Richard Dawkins - The God Delusion (2006)

La ciencia contraataca

“With or without religion, you would have good people doing good things and evil people doing evil things. But for good people to do evil things, that takes religion.”

- Steven Weinberg (ganador del Premio Nobel de Física en 1979)

Es difícil ser agnóstico o ateo y no sentir una atracción inmediata por un libro llamado The God Delusion y escrito por uno de los biólogos más famosos del mundo (Dawkins es para la evolución lo que Sagan fue para la astronomía) que Time hace unos pocos días consideró una de las personas más influyentes del mundo. Pero visto desde una perspectiva cósmica, The God Delusion no es nada más que el más reciente cañonazo en la guerra entre la religión y la ciencia, una guerra que a mi juicio sale sobrando en el Siglo XXI pero para mi tristeza cobra más y más relevancia en esta era supuestamente iluminada por el conocimiento y la información (si quieren ejemplos de esta iluminación, vean Jesus Camp o vayan a Arabia Saudita).

The God Delusion es, en resumen burdo, un intento por demostrar que dios no existe, o al menos para demostrar que la probabilidad de su existencia es tan remota que no merece consideración. Aún así, las controversias que se tratan el libro son mucho más vastas y complejas que un simple “si” o “no” sobre la existencia de un ser supremo sobrenatural que escucha plegarias, de hecho Dawkins distingue entre este tipo de dios y otros usos de la palabra como el empleado por Einstein (dios no siendo otra cosa más que el misterio del universo) como fundamento en su “hipótesis de dios”. De esto deriva la idea de que si dios tiene efectos tangibles en nuestro universo entonces puede ser medido por la ciencia (y con esto refuta la idea de Stephen Jay Gould de que la religión y la ciencia son “magisterios no-superpuestos” y que por lo tanto no merecen comparación alguna). Dawkins 1, Religión 0.

Parte de los primeros capítulos se dedican también a refutar muchas de las postulaciones lógicas y teóricas de la existencia de dios, desde las múltiples incongrenucias y contradicciones de la Biblia hasta otros famosos argumentos tal como los de Santo Tomás de Aquino, Pascal y unos más recientes como el ridículo argumento “bayesiano” de un tal Stephen Unwin quien concluye que existe un 67% de probabilidad de que dios existe (pueden empezar a reírse). No se le escapa tampoco derribar las falacias empleadas por los teístas tal como la de nombrar a grandes científicos creyentes como “evidencia” o la del supuesto “poder” de la oración que ha sido demostrado como erróneo en varios estudios. Ni hablar de otro que muestra una relación inversa entre coeficiente intelectual y religiosidad. Dawkins 2, Religión 0.

El esfuerzo de Dawkins por refutar a los teístas es admirable hace que llega su turno al bate. Su apuesta principal radica en lo que el llama “el gambito del 747 mayor”, una obvia referencia a la famosa frase de Fred Hoyle sobre las probabilidades de la existencia de la vida en la tierra siendo iguales a las de un huracán pasando por un basurero y armando un 747 en el proceso. El argumento de Dawkins se dirige contra la idea de “complejidad irreducible”, es decir, que hay aspectos de la naturaleza demasiado complejos e improbables para pensar que pudieron ser el resultado de un proceso evolutivo (y que por default, son resultado de dios). El contra-argumento es simple: si hay cosas tan complejas e improbables, entonces su creador tuvo que ser aún más complejo e improbable. Dios es el “747 mayor”.

La ironía de este argumento es el uso de la lógica para intentar refutar una cuestión plenamente científica; a mi juicio es su principal deficiencia. De tener que defender el lado teísta, mi respuesta sería igual de lógica: dios, por naturaleza, no es improbable sino simplemente “es”. La misma respuesta usaría en mi defensa de la evolución: la vida no es improbable ya que existe (la probabilidad de todo después de que ocurre es siempre 100%). Así pues, si bien Dawkins tropieza al apostarle tanto a este argumento por el simple hecho de que no es ni siquiera necesario hacerlo, recupera su forma en su crítica a la complejidad irreducible: usando la analogía de una grúa contra un “gancho celestial”, demuestra con hechos científicos cómo la selección natural no tiene nada de improbable, ni de ser producto de la “suerte” como muchos creacionistas ignorantes afirman. Dawkins 3, Religión 0.

Siguiendo con la misma idea, Dawkins menciona el principio antrópico que afirma que la existencia se debe a una serie de condiciones sin las cuales jamás hubiera surgido la vida en la tierra (para los religiosos, esto es evidencia de un diseñador inteligente pero ni siquiera se necesita una calculadora para darse cuenta la posiblidad de miles de millones de planetas como el nuestro existiendo en el universo). Dawkins se va más allá, citando el libro Just Six Numbers de Martin Reese que numera seis constantes que por sí solos mantienen el universo como es, por ejemplo, la fuerza necesaria para unir los componentes de un núcleo atómico cuya variación mínima imposibilitaría la química. Dawkins nos da una muy interesante clase de ciencia llegando hasta mencionar el concepto de multiversos pero me quedé esperando su razón para desmentir lo que parece un punto perturbantemente fuerte a favor del diseño inteligente. ¿Demasiada coincidencia que nuestro universo estuvo perfectamente afinado para que existiera vida?

La segunda mitad expone algunos de los argumentos más brillantes de Dawkins como también algunos que dejan dudas. Tal vez el capitulo sobre la raíz de la religión es el más innovador por usar un argumento darwinista para descifrar una cuestión previamente considerada sociológica o psicológica: postula la idea de que la existencia casi universal de la religión a través de la historia se debe a un efecto secundario nocivo de nuestra programación genética para ser predispuestos como niños a obedecer y no cuestionar a las figuras de autoridad. No tarda tampoco en sacar a flote su viejo concepto de “memes” (“genes culturales”) como complemento aunque es sincero al admitir que es una mera proposición teórica sin fundamentos.

Después de esto llega al primero de lo que a mi juicio son los dos grandes logros del libro: explicar por qué la moral humana no requiere de un fundamento religioso. Es particularmente devastador considerando que una de los argumentos apologistas de la religión es que sirve como guía moral. No para Dawkins. Para variar, da una razón darwiniana (compara la moralidad con el deseo sexual ambos siendo maneras de actuar a veces ilógicas y no-egoístas) y nos da un repaso del famoso dilema del trolebús de Hauser usado en unos estudios para demostrar cómo la moral de los religiosos y de los no-creyentes no es fundamentalmente diferente. Total, si uno necesita a Dios y un libro sagrado para ser moralmente correcto, ¿qué dice esto de nosotros in absentia de una deidad? Nada bueno. Dawkins 4, Religión 0.

Pero, ¿los religiosos realmente siguen la moral de sus libros y sus dioses? Cualquiera que haya leído el Viejo Testamento de la Biblia se daría cuenta que aquel dios es vengativo, cruel, que ni siquiera parpadea al permitir violaciones de mujeres y el genocidio de pueblos enteros. El Nuevo tampoco se escapa de sus contradicciones, particularmente una que merece un premio por la manera en que a tantos cristianos se le escapa: si el cuento de Adán y Eva no debe ser tomado literalmente como muchos (la mayoría salvo los más fanáticos) creen, ¿por qué Dios en la forma de Jesucristo se sacrificó para perdonarle los pecados a unos personajes de una pieza de ficción alegórica? La próxima vez que debatan con un creyente, mencionen esto. Dawkins 5, Religión 0.

Por lo tanto, cambios morales a través de la historia se dan por la manera en que nuestros valores se van ajustando a los tiempos modernos: lo que antes era tomado como normal como la esclavitud, el racismo y el machismo ahora son vistos como aberrantes. Para Dawkins, el máximo logro sería en que la religión dejara de ser propagada desde la niñez y que sea sustituida por una educación humanista y científica que promueva la razón y el cuestionamiento en vez de la creencia en seres sobrenaturales lo cual constituye en algo semejante al abuso infantil; psicológico en vez de físico pero igual o hasta más dañino a la larga. También implora (desde el primer capítulo) que la religión deje de ser vista como un aspecto cultural sensible, ajeno a la crítica. En pocas palabras, dejemos el “political correctness” al lado y mostremos a la religión por lo que es: una mentira dañina. Doble mérito: Dawkins 7, Religión 0.

Con un marcador así de abultado es de pensarse que Dawkins logró poner el fin al debate sobre si la religión es necesaria en nuestras vidas o no. Lo dudo. Para empezar, creo que Dawkins no logra refutar convincentemente los argumentos sobre el apegue emocional de la religión siendo que le dedica todo el último capitulo a esto. Alega que si Dios llena un vacío, este vacío se llenaría en su ausencia con otra cosa, tal como la ciencia. No sé, pero la fría indiferencia de la ciencia no creo que sea un sustituto para el que requiere de un empuje espiritual. Como filosofía post-mortem también fracasa, según él, porque en el fondo los religiosos no creen en la vida después de la muerte: de ser así estarían felices de morir. Sin embargo creo que el temor a la muerte es principalmente por el hecho de no volver a ver a los seres queridos, más que por ir a otra vida desconocida (o no ir).

Es por esto que en el aspecto emocional, renuentemente tendré que concederle el punto a favor a la religión. Dawkins 7, Religión 1. Hay gente que simplemente necesita creer en la mentira…

Para terminar, presiento que aún con esta devastadora crítica a la religión que indudablemente atina más veces de las que falla, la gran mayoría de la gente que la necesita leer no lo hará, y los que sí la leímos somos aquellos que no necesitamos mucho convencimiento para estar del lado de Dawkins. En fin, sean cual sean sus creencias religiosas, The God Delusion es un fascinante libro escrito con suficiente autoridad académica para merecer respeto y suficiente pasión y chispa para ser enormemente entretenido. Con todo y sus carencias (y a ratos la excesiva soberbia de Dawkins), será difícil pensar que pronto llegue una respuesta remotamente convincente por parte de los religiosos y miren que ya lo han intentado: creo que ningún libro en la historia reciente ha generado tantas respuestas en tan poco tiempo.

La verdad duele.

Anécdota: en uno de los múltiples estudios citados en este libro, Dawkins menciona uno hecho con mil niños pre-adolecedentes en Israel. Se les relató la historia bíblica de la batalla de Jericó según Josué y luego se les preguntó si fueron correctas las acciones de Josué y los Israelitas (quienes en dicha batalla mataron a todos los habitantes de Jericó bajo órdenes de Dios). Increíblemente, 66% de los niños aprobó la matanza algunos con justificaciones que harían orgulloso a Hitler (irónico siendo el país que sigue invocando al holocausto cada que les conviene). Sin embargo, a otro grupo de control se les presentó la misma historia pero con nombres chinos ficticios. Solo el 7% aprobó de las acciones genocidas del general chino imaginario. Vuelvan a leer la frase de Weinberg y díganme que no tiene toda la razón.

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19 Responses to “Richard Dawkins - The God Delusion (2006)”

  1. Haplo Says:

    La fría indiferencia de la ciencia solo es un sustituto a empujes emocionales para el inteligente. Desafortunadamente.

    Ya baje el libro y me lo pienso zampar próximamente…

  2. Master Zen Says:

    Se me olvidó mencionar que habló del principio antrópico y creo que fue otra de sus fallas. Sexto párrafo.

    Y no, no creo que sea un sustituto para el inteligente: es para el fuerte. Conozco a mucha gente inteligente que cree en dios pero no por ser inteligente eres también emocionalmente fuerte. Se necesita ser alguien muy especial para estar dispuestos a pensar que no seremos más que comida para gusanos después de morir y que a nuestros seres queridos les espera la misma suerte, que nuestra consciencia o espíritu o como quieras llamarlo no es ajeno a nuesto físico. Dudo que la mayoría de la gente tenga esta fortaleza (incluso un ateo o agnóstico puede ser espiritual en este sentido).

  3. Elisa Says:

    Me considero una persona espiritual, pero no religiosa. Tengo la seguridad que Dios y religión no van precisamente de la mano. Los agnósticos, algunos, creen en Dios. Tal vez por allí debamos comenzar, por el hecho de que las generalidades no son del todo ciertas.

    Pocos, desde mi perspectiva, pueden llamarse ateos o sin dios, y aún alguno de ellos me dijo asustadísimo cuando tenía un problema grave alguna vez: ‘Pide por mí a Dios, tal vez a ti si te escuche’.

    Afortunadamente, en este universo de ideas, existen varias opiniones con respecto a la existencia de Dios, y todas ellas posiblemente muestren un poco de verdad. Las ideas religiosas, más comunes que otras, son las que nos muestran a un Dios tirano, por más disfraces de bondad que quieran ponerle. Me confieso incrédula de un dios como lo pintan las iglesias o la misma Biblia. En cambio, creo en una fuerta infinitamente poderosa que nos mueve.

    Nada, te invito a leer una opinión muy personal sobre el tema de Dios e iglesia en…

    http://elisa-altamirano.blogspot.com/2007/07/dios-es-ms-grande.html

    Por lo demás, creo que buscaré el libro. Leo que se puede descargar, veré cómo. Gracias por el post.

    Elisa

  4. Haplo Says:

    Tal vez, pero mejor sería decir que para el fuerte E inteligente. La ciencia no puede ser sustituto para el débil, o para el ignorante.

    Y si, tienes razón. No son muy comunes los ateos no espirituales. Yo soy el único que conozco que es ateo sin ser espiritual. Nuestro “espíritu”, es resultado de productos químicos en nuestro cerebro. No hay tal cosa como la conciencia, en el sentido espiritualoide.

    Pero, yo me considero particularmente centrado emocionalmente. Pero para mi eso es lo normal, no concibo a los ineptos chillones ve-y-pidele-a-dios. En mi caso, lo que me ha liberado de las ataduras de cualquier tipo de espiritualidad, es el conocimiento, no la fortaleza emocional. Pero si veo que van ligadas en este tema.

  5. Haplo Says:

    Elisa, busca en haplo.com.mx/babilonia por ese libro.

  6. Master Zen Says:

    Mmm, yo soy un agnóstico no-espiritual. :P

  7. ecoroberto Says:

    arderan en el infierno
    y si no existe el infierno
    por lo menos tendré el gusto de pensar que lo harían si existiese
    xD
    Felices Fiestas de fin de año

  8. Oliveira Says:

    Muy buena reseña, espero pronto bajarlo para poder comentarlo. En definitiva las religiones son completamente absurdas en tiempos modernos (y de verdad se esfuerzan, luego de leer aquello de la magia en los rituales de año nuevo, me reí mucho), probablemente esten en el momento más decadente de la historia y probablemente terminen por desaparecer… al menos como las conocemos, he visto en ciertos grupos lo que podrían ser las religiones del futuro y creeme que no son nada alentadoras. Los mismos patrones pero excluyendo cualquier deidad, no se que es más benéfico, al fin y al cabo la manipulación y la estupidez de la gente que se une a estos es inegable. En fin, creo que da argumentos muy aceptables (según lo que se lee en el post) de porque los argumentos religiosos acerca de la existencia de Dios son mucho más que improbables, y que por supuesto científicamente es mucho más fácil descartar su existencia que comprobar que esta exista, sin embargo, esto no me parecen pruebas de “The God delusion” sino de “The religion delusion”. Creo que si es que Dios existe, es algo que jamás podremos comprobar, creencias aparte. Por cierto, ¿tienes el pasaje de la Biblia que mencionas acerca de el porque de la muerte de Cristo en relación a lo que mencionas de Adán y Eva?

    Por otro lado el argumento que da Dawkins en referencia a que si la religión no existiera el hueco se cubriría con otra cosa, me parece completamente acertado, de hecho ya está pasando en nuestros tiempos.

    Saludos, buen post.

  9. Haplo Says:

    Ahí está en haplo.com.mx/babilonia

    Saludos!

  10. Master Zen Says:

    ¿tienes el pasaje de la Biblia que mencionas acerca de el porque de la muerte de Cristo en relación a lo que mencionas de Adán y Eva?

    Es el Génesis en el Viejo Testamento. No me preguntes qué parte, mis recuerdos de haber sido criado católico los he tratado de sepultar en el baúl del olvido. ;)

  11. Oliveira Says:

    Bueno, en el Génesis no se menciona a Cristo, pero creo entender a que se refiere el comentario.
    Por cierto, me encontre entre mis marcadores esta liga, está muy divertida, ojalá la puedas checar.

    http://www.sindioses.org/humor/leyes.html

  12. Mekishiko-NoNeko Says:

    Pues estuvo “lindo” el post. Sin embargo, me deja algunas dudas concernientes a la capacidad de creer o no. Los religiosos consideran que Dios lo resuelve todo y los científicos piensan con un poco de esfuerzo y una cadena de error-acierto, al final todo puede ser resuelto. Ambos consideran que su fe es inalterable (en esencia) y que aquel que la ponga en tela de juicio merece le fustigen. Y es muy simpático, considerando que fanáticos hay todas partes, además de uno que otro soberbio. Extremistas hay en los dos bandos, y culpables de excesos también.
    Pero ¿Por qué tanto debate? Si te gusta la idea de creer hazlo, sino, pues ya sabes, digo, no es un delito, ni nada por el estilo.
    Por ahí escuché una vez que la diferencia entre la fe y la ciencia radica en que la primera parte de la confianza y la segunda, únicamente de la duda.
    Sin embargo, agradezco la síntesis sobre el tema central del libro lo cuál creo que deja la más grande de todas las dudas sin responder (que debiera hacerse en el mismo tono e inteligencia similares): ¿Por qué estamos aquí?

    Saludos,

  13. Haplo Says:

    Errr… no.

    La ciencia carece de fe. Y además aquel que ponga en tela de juicio cualquier noción científica, tan solo es requerido de demostrar que la suya es correcta, y TODA la ciencia adoptará ese nuevo modelo.

    La religión es la única que pide que “fustigen” a los que van en contra de ella.

  14. Master Zen Says:

    “Ambos consideran que su fe es inalterable (en esencia) y que aquel que la ponga en tela de juicio merece le fustigen. Y es muy simpático, considerando que fanáticos hay todas partes, además de uno que otro soberbio. Extremistas hay en los dos bandos, y culpables de excesos también.”

    Qué poco sabes de cómo los científicos defienden sus “creencias”. Te reto que revises cualquier journal científico y encuentres el mismo nivel de soberbia y dogmatimo que encuentras en la religión. Sí, tal vez habrá un puñado de científicos “extremistas” pero no duran mucho, en cambio, no se necesita ser extremista religioso para ser dogmático: la mera creencia en cualquier religión automáticamente te hace aceptar ciertos dogmas de fe.

    “Por ahí escuché una vez que la diferencia entre la fe y la ciencia radica en que la primera parte de la confianza y la segunda, únicamente de la duda.”

    No, la gran diferencia entre la fe y la ciencia es que la ciencia permite y hasta promueve que se cuestione mientras que la religión no. Cuando la ciencia se equivoca, la misma ciencia se corrige. Cuando la religión se equivoca, no pasa nada porque el mero hecho de equivocarse es inaceptable.

    En conclusión: no son ni remótamente comparables como tú sugieres.

    “Sin embargo, agradezco la síntesis sobre el tema central del libro lo cuál creo que deja la más grande de todas las dudas sin responder (que debiera hacerse en el mismo tono e inteligencia similares): ¿Por qué estamos aquí?”

    Y qué, ¿solo por no tener respuesta esa pregunta ya automáticamente se valida la religión?

  15. Haplo Says:

    Pues ya lo terminé.

    Es un libro genial, que trata de la no existencia de dios, pero más que eso, trata de la “necesidad” de dios en los humanos. Explica el por qué EVOLUTIVO de la creencia en dios, la necesidad religiosa y la espiritualidad. Nos deja muy claro que es muy probable que TAN SOLO sean mal-funcionamientos de sistemas cerebrales destinados a hacer OTRA COSA. Como las polillas que se usan las estrellas para guiarse, pero se pierden cuando uno les muestra una vela.

    Simplemente genial. A la astrofísica le sumamos la evolución y la biología, tres gigantescos estacazos directo al corazón de dios.

    Incidentalmente, creo que es un más que excelente libro para todos los padres nuevos, o que estén a punto de serlo, pues dedica una buena parte a la psicología infantil, y a como deberíamos educar a nuestros hijos, iluminados por supuesto por la luz de la evolución darwinista. Tomando en cuenta la evolución, y específicamente como han evolucionado nuestros cerebros, se puede llegar a una educación superior, no dogmática y plagada de porqués y cómos.

    No duden en leerlo.

  16. Master Zen Says:

    Creo que nos iremos al infierno por haber leido este libro!!!

  17. Ericopuc Says:

    buena reseña. ya lei el libro y me encanto, aunque debo decir que algunas partes hicieron realmente que ardiera al rojo blanco de rabia contra la religion.

    muy recomendable, realmente inspirador de conciencia.

  18. Haplo » Blog Archive » Querida Juliet Says:

    […] la reseña de su libro The God Delusion en el Ministerio de la Verdad y no olviden bajarlo y leerlo de esta […]

  19. Haplo » Blog Archive » Creencias Religiosas Says:

    […] qué cree la gente tanto sinsentido? Ya nos lo explicó un poco Richard Dawkins: como palomillas en las que falla su sentido de orientación estelar cuando son presentadas con una […]

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