompleto, confuso y hasta innecesario. No obstante, tiene unos puntos positivos (particularmente con respecto a la influencia de los medios en las campañas) pero el resultado final me hace dudar de la capacidad de la actual administración y del congreso en presentar reformas duraderas que atiendas las múltiples carencias de nuestro sistema político.
El cuarto poder
Lo primero y más obvio de todo este proceso de cabildeo ha sido la manera despiadada y aborrecible en que las dos televisoras (y el CIRT) han movilizado todo su poder para derrotar la reforma. En medio de mentiras, amenazas y falsedades han descargado toda su furia contra los promotores de dicha reforma a un grado que ha bordado en lo ridículo. Irónico considerando su “compromiso con la democracia” que no es nada más que propaganda barata para estas dos televisoras oligarcas que en vez de promover la libertad de expresión la obstaculizan en defensa de sus propios intereses corporativos. ¿Recuerdan el incidente con Isaac Saba? ¿Recuerdan todos esos spots provenientes de organizaciones privadas que se sumaban al llamado del PAN contra el “peligro para México”? ¿Recuerdan todo ese dinero invertido en las campañas que ninguno de los tres grandes partidos se adjudicó?
Lo más patético es la manera en que cierta parte -ya saben cuál- de nuestra comunidad intelectual (cada vez me retuerzo ante la ironía de ese calificativo) se ha hincado ante sus benefactores televisivos, desterrando cualquier vestigio de dignidad intelectual que hayan podido tener previo a esto. Veamos los nombres de aquellos que firmaron el desplegado en contra de la reforma: Carlos Elizondo, Enrique Krauze, Federico Reyes Heroles, Héctor Aguilar Camín, Jorge Castañeda. Sumemos a ellos otros autómatas como Sergio Sarmiento que fueron hasta San Lázaro a cabildear a favor de Azcárraga o Salinas Pliego. ¿Coincidencia que tantos estos tienen nexos con las televisoras o que se identifican plenamente con la derecha? La mayor ironía de todas: ¿Cuáles de estos intelectuales se pronunciaron en contra de la Ley Televisa? Ninguno. Se nota el compromiso con la libertad de expresión.
La “spotcracia”
Si bien las intenciones de las televisoras no son particularmente nobles, tienen toda la razón en un punto: esta reforma NO va a acabar con la “spotcracia”, es decir, llevar a cabo campañas con spots de 30 segundos que no transmiten ningún mensaje sustantivo. Al contrario, la reforma virtualmente eleva el spot a elemento constitucional dada la inhabilidad de contratar cualquier otro tipo de propaganda más sustantiva. Pero seamos honestos: el spot no se va a morir no porque vivamos en una spotcracia sino porque vivimos en una IDIOCRACIA causada por una educación mediocre y unos medios que se alimentan de la ignorancia popular. La gente prefiere ver esas vulgaridades llamadas noticieros en vez de leer el periódico. Los ideólogos solo escuchan su lado y no la del contrario (¿han visto algún empresario leer La Jornada?). De nada sirve la libertad de expresión cuando la gente se estupidiza solita.
Luego se quejan del apartado que prohíbe las descalificaciones hacia otros candidatos como si esto fuera un atentado hacia la libertad de expresión. Para empezar, prohibiciones como esta no son una exclusividad de México y si bien es cierto que contribuyen a un interés reducido por las campañas (porque la gente es morbosa por naturaleza), el hecho es que una campaña propositiva es mucho más beneficiosa que una batalla entre “peligros” y “peleles”: una democracia no se puede construir mediante campañas que caen al nivel intelectual de un niño de kínder. Cierto, en un spot de 30 segundos no se pueden profundizar plataformas pero los spots no son lo único: todos los candidatos tenían toneladas de información en sus páginas de internet (Madrazo hasta subió su libro entero). Pueden publicar desplegados en los periódicos. Pueden presentarse en programas políticos.
Mi solución: DEBATES. Y hablo de debates verdaderos no la ridiculez pre-programada que vimos el año pasado en el que uno de los dos principales contendientes ni se tomó la molestia de asistir a la mitad de ellos. ¿Han visto los debates en las campañas de Estados Unidos? No son uno ni dos, son docenas de encuentros por televisión, por internet, donde se abordan temas específicos, donde se permiten preguntas y réplicas. Nuestros programas políticos tampoco tienen los pantalones de cuestionar a los candidatos, muchos parecen simples charlas entre compadres (excepto por supuesto cuando entrevistaban a AMLO y allí le sacaban todo el jugo. Viva la imparcialidad). Cuando comparan la manera en que se llevan a cabo las campañas en ambos países (y nótese que los gringos no están sin sus grandes defectos) se darán cuenta la verdadera pobreza de información de la que gozamos.
Cicerón se está revolcando en su tumba.
Constitución
Algo que se me hace realmente sorprendente y reflectivo de la pobreza intelectual extrema de nuestra clase política es que este paquete de reforma electoral involucra cambios a numerosos artículos de la constitución. Así pues, en nuestra carta magna estarán estupulados los horarios de spots, sus limitaciones de contenido, entre otros detalles menores. Ya de por sí nuestra constitución tiene dimensiones bíblicas pero esta es una ridiculez para lo que es el documento legal más importante de nuestro país. ¿Qué nuestros brillantes legisladores no saben lo que es una “constitución”? Una constitución es precisamente lo que su palabra estipula: la definición de los principios políticos de una nación y su estructura gubernamental. ¿Qué diablos tiene que ver el horario de un spot en la constitución del Estado mexicano? Qué manera de abaratar el documento que nos rige como nación.
Sin embargo, el peor elemento de la reforma es la negativa de permitir que ciudadanos independientes se puedan lanzar para puestos públicos (no me queda claro si esto es solo para presidente o para cualquier otra plaza de elección popular, si alguien me quiere ilustrar al respecto adelante), monopolizando así el poder que tienen los partidos políticos sobre los procesos electorales. ¿Cómo es posible que en una democracia un ciudadano no pueda aspirar al máximo cargo salvo que tenga un partido -y con todos los intereses que eso conlleva- detrás de él? Vaya, no tengo la esperanza de que un ciudadano independiente pueda aspirar a la presidencia en el corto plazo pero no estaría mal un “Perotazo” para sacudir a los partidas grandes cuando la ciudadanía se harte aún más de la manera en que el PAN, PRI y PRD han mal gobernado este país desde hace tanto tiempo.
Y eso me lleva a mi conclusión final: la reforma electoral no fue otra cosa más que la clase política flexionando sus músculos y no fue pensada en el beneficio popular: cualquier beneficio fue siemplemente consequencial. Esta reforma fue, usando la analogía más sencilla que se me ocurre, el pez más gordo (la clase política) comiéndose al pez menos gordo (las televisoras). Ciertamente estamos mejor con una regulación más efectiva sobre cómo se llevan a cabo las campañas y ciertamente el actual consejo del IFE (empezando por Ugalde) ha demostrado su total ineptitud en los últimos años lo cual los hacen dignos merecedores de su remoción. Pero yo estoy lejos de compartir la “victoria” de dicha reforma como tantos que se han llevado por la marea de la inesperada pisoteada del congreso a los intereses televisivos.
Al igual que la reforma del ISSSTE y la reforma fiscal, esta reforma efectivamente revela la mediocridad total de la clase política mexicana, preocupada más en salvaguardar su existencia que por cambiar las instituciones de nuestro país para que funcionen a favor del bienestar público. Hasta entonces, seguiremos teniendo que soportar reformas cuyos defensores a lo mucho podrán justificar dieciendo que fueron “un poco mejor que antes” o simplemente “de eso a nada…”.
Señores congresistas: merecemos mejor.









September 25th, 2007 at 10:00 am
Yo, de lo poco que me he enterado, me queda muy claro que esto atenta contra la libertad de expresión, ¿cómo que no se pueden decir tales y cuales cosas del oponente político?
¡Válgame!
September 25th, 2007 at 10:23 am
La gente que está haciendo berrinche por la prohibición de las campañas negativas debería estar haciendo cabildeo para que se eliminen también las leyes en contra de la difamación pública, la pornografía, la censura de obscenidades, etc. para que la verdadera “libertad de expresión” exista. Se me hace bastante hipócrita que se quejen de esto y no de lo otro.
September 25th, 2007 at 11:35 pm
Es un hecho que las pasadas elecciones fueron cuestión de marketing, una vulgar campaña de mercadotecnia (ingeniosa, si, pero también insultante). Los antiAMLO tenían su fabuloso argumento (la mayoría) de que el Andrés Manuel o era un naco, o un peligro para la nación, o que se iba a gastar el presupuesto nacional en “tonterias” (nadie agregaba en lugar de robárselo ¿verdad?), o que el gobierno del PAN necesitaba continuidad para demostrar de lo que es capaz (dato curioso, conocí a muchos proAMLO que posterior a los comerciales negativos del mismo, se convirtieron en proFECAL, ni siquiera se daban cuenta, mercadotecnia en acción) los proAMLO tenían su irrefutable argumento de que FECAL tenía las manos sucias, que aventa campañas sucias en contra de AMLO, que si AMLO no llegaba a la presidencia NADIE nos iba a sacar del hoyo económico en el que estamos (no eran la mayoría pero me toco escuchar a muchos), y no es que estos argumentos sean falsos (incluso puedo decir que son mejores que los antiAMLO), pero eran argumentos que repetían dadas las campañas “publicitarias” (porque no encuentro mejor nombre) del PAN, además ningún argumento por si solo era contundente, sobre todo el último que ponía a mister AMLO como el Mesías que México esperaba, no se necesita un Mesías, lo que se necesita es CUALQUIER político honrado (valga la contradicción) que tenga ese tipo de ideas, no AMLO en particular; por los otros dos argumentos, que fueron los que más escuché, si no fueran repetidos como pericos sin pensar, eran mucho más válidos, (decir que FECAL era corrupto me parecía mejor argumento que decir que AMLO era naco). Fue verdaderamente indignante lo que sucedió en estas elecciones. Y esta “reforma” me parece, como se diría coloquialmente, “atole con el dedo”, de verdad que merecemos algo mucho mejor. En un coloquio al que asistí donde se analizó a cada uno de los candidatos, desde un punto de vista neutral, había un periodista (cuyo nombre no recuerdo) que había estado en contacto con los publicistas de los candidatos, y les había preguntado si se habían puesto a pensar que la persona a la que le hacían publicidad podría llegar a ser su futuro presidente, la respuesta de los publicistas no era con palabras, sino con una cara de: “what have i done!”.
En cuanto a aquello de no poderse postular como individuo independiente de cualquier partido, ¿qué no fue lo que hizo el doctor Simi?; de hecho en base a lo que sé (o al menos eso sabía, no sé si haya cambiado), es que de hecho si cualquier nombre tenía más votos que todos los candidatos (por ejemplo: Elena Poniatowska) ese alguien sería el futuro presidente de la república… no lo sé de cierto, si estoy en un error corríjanme por favor (nunca investigué bien, lo supe por un tío ex-militante del PRI, que sabe mucho sobre política y es mi gurú en el tema). De lo que si estoy seguro es que si dicho nombre no-candidato-oficial, recibe más votos que cualquier candidato (o al menos una cantidad considerable) debe ser mencionado como tal (ejemplo: Gutiérrez Vivó tiene un porcentaje de votos de… o Gutiérrez Vivó lleva la delantera por…) claro que esto es una quimera, es evidente que se necesita una campaña por debajo del suelo para que la gente se ponga de acuerdo por quien votar… De hecho, no sé si recuerda el autor que en el post de Sentimiento de la Nación, mencionaba cierto correo electrónico que no le había llegado a ninguno de mis contactos, pues precisamente abordaba este tema. El postulado básico, es que, previendo fraude electoral, mi teoría era que las cabecillas que determinan quien se queda en el poder y quien no (pensando en que no existe democracia sino dedocracia, como se demostró en las elecciones pasadas, independientemente del fraude o no), podían esperar cualquier resultado, empero sabían que uno de los candidatos sería el ganador… ahora que pasaría si nadie gana, y el pueblo está conciente de eso… no se podría permitir un fraude así como así (al menos en teoría, o más bien en esperanzas), si todos sabemos que la mayoría voto por Juan Pérez, y se ni siquiera es mencionado entre los posibles candidatos electos, creo que sería tan evidente el fraude que la gente se levantaría (muy al estilo V de venganza). Pero para ello se necesitaría una campaña muy larga y lo suficientemente discreta. ¿Tú qué piensas que pasaría si en unas elecciones nadie ganara Master Zen? (en evidente protesta hacia la poca o nula preparación de los candidatos).
September 26th, 2007 at 8:50 pm
Dicen los que saben que unos paquetes misteriosos con la reforma electoral aparecieron enfrente de las sedes de las grandes televisoras. Tenian pegado un post-it que decia:
“para que aprendan a respetar”.
A mi me da risa los derechosos diciendo que “se acabó la democracia”. Jajajaja. Fascistas de closet.
Eso es lo que son. La realidad es necia. ¿Como se atreven a quejarse los derechosos si ellos mismos mataron la transiciòn, si destruyeron todos los causes democraticos que teniamos?
¿Que pasará? ¿Quien será el listo que aproveche tantos espacios abandonados?
Ahhh, tiempos interesantes vivimos …..
September 28th, 2007 at 12:31 am
El punto sobre la prohibición constitucional de las campañas negativas es bastante interesante.
Entiendo la decepción que siente mucha gente de la calidad de la política en México y así me explico por qué se optó por prohibir definitivamente las campañas negativas en los medios de comunicación. Sin embargo, hay quienes dicen que esa no es la mejor solución posible y creo que tienen un punto.
En Estados Unidos, donde las campañas negativas no están prohibidas, sino más bien son el pan de todos los días, se ha alcanzado un equilibrio interesante. Los políticos SE CUIDAN de hacer cosas malas, porque saben que, cuando se presenten a una elección, sus enemigos les van a sacar todos sus trapitos sucios al sol.
Es por este equilibrio que la política gringa a veces parece tan aburrida o tan torpe. ¿A quién le interesa saber que fulano candidato probó la mariguana cuando era joven? ¿O quién quiere saber que perengano no hizo nada heroico cuando estuvo en el ejército? Como los políticos se cuidan tanto de no hacer tonterías, las únicas cosas de las que los pueden acusar es de sus errores de la juventud.
Algunos de los que se oponen a la prohibición constitucional de las campañas negativas dicen que eso se parece más a una Ley de Omerta que a un verdadero interés de elevar el nivel del debate. ¿Por qué? Porque es como si la clase política mexicana se hubiera puesto de acuerdo para callar todos los pecados de los funcionarios públicos. ¿Es eso lo que queremos? ¿Que nadie denuncie a Montieles, Bejaranos, Creeles, Gobers preciosos o miembros de la familia Hank?
Estos analistas identifican que el problema es que las campañas negativas son la única manera confiable de discriminar políticos buenos de políticos malos. ¿Por qué es confiable? Porque está en el interés (económico) de las televisoras el presentar la mayor cantidad de video-estcándalos. así que van a estar escrutando la vida de los políticos. ¿Por qué es la única? Porque las otras dos alternativas para vigilar a los políticos no son confiables. Los políticos pueden tratar de hacer pactos para no denunciarse unos a otros; los ciudadanos no tienen suficiente dinero, tiempo ni incentivos para hacer la vigilancia ellos mismos.
Ahora bien. En MI OPINIÓN, las campañas negativas no deberían estar prohibidas; sin embargo, conozco la cantidad de cosas que pueden llegar a hacer nuestros políticos y empresarios, así que creo que algunas regulaciones mínimas serían buenas para que las campañas negativas sean justas y no se conviertan en campañas de lodo.
PARA QUE NO HAYA CAMPAÑAS NEGATIVAS SESGADAS, no se debe permitir que las televisoras controlaran por completo la calidad del debate, ni que los partidos tengan interés por quedar bien con ellas. Una parte de esto lo hubiera logrado la reforma al impedir que los partidos y las televisoras negocien directamente sus contratos de publicidad si no hubiera impedido también las campañas negativas.
Sin embargo, creo que estos actores aún tienen incentivos (y dinero) para seguir negociando (por ejemplo, respecto a las “buenas opiniones” que se den en los noticiarios), por lo que faltarían otras medidas, PARA QUE NO HAYA CAMPAÑAS NEGATIVAS (o positivas) OCULTAS. Por ejemplo, fomentar la competencia entre las telvisoras, obligarlas a hacer explícito quién les paga por dar un mensaje, obligarlas a convertir en debates entre varios candidatos todas sus entrevistas con uno solo, transparentar el gasto de los partidos, y reducir el presupuesto de éstos.
Otra cosa PARA SATISFACERNOS A LOS QUE QUEREMOS PROPUESTAS MÁS INTELIGENTES que las de los Spots (aunque no somos tantos), sería, como dice Master Zen, obligar a que se realizaran diferentes debates de verdad.
Y, por supuesto, PARA EVITAR LAS CAMPAÑAS BASADAS EN CALUMNIAS, deberíamos regular las penas de este delito para que se parezcan a las de algunos países, donde los reporteros o las personas que calumnian a alguien pueden ser obligados por un juez a desmentir lo que dijeron en un espacio mediático exactamente igual al que tuvo su mensaje original.
September 28th, 2007 at 12:54 am
Respecto a lo de los candidatos independientes.
En la presidencia:
Los países que permiten esta figura suelen ser susceptibles a que les lleguen al poder personajes populistas, caciques o cualquier otra clase de líderes indeseables. Checa el caso de Perú, por ejemplo.
No estoy diciendo que un sistema de partidos fuerte sea infalible a esta clase de personajes (ve los casos de Fox y Andrés Manuél), pero sí suele ser un filtro para que a los cargos importantes lleguen políticos de carrera, que hayan probado sus capacidades en otros cargos y que sean menos personalistas y más disciplinados.
Otro problema es que los independientes deben hacer malabares para conseguir el apoyo de los congresos, ya que no hay ningún partido en ellos que les sea amigable. Esto puede ser terrible para la gobernabilidad y puede crear la tentación a gobernar por decreto.
En las cámaras:
México tiene un sistema de representación mixto (parecido al de Alemania) que en la realidad se comporta como un sistema de representación proporcional.
La maravilla de la RP es que la gente no vota por personas, sino por propuestas partidistas (aunque el mexicano promedio no sepa eso). Esto permite que al congreso lleguen grandes proyectos (o ideologías) que ya fueron negociados al interior de cada partido por sus miembros. En mi opinión, eso es mejor a que lleguen personas independientes, porque el interés de los partidos tiende más a atender problemas nacionales que problemas particulares, como podría ser el caso de un independiente.
Es cierto que esto le da un gran poder a los líderes de los partidos, pero hay medidas mejores para detener esto, como la reelección parlamentaria.
Zen: ¿Tienes algún argumento para pensar que las candidaturas independientes son buenas?
September 28th, 2007 at 10:54 am
¿Paloma?
October 1st, 2007 at 11:26 am
¿Pepe?
June 26th, 2008 at 9:11 pm
POR DIOS LOPEZ HABLADOR PERDIO POR OFENSIVO O SE TE OLVIDO EL “YA CALLATE CHACHALACA” MEXICO NO ES SOLO EL D.F. A LA GENTE NO LE GUSTA VER A TIPOS EN LA TELE DICIENDOLE PELE PELE A EL PRIMER PRESIDENTE ELEGIDO DEMOCRATICAMENTE (INDEPENDIENTEMENTE DE SI FUE MALO O BUENO) COMPLETAMENTE IRRESPETUOSO EL CIUDADANO LOPEZ Y TANTO QUE LE COSTO LA PRESIDENCIA MEXICO EN SU MAYORIA ES UN PAIS TRADICIONALISTA QUE SE ESCANDALIZA FACILMENTE PERDON PERO EL CIUDADANO LOPEZ PERDIO PISO Y CONSTE QUE IBA A GANAR.