La tiranía de la mayoría
Algo bueno saldrá de esto
¿Qué hacemos con López Obrador?
Jorge Zepeda Patterson (El Universal 20/04/08)
Ciertamente no es Hitler o Mussolini, pero es sorprendente la capacidad que tiene López Obrador para provocar ronchas a muchos ciudadanos, particularmente entre los sectores conservadores. Una y otra vez reaccionan de tal manera que terminan por vigorizar la figura pública de El Peje.
El spot de televisión transmitido en horario triple A en que se le compara a Victoriano Huerta, Pinochet y similar calaña por haber ordenado tomar el salón de sesiones de la Cámara, es tan desproporcionado y abusivo que ha resultado contraproducente. Para El Peje ha sido oro molido, pues confirma la noción de que existe una suerte de conspiración de odio en su contra. De verdugo del Congreso ha pasado a ser víctima de la derecha todopoderosa.
No coincido con varias decisiones de López Obrador y me parece que su estilo de liderazgo deja mucho que desear. Pero estoy convencido de que AMLO y las causas que representa son absolutamente indispensables para la salud de la República. Cada vez que el tabasqueño habla en contra de las instituciones y convoca a la movilización, una legión de analistas y comentaristas se queja de su irresponsabilidad y primitivismo político. Como si se tratase de una anomalía trasnochada en una sociedad democrática. “Hay problemas pero estos deben resolverse mediante el diálogo”, se dice; “los bloqueos y tomas de instituciones no caben en una sociedad con estado de derecho”, se afirma, con la convicción que sólo podría tener un alemán o un sueco.
El problema es que no vivimos en un estado de derecho, ni los problemas se resuelven con el diálogo, salvo que usted pertenezca al 20% de la población de mayores ingresos. Todos los días miles de mexicanos humildes son víctimas de tribunales y autoridades que operan a favor del poderoso o del que ofrece más. Háblenle del estado de derecho a Lydia Cacho, a las víctimas de Ulises Ruiz en Oaxaca, a los campesinos que suplican a un funcionario que ya vendió su caso. Más que un Estado de Derecho lo que padecemos es “el derecho al Estado” del que gozan algunos sectores privilegiados. ¿Cómo podemos hablar de “someterse al imperio de la ley” cuando los que se enriquecieron con el Fobaproa, el mayor robo en la historia de la nación, lo hicieron legalmente?
La reforma energética ofrece el mejor ejemplo. Si López Obrador y sus contingentes no hubieran irrumpido con sus sudores y malas maneras (cito a un crítico) la reforma habría sido acordada entre futuros beneficiarios, funcionarios federales y legisladores priístas. Fueron los gritos y sombrerazos, las denuncias fundadas e infundadas de El Peje, lo que obligó a definir esta reforma en un espacio verdaderamente público.
No sé si al final de todo esto tendremos una buena reforma, pero estoy convencido de que será mejor de la que podría haberse firmado tras bambalinas. En todo caso habrá de ser más representativa del sentimiento de la comunidad en su conjunto y mucho menos cupular de la que tenían cocinada. ¿Qué no trata de eso la democracia? Desde luego, los métodos de AMLO no son democráticos, pero son comprensibles si consideramos que los acuerdos “democráticos” son los que tienen que pasar y ser resueltos por Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa a partir de los intereses muy poco democráticos que ellos representan.
Insisto en que los mexicanos tenemos todo el derecho de desconfiar de la apertura al capital privado, habida cuenta de la cantidad de abusos que han generado privatizaciones y concesiones en el pasado. Eso no significa que debamos satanizarlas per se. Podrían ser la única solución para el quebranto energético que se avecina. Pero el Estado mexicano hasta ahora ha sido incapaz de impedir los excesos y abusos de los grupos privilegiados cada vez que ha abierto al mercado ámbitos de la esfera pública. No es posible encarar la apertura de Pemex sin antes agotar la discusión de las maneras en que habremos de asegurarnos de que no se multipliquen los Carlos Slim o Roberto Hernández, o peor aún, los Bribiescas. Que tome 50 días o 100 ventilar estos asuntos es irrelevante si consideramos lo mucho que está en juego.
Es desagradable ver a los perredistas convertir la tribuna máxima en un tianguis. Pero, bien mirado, es un costo menor si ello obligó a examinar con atención el futuro del petróleo, nada más y nada menos que el mayor patrimonio de este país.
Hay un linchamiento mediático de López Obrador que muchos están “comprando”. Algunos se preguntan qué hacer con esta piedra en el zapato que constituye su movimiento. Yo diría que pese a su retórica y su populismo, López Obrador es imprescindible. No empareja el marcador pero impide la goliza. Lo peor que podemos hacer es pretender que la inconformidad social no existe. ¿Nos parecen de mal gusto sus expresiones? ¿Y de qué gusto son las inequidades e injusticias que padece la mitad más pobre del país? ¿Qué creíamos, que iban a votar cada seis años y sentarse a esperar a que llegue un empleo, un abogado honesto o un programa de gobierno?
López Obrador no representa a los verdaderos pobres del país, se dice con frecuencia. Quizá. Pero canaliza la irritación que entre muchos mexicanos genera esa pobreza. Su desconfianza hacia la apertura al capital privado es la desconfianza de muchos. Antes de lincharlo y repudiar sus métodos habría que escuchar lo que nos está tratando de decir esa república olvidada que intenta hacerse presente.
Normalmente no copio editoriales enteros pero esta vez haré una excepción. Creo que hasta ahora no ha salido uno que le haya atinado de manera tan certera al caos político que vive México y cómo, a diferencia de lo que nos quiere hacer creer la derecha, echarle la culpa entera a López Obrador es cegarse a la realidad nacional. Señores y señoras, vivimos en una democracia solo en nombre que se rige por la tiranía de una mayoría parlamentaria. El que no despierte a esta realidad, no está viviendo en este país.









April 22nd, 2008 at 1:58 am
AMLO es un pelmazo, pero técnicamente es necesario. Amigos, parece que empezamos a ver rasgos de democracia, y ya todos se quieren hechar para atras.
April 22nd, 2008 at 2:35 am
Si, AMLO es la única oposición real. Por eso voté por él. Pero me caga que cada vez les da más razones a los medio para que se lo madreen. Lo hace muy fácil él mismo. Aunque luego pienso que esta percepción que tengo también ha de estar trastocada por los medios… así que a la verga. A la verga la política, de todos modos la democracia no existe y la prueba esta en las elecciones pasadas.
Voté por AMLO porque llegué a pensar que había gente que aun creía que se podía cambiar algo. pero no mames, es uno contra cientos de miles (y miles de millones de pesos). ES IMPOSIBLE. Mejor me pongo a ver porno, a la verga.
El colmo fue leer a todos los pelmazos que “comentaron” esta columna en enchilame.com ¡no mames! (no leyeron la columna de este imbécil, nada mas el titulo).
April 22nd, 2008 at 2:41 am
“Mejor me pongo a ver porno, a la verga.”
MEGA LOL!
Haces bien ;)
April 22nd, 2008 at 5:27 am
Me gusta el Orden. La Ley. La Teoria del Caos no me sienta bien.
“A rio revuelto, ganancia de pescadores”.
Entre más días vivo, más me convenzo que el problema esta en la avaricia corporativa, el neoliberalismo y en que los políticos no hacen su trabajo como debieran porque no los atosigamos.
Hay que volvernos participativos. Una vez, y otra vez, y otra vez. Ad nauseam.
Y empezar con lo básico: educarmos nosotros y educar, con los hechos, objetivos, sin filtrar info, mínimo a otro más.
April 22nd, 2008 at 2:05 pm
Ayer en la noche, justamente ví a Zepeda Petersen y John Akerman agarrarse del chondo el par de putos de….uno el hermando de MZ, Federico Reyes Heroles y otro su primo Jesus Silva-Herzog Márquez, justamente sobre este tema. De verdad que era casi de risa como estos 2 pendejos casi les salía espuma por el hocico cada vez que Zepeda y Akerman hablaban. Eran incapaces de mostrar alguna solición al problema del descontento social en México, se limitaban a decir que no estaba bien violentar las instituciones y hablaban de defender el estado de derecho, mientras los otros 2 los argumentaban. Terminaron viendose impotentes ante los argumentos de Akerman y de Zepeda.
April 22nd, 2008 at 5:23 pm
Uff, me muero por ver eso. No habrá algún link en YouTube?
P.D. Si Heroles fuera mi hermano, me estarías diciendo Caín.
April 22nd, 2008 at 5:33 pm
Jajajajaja
April 22nd, 2008 at 5:41 pm
Que tal.
Ciertamente en Enchilame predominan muchos los ‘derechistas’ que publican cualquier nota sobre el peje o desprestigiando a la UNAM que ya llega a ser cansino; me gustaria mucho ver debatir a Jorge Zepeda con Ricardo Aleman, ambos columnistas de El Universal porque parecen ser la antitesis uno del otro.
April 22nd, 2008 at 8:00 pm
Por cierto, también vi (un pedazo) del programa donde sale el putito de Herzog (¿entre tres se llama?) Aunque me estaba durmiendo y me perdí de la putiza de la que hablan :(
April 22nd, 2008 at 8:42 pm
Malo malo malo, estaba los 2 familiares de MZ que se los llevaba la verga, ya casi al final del programa.
April 22nd, 2008 at 10:01 pm
Si, una batalla entre JZP y Alemán estaría muy muy bien. Pero pues ya sabemos quién ganaría…
April 25th, 2008 at 7:45 pm
Que tan verídico será esto?
http://www.elchamuco.com.mx/elfisgon.html
April 25th, 2008 at 9:49 pm
Normalmente yo tambien preparo mis propios comentarios, pero en este caso hago igualmente una excepcion. Perdonen que reproduzca un comentario completo (que me parece por demas acertado), de Roman Manuel, hecho al post de Jesus Silva-Herzog (Elogios sobre un secuestro) que pueden encontrar aqui:
http://www.reforma.com/blogs/silvaherzog/
Saludos!
“La inteligencia Mexicana no es la intelligentsia de México, aunque parece hábito que quienes carecen de la primera se crean la segunda. Es curioso (y no se ofendan) que las posturas que guiñan al secuestro simbólico de las instituciones (o la toma simbólica del secuestro de las instituciones) se muestren condescendientes a perdonar, justificar, y en el último de los casos, a explicar las ecuaciones filosóficas que motivan al FAP. Que no se lea con sarcasmo sino como una broma de la que nadie ríe: John Ackerman postula que el FAP tomo el congreso para elevar los costos políticos para evitar el albazo; no me esperaba menos de mis representantes. Visto así, lo que parece que es evidente (un secuestro) no es verdad; lo que debe ser evidente (la defensa del país) es verdad. Es una ecuación indescifrable al neófito matemático. Habría que empezar por conocer las variables, habría que decir que lo mueve a pensar como bueno, necesario y razonable las acciones del FAP no es un prejuicio (pues supondría una operación pre-lógica) sino un pre-saber (pues es algo que todos sabemos sin siquiera preguntar): que no hay estado de derecho, ergo, se perdona todo; que la intervención de particulares ha sido nefasta, ergo, se debe evitar; que se denuncian crímenes, ergo, se es inmune a las criticas por superioridad moral; todos critican a la izquierda, ergo, todos son de derecha. Tal vez ahora podamos entender las ecuaciones filosóficas del FAP, despejar la (variable) incógnita: para comprender al FAP debemos pre-saber la verdad. Otra cosa. En algún momento Gabriel Zaid escribió (tal vez sin saberlo) un pertinente razonamiento sobre la “insuficiencia” de la democracia representativa, pues en este momento México vive una “pluralidad de monólogos autocráticos”; pocos tiene un dialogo en la vida pública, pero muchos gritan en el desierto. Publicado por: Román Manuel | 24 de abril de 2008 a las 1:32″
April 26th, 2008 at 10:48 pm
Mmm, suena bonito pero no dice nada. No hay substancia. Como el 99% de las opiniones que se han dado sobre este tema, simplemente dice por qué está mal lo que el otro hace pero no propone, no ofrece una solución sobre cómo el país puede superar el problema fundamental de que en un país donde las instituciones NO funcionan, se tenga que recurrir a la vía no-institucional para superar las problemáticas políticas.
April 28th, 2008 at 3:25 pm
Así es.
Deberíamos empezar, por lo menos, con aplicarles un examen tipo NASA a todos los políticos antes de que ocupen algún cargo público.
April 30th, 2008 at 10:03 pm
Bueno y si el güey ese suprimiera del ilustre apellido Silva-Herzog presisamente el Herzog ¿ya no sería nadie, seria menos interesante o haría honor al apellido Flores de su madre?. Pinche renegado.