Hijueputas del Año – Los banqueros

A veces pensamos que los villanos del mundo son como los de las películas de James Bond. Pero estos no se esconden en guaridas secretas debajo de un volcán con un súper-láser que amenaza con destruir el mundo. Los villanos de este año caminaban las calles en plena luz del día, sea Wall Street o el City of London, vestidos con trajes italianos y ganando sueldos que fácilmente sacarían países enteros de la pobreza. Son los banqueros, cuyo casino virtual en los mercados financieros llevaron a la economía mundial al borde del colapso. En retrospectiva parecía algo salido de un sueño: con una liquidez casi infinita y con una plétora de instrumentos financieros exóticos a su disposición, el cielo era el límite, y la abundancia infinita que entró a sus cofres parecía que nunca se agotaría. Pero todo se vino abajo, y esa intrica telaraña financiera se desenredó, llevando consigo billones de dólares y algunos de los nombres más respetados de los mercados: Lehman Brothers, Bear Stearns, Merrill Lynch entre otros, bancos de inversiones cuyos rascacielos servían como símbolo del poderío de estos nuevos amos del universo. Pero detrás de cada banco colapsado había villanos de carne y hueso. Gente como Dick Fuld de Lehman Brothers que organizó el reparto de millones de dólares en bonos a su vez que informaba a sus empleados que su banco iba a la ruina. Detras de ellos estuvieron sus lacayos en el gobierno, tal como Alan Greenspan o Phil Gramm y sus apoyos incondicionales a la desregulación financiera. Al final, no solo hubo un villano este año aparte de la avaricia pura. ¿Quién no recuerda a Michael Douglas en Wall Street diciendo aquella frase legendaria, “la avaricia, por falta de mejor término, es buena”? Los millones de desempleados que este experimento financiero desastroso dejó no podrían estar más en desacuerdo. Señores banqueros del mundo, el Ministerio de la Verdad tiene el dudoso honor de mandarlos directito, rapidito y de puntitas a la chingada.








