Argumentos estúpidos

O cómo evitar verte como un reverendo idiota

Nunca falta la gente que saca argumentos idiotas para cosas cotidianas. A continuación, presento algunas de las más recurrentes. Es posible que se me hayan escapado algunas así que igual y habrá otro post similar en el futuro. Mientras tanto, asegúrense que ustedes no terminan siendo los genios que sacan esas bellas joyas de la idiotez humana en alguna discusión.

“Éste verano/invierno hizo más calor/frío, ¡el calentamiento global debe ser cierto/falso!”

Cuántas veces no he escuchado este. Creo que a estas personas se les ha escapado el hecho de que el calentamiento global es un fenómeno que solo es detectable a través de décadas o hasta siglos, no años, y que la diferencia es menos de un grado centígrado (ojo que no estoy minimizando el efecto: de llegar a dos, más vale que sepan nadar). Más aún, esta teoría espurria tendría al menos cierta relevancia observable si cada año el cambio fuera en la misma dirección pero así como tenemos veranos más calientes, tenemos otros más fríos y lo mismo con los inviernos. Solo porque un año haga más o menos calor no comprueba ni desmiente el calentamiento global así que ahórrense sus brillantes conclusiones de científicos patito.

“Necesitas creer en algo”

No, no necesito creer en nada. Soy feliz, igual o más que tú, tengo mayor autoestima y no necesito atribuirle mis logros a una deidad ficticia que no ha hecho nada por mí. Qué sería de este mundo si esa frase fuera algo así como “necesitamos saber en algo” ya que implica un poco de mayor rigor intelectual, cosa que aparentemente es demasiado pedir para aquellos que tienen fe ciega en seres divinos. Pienso yo que decir que se “necesita” creer en algo es equivalente a decir que se necesita una televisión, o un celular, o cualquier otra cosa sin la cual nuestra vida sería vacía y banal. Lo peor es que cualquier discusión con un creyente sobre este tema siempre resulta en contra-argumentos pretenciosos como “si no crees entonces realmente no eres feliz”. No pues sí, ahora resulta que te puedes meter en mi cabeza y saber si soy feliz o no. Válgame la soberbia.

“Todo pasa por algo”

Traigo racha contra los creyentes. Otro de sus grandiosos argumentos es que “todo pasa por algo”. Suena como una manera de asegurarse de que algo bueno saldrá de lo malo pero como siempre, tiene nula relevancia. Supongo que para los familiares de los 40 millones que murieron en la Segunda Guerra Mundial todo eso “pasó por algo”, ni hablar del infinito número de tragedias que ocurren al día en el mundo. Supongo que cuando te rechazaron en ese empleo de ensueño, o no te ligaste a la chica con la que estabas perdidamente enamorado pues “pasó por algo” sin importar que no existe manera de comprobar contra-factualmente que tu vida no pudo haber sido mejor si hubiera pasado. En fin, las cosas pasan porque pasan, punto. Sabio es el que busca alternativas mejores, pendejo el que no.

“El horóscopo sí funciona: ¡el otro día le atinó a lo que me pasó!”

¿Y entonces por qué no le atinó todos los demás días? Es fascinante como el horóscopo vive de la idiotez y la ingenuidad humana: su lenguaje es tan vago que algo como “tendrás dificultades con el dinero” podría equivaler a que se te cayó un billete de veinte pesos en la calle o que invertiste toda tu fortuna en Enron. Por lo tanto, es difícil negar que de vez en cuando algo en el horóscopo termine teniendo algo de similitud con algo en tu vida. Pero aún así, lo sorprendente es que la gente termina creyendo en el horóscopo por esas esporádicas ocurrencias de semejanzas abstractas y no por las miles de veces en que de plano no le atina. Irónicamente, si el reporte meteorológico tuviera un record similar, solo un loco lo leería.

Más sobre esto cortesía de Haplo

“¡Fue un misil no un avión!”

Conspiracy freaks, cómo los odio. Vaya, tengo que admitir que siempre es bueno cuestionar todo a nuestro alrededor, especialmente las mentiras con la que nuestros gobiernos nos alimentan pero los conspiracy freaks llevan esto a un nivel que rebasa lo ridículo y lo patético. Y no hubo mayor carnada para su insaciable hambre que los ataques terroristas del 11 de septiembre. Qué las torres fueron derribadas por explosiones controladas. Que el Pentágono fue atacado por un misil y no un avión. Mientras tanto, una horda de pseudo-investigadores (edad promedio de 13 años) que en su vida han tomado una sola clase de física mucho menos tienen un título de ingeniería estructural llenan el internet con sus teorías de cómo el acero no pudo derretirse a ciertas temperaturas, cómo todo fue planeado por el gobierno para dominar el mundo y basándose en las invaluables afirmaciones académicas de transeúntes que dijeron que “sonó como misil” (como si todos hemos escuchado como suena un misil en la vida real).

“¡No en serio, (mi ciudad) tiene (2x) de gente!”

Siendo un urbanization geek, cómo me da risa cuando la gente pinta a su ciudad como todo un símbolo de progreso y modernidad metropolitana cuando en realidad es un pueblo bicicletero de tercera. No hay mejor ejemplo de esto que la población: me he percatado que el habitante promedio siempre cree que su ciudad tiene al menos el doble de gente de la que tiene en realidad. He escuchado que Cancún tiene 2 millones de personas (no llega ni remotamente a uno), que Guadalajara tiene 8 millones (ni lo que tiene todo Jalisco) y la mayor mentira de todas: que la Ciudad de México es la más grande del mundo (nunca lo ha sido: Tokio tiene 50% más). Más risa me da la gente que pone fotos del ventiúnico edificio alto o moderno de su ciudad en sus fotos de Facebook o en Wikipedia como para decirle a los extranjeros “¡mira, también tenemos rascacielos!” Sí, uno. Y de ocho pisos.

Servicio a la comunidad: vean cuánta gente realmente tiene tu ciudad antes de decir babosadas.

Extra: Modales caseros

Ok, sé que voy a sonar como un majadero irrespetuoso pero cómo me molesta cuando la gente dice “tu casa” cuando se refiere a la suya. Si fuera “mi” casa, entonces podría llegar a cualquier hora, agarrar lo que encuentre en el refrigerador para hacerme un almuerzo, y luego invitar a mis amigos para una borrachera que durara toda la noche. Digo, eso hago en mi casa entonces si la otra también es “mi” casa, puedo hacerlo también ¿no? Mejor tiremos la hipocresía a un lado y simplemente digamos que “estás bienvenido” o algo similar lo cual no tiene connotaciones de propiedad compartida comunal marxista-leninista. Hablando de modales, tampoco entiendo por qué tenemos que decir “con permiso” en nuestra propia casa en presencia de huéspedes. Me disculpan pero en mi propia casa no necesito permiso de nadie para ir al baño o retirarme del comedor por el hecho de no querer tolerar su estúpida conversación de por qué fue un misil y no un avión.

¿Se me olvidó alguno?

  • E-mail this story to a friend!
  • Facebook
  • Google
  • Digg
  • del.icio.us
  • Technorati
  • Menéame
  • Enchílame
  • Chido

15 Responses to “Argumentos estúpidos”

  1. ecoroberto Says:

    y que fue,
    ¿misil o avión?

  2. Master Zen Says:

    Superman ;)

  3. JavCorten Says:

    Allá en Puebla tienes tu casa…

  4. Frida Says:

    hombre de poca fé, mi casa es tu casa, y te la ofrezco con todo y colados….

  5. Master Zen Says:

    Chale, ya me están haciendo sentir mal :(

  6. ecoroberto Says:

    mi casa también es tu casa
    a menos que vengas a negarme que fue un misil!!!!
    obvio fue un misil

  7. Haplo Says:

    No manches OBVIO fue un misil! Se ve clarito en los videos de youtube.

  8. Cerebro Says:

    Jajaja, muy cómico.

    Recuerda, todo pass por algo

  9. DEG Says:

    Bueno, si los nazis hubieran ganado tal vez hoy se denostaría a los conspiracy freaks que sostuvieran que el incendio del Reichstag fue obra de ellos.

  10. Shine McShine Says:

    Una de tus mejores entradas! Hacía tiempo que no me reia tanto. Un saludo y enhorabuena por el blog y blablabla…

  11. Master Zen Says:

    Gracias, creo que el consenso es que debería de haber más de estos

  12. Master Zen Says:

    @DEG

    No vi tu comentario a tiempo asi que respondo tarde: no quisiera dar la impresión de que todas las conspiraciones son inexistentes ni que nadie debería de cuestionar las versiones oficiales de todo. El problema entre un conspiracy freak y una persona razonante es que el freak busca a toda costa demostrar que la conspiración existe al punto de que él mismo distorsiona información para dar esa idea. Peor cuando sus fuentes de información son otros freaks como él mismo.

  13. DEG Says:

    Correcto, estoy de acuerdo.

  14. VALE Says:

    soy tan ignorante y tengo muchisimas dudas acerca muchisimas cosas (algunas muy idiotas) pero al fin dudas, y cuando trato de buscarles una respuesta siempre me encuentro con ese tipo de cosas como lo del avion y el misil =] algun dia pondre mis preguntas del millon…

    “mi casa es tu casa”…yo si aplico esa con mis amigas y si si puedo hacer TODO.=]

  15. Angel Says:

    Bastante bueno el post… y si creer en un dios es absurdo… pero bueno toma en cuenta que no toda la gente tiene la capacidad de hacerse responsable de sus actos.

Leave a Reply