Tragedia divina
Traicionados por el Estado y la familia: la juventud mexicana
Tenía que ser la sociedad Mexicana la que convierte una tragedia en una excusa para limpiarse las manos de sus propios defectos y aprovechar la ocasión para derivar un beneficio político de ellos. Seguramente ya saben de lo que hablo: la estampida que dejó a 12 jóvenes muertos en el News Divine, un antro de dudosa reputación en la Gustavo A. Madero. Por sí sola, la noticia nos debe de llenar de coraje al ver la manera tan brutal en que la policía de la ciudad trata a aquellos a quien debería de defender (ojalá fueran igual con la escoria en la calle que asalta, secuestra, roba, viola y mata pero esos en cambio reciben trato VIP en el Ministerio Público). Del otro lado de la moneda está el total descuido por los dueños de dichoso tugurio hacia la seguridad y el bienestar de sus clientes. Pero ya nos debe tener acostumbrados el comportamiento de esta gente no solo en México sino en otros países donde han ocurrido desgracias similares (¿recuerdan hace unos años en Argentina?), total, no vaya a ser posible que alguien entre sin pagar cover durante el alboroto. Y mejor pagarle una lana a los inspectores delegacionales para que se hagan la vista gorda en vez de gastar tanto dinero en construir una salida de emergencia accesible y segura.
Pero no, esa no es mi principal queja (aunque no deja de ser válida). Mi principal queja es hacia los padres de familia que actúan con sorpresa e indignación al descubrir la clase de lugar que frecuentan sus hijos. Lo digo porque yo vivía relativamente cerca (para estándares del DF) del News Divine y llegué a pasar en una que otra ocasión por allí, más aún, conocía a alguien que solía ir a ese lugar (menor de edad) y que me contaba toda la clase de cosas que sucedían. Ya se imaginan: venta de alcohol a menores, droga, pleitos entre pandilleros, etc. Y eso no era exclusivo del “Divine” ya que la gran mayoría de antros en esa zona son similares y tienen como su clientela preferida a todos los jóvenes que asisten a las secundarias y preparatorias de por allí. La pregunta entonces es: ¿qué clase de padres de familia permiten que sus hijos sean clientes regulares de esos establecimientos? La respuesta: padres muy malos. No se tiene que ser físico nuclear para darse cuenta que si su hijo llega a la una de la mañana con aliento alcohólico y a cigarro, no se la pasó estudiando para un examen con sus compañeros.
La otra gran queja es que este asunto se vuelva -como casi toda tragedia en nuestro país- en un nuevo campo de batalla entre los partidos políticos. El PAN no tardó mucho en lanzar su primera descarga contra el PRD quien gobierna no solo la ciudad sino la delegación Gustavo A. Madero donde se ubica el dichoso antro. ¡Cómo si en las delegaciones panistas no hubiera docenas de establecimientos vendiendo alcohol a menores! Tampoco puede uno estar tan deludido como para pensar que esto es un fenómeno exclusivo del DF: quisiera saber de una sola ciudad en este caótico país sin ley donde ningún chamaco tenga fácil acceso a bebidas alcohólicas en casi cualquier establecimiento nocturno. Sí, a menudo hacen redadas y operativos para dar la finta que el ayuntamiento hace algo al respecto pero son transitorios y todo regresa a la normalidad semanas después seguramente después de que los dueños de los antros logran “negociar” (nótese el sarcasmo) para que las autoridades no sean tan estrictas en su aplicación de la ley. No creo que nadie que lea este blog pueda negar que así es como se maneja el asunto en su respectiva localidad sea cual sea el partido que la gobierne.
En fin, la tragedia no es que 12 jóvenes murieron, la tragedia es ver la manera en que nuestros partidos políticos deciden aprovechar cualquier desgracia humana para acumular capital político a costa de un compromiso para erradicar los males que afecta a toda la sociedad mexicana, no solo a las zonas perredistas, o panistas. Peor aún, la tragedia también es ver cómo esta misma sociedad siempre se encuentra tan dispuesta a echarle la culpa al Estado su propia inhabilidad de educar bien a sus hijos. Se dice que cada país tiene el gobierno que se merece. Con esta clarísima muestra de hipocresía colectiva, a veces pienso por qué no nos ha ido peor.









July 7th, 2008 at 6:39 am
Sabes MZ, lo único que yo lamento de la tragedia del news divine es que nosotros los jóvenes no estamos haciendo mucho para evitar hacer de la sociedad de nuestros hijos lo que nuestros padres y abuelos hicieron de la nuestra. Creo que lo que le hace falta a este país es amor propio. Compromiso de los ciudadanos por el estado, acercamiento entre las familias, interes en el bienestar social, amor propio en un principio. Al parecer no hacemos más que morir un poco social y físicamente cada día. Que son 12 niños muertos en un antro/tuburio/putero/loquequieras si los comparamos con los millones idiotizados por televisa, los miles muertos en camiones sepultados en deslices de carreteras mal diseñadas, de los tantos muertos por las drogas, presos políticos, reporteros desaparecidos, etc. Al ver como no ha parado de llover en los últimos 5 días en Tampico me pregundo si asi como estamos en el mundo no seguirá lloviendo por otros 40.
Un abrazo
July 7th, 2008 at 12:19 pm
Totalmente de acuerdo pero el problema que yo veo es ¿cómo cambiar las cosas? No hay mucho que uno pueda hacer para cambiar la educación familiar y es eso lo que está causando que tantos jóvenes terminen en lugares como éste. De nada sirve tener clases de educación cívica o social si en tu casa a nadie le importa si llegas borracho o drogado y nadie te pela.
July 9th, 2008 at 7:04 am
Mucho de lo que pones en tu post, yo lo pensé cuanto ví las noticias, ya no soy ninguna niña, pero tengo tiempo leyendo tu blog (me gusta mucho), tengo dos hijas pequeñas, y no me cabe en la cabeza que unas niñas de 13 años vayan a este tipo de lugares. Cómo cambiar? pues con padres involucrados, que desgraciadamente son los menos, es cierto, en la escuela pueden decir y dar mil clases complementarias, y muchos padres esperan que la escuela “eduque” a nuestros hijos, en mi personal opinión, a la escuela van a aprender a contar, a leer, a socializar un poco, pero la real educación, el gusto por la lectura o por las telenovelas, el aprender a investigar, a buscar información, lo damos los padres con el ejemplo. Aunque uno, como dices, lo que puede hacer, si ya es uno padre, no quedarse con las respuestas y métodos de siempre, enchufando a los niños a la play o a la tele para que no den lata, y educando a chanclazos un dia sí y el otro también. y si todavía no tienen hijos, pero tal vez en un futuro los tengan, pues pensar que uno mismo puede cambiar muchos patrones, hay opciones en la crianza de los hijos, que para nuestros padres eran desconocidas, muchas cosas pueden cambiar en un futuro, si cada uno de nosotros trata de hacer algo. Saludos!