Agente 0-0-Mojito
Shaken, not stirred
El temperamento de Jorge
Katia D’ Artigues (El Universal, 20/02/08)
Siempre hay muchas cosas de qué hablar con Jorge G. Castañeda. Pero más por estos días a raíz de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos aceptó su caso en defensa de las candidaturas ciudadanas ante el Estado mexicano, tema que es importante.
También, claro, están: la nota que publicó EL UNIVERSAL donde según papeles de la Dirección Federal de Seguridad lo acusaron de espía —que daba hasta para una parte divertida dado que él se autoproclamó, burlándose, el agente 00-Mojito—, los migrantes mexicanos y la salida de su libro Ex Mex: From Migrants to Immigrants.
Y eso que no estaba, hasta el lunes por la noche, el tema de Fidel Castro, porque hubiera sido indispensable platicarlo con él.
Por eso y porque siempre he creído —y lo sigo creyendo— que es un gran personaje digno de análisis (en una de esas hasta psicológico aunque yo no esté capacitada para hacerlo) lo invitamos a Shalalá.
Castañeda había buscado estar en el programa. Desde que salimos al aire, con una entrevista con Elba Esther Gordillo, me habló para pedir derecho de réplica: negó que le pagase 5 mil dólares de renta por el departamento en el que habita. Que sólo eran 25 mil pesos. Hasta mandó recibos por fax: cheques a nombre de René Fujiwara, la arrendataria es Inmobiliaria Galilei. ¿Por qué balconear a su amiga? Argumentó que le preocupaban problemas fiscales.
Lo publiqué en la columna y ya.
En otras ocasiones también manifestó su interés en ir al programa. Total, porque siempre hay de qué hablar con él, y por la coyuntura de la CIDH en particular, lo invitamos. La cita quedó para el lunes a las 6 de la tarde. Nos pidieron ser puntuales.
Pero el lunes por la mañana hablaron de su oficina para pedir que se recorriera una hora, a las 7. Aceptamos aunque el tiempo para la próxima entrevista con Andrés Manuel López Obrador —¡que por fin hicimos!— nos dejaba los tiempos un poco justos.
Y como canción de Sabina. Nos dieron las 7… y le llamamos. Que llegaba en 15 minutos. Y nos dieron las 7:30… él siempre respondía que ya estaba por llegar. Hasta que llegó al 10 para las 8 anunciando que no grabaría nada.
Que había pasado 3 horas en el tráfico, que no saldría bien. Que nos pagaba cualquier gasto en el que hubiéramos incurrido (no sé si él, por cierto, sepa lo que implica: cerca de 100 personas trabajamos por emisión).
No dijo que lo lamentaba. Entonces yo le dije que también era una falta de respeto para muchas personas.
—Yo sabía que tú me la ibas a hacer de pedo —dijo, enojado, manoteando.
Se despidió de Sabina Berman, de Isabelle Tardan, nuestra directora, se encaminó hacia la puerta pero antes se volteó hacia a mi y señalándome dijo:
—¡Y escribe lo que quieras! —remató con movimiento de mano como cuando uno avienta unos dados.
—Yo siempre escribo lo que quiero —le dije, enunciativamente, mientras él se iba, saco al hombro, camisa rosa, un poco desfajada.
Ayer me dijo Sabina que le mandó un mail disculpándose. Por mi parte, disculpa aceptada. Qué más da.
Mientras se iba, y aún ahora, me pregunto qué mecanismo perverso hace que Castañeda —ese hombre tan brillante en otras cosas— siempre se pelee con todo el mundo, que, usando sus palabras, ande de pedo con medio mundo. Que dinamite así sus amistades. Que vuele puentes de comunicación. Me pregunto cómo sería si un hombre así —como quiso y quiere— fuera Presidente de México.
¡Además de arrogante, engreido y patán, Georgie Boy nos resultó pedote también! Más sobre esto.









February 21st, 2008 at 6:44 pm
Voy a tener el honor de su visita el próximo miércoles por si quieres que le mande algún mensaje
http://itesm.facebook.com/event.php?eid=36021960496&ref=mf
February 21st, 2008 at 7:35 pm
LOL!
Pregúntale que si llega a ser Presidente con qué país nos va a espiar o vender.