Tragedia del Año – El Terremoto de Sichuan
China tiene historia con los terremotos. Algunos de estos han sido tragedias de escala inimaginable: casi un millón perecieron en 1556 (el terremoto más devastador en la historia de la humanidad), y en 1976 otro cuarto de millón murieron en la misma provincia -Sichuan- donde en el 2008, la tierra volvió cobrar venganza. Comparado a los anteriores, los 69 mil que murieron en este incidente parece una mera fracción pero para estándares modernos, es una cifra estratosférica, solo comparable en años recientes con el tsunami de hace uno años. Las imágenes de escombros, cuerpos y devastación urbana las habremos visto tantas veces antes pero sirvieron como vívido recuerdo de que el progreso económico de China todavía no ha podido asegurar la vida de sus ciudadanos especialmente en aéreas marginadas lejos de las súper-ciudades que son la envidia del mundo. Pero esta tragedia tuvo un lado más triste, más siniestro. Meses después del brutal aplastamiento de los tibetanos revoltosos, el gobierno “del pueblo” decidió aprovechar la tragedia como propaganda sentimental previo a las Olimpiadas. Total, ¿quién podría quejarse de la mano dura cuando la cifra de muertos aumentaba dia a dia por miles? No todos se fueron con la finta pero sirvió: las Olimpiadas se llevaron a cabo sin ni siquiera un susurro de protesta. Todos felices, todos contentos y China otra vez más demostró porqué es una potencia en potencia. Lástima que esos 69 mil ya no tuvieron opinión al respecto.








